Pájaros en el cabezo

Debajo de la sociedad de hormigón existe una ciudad de pájaros. Sí, y hay todo tipo de ellos.

Van y vienen. A veces, abunda más un tipo y, en otras temporadas, de otro. Son todo un mundo en sí mismos. Unos andan, otros saltan y otros corren (como si fuesen Pedro Picapiedra). Y hablando de patas y ánades, creo que todos nos hemos encontrado alguna vez con una paloma con muñones en lugar de patas, que pese a su minusvalía, es tan agresiva como sus compañeras. Las palomas son luchadoras natas. Demostrado: no hay Dios que las mate.

Lo jodido es que los pájaros siempre dan cierto reparo. Son una extraña mutación de dinosaurio con plumas que no da signos claros de saber lo que quiere. No son como un gato, un perro o una novia. Bueno, una novia tampoco sabe lo que quiere, ni aunque vaya de blanco. Pero ese es otro tema.

Pajaricos de mal agüerico

Cantan y esas cosas, no siempre de una forma agradable, pero su mirada es desconcertante. No es tan sincera como la de un gato o un perro o tan vacía como la de una vaca. Y ni hablemos del tipo de mirada de la novia al decir «tú sabrás…» Nunca podremos descubrir cual es su verdadera intención en la tierra…
Hichtcock lo sabía; no te puedes fiar de los pájaros y de las rubias menos. Como dice el refrán: cría cuervos y tendrás muchos.

Por cierto, ¿qué rancio abolengo ha de tener un pájaro para que se le llame ave o que afrenta ha de cometer un ave para ser considerada un vulgar pájaro?¿alguien sabe cómo quitar las manchas de caca de paloma?

áSinvergüenza!

Así, de repente ¿no? Mucho-mucho, venga-venga-vamos y luego más tirado que una colilla. No es cuestión de constancia. Es cuestión de compromiso. Ser Señor «no es cuestión de pundonor, / porque eres tú el bufón». Porque por mucho que bufes y rebufes y que el tiempo no te llegue al cuello – porque nunca usas camisas – en este teatrillo de todo a cien el chou debe continuar. Porque no hay Señor sin chou ni chou-chou sin señor amanerado a su correa.

Tú. «Con todo lo que yo he hecho por tí…». Ahí andas. Picando de flor en flor. A veces sí y a veces no. Tanto tiempo… ¿por quién cuenta?. Ser Señor es llegar ya a una edad. Es llegar por llegar. ¿Qué queda de aquellos tiempos de furia, tempesades y calmas molestas? ¿Molesta la idea de ser Señor? Ideas, ideas… «Te rogamos que no nos des ideas, / tenemos suficientes / y son mucho más feas».
«Precisamente aquí. / Precisamente a mí. / Precisamente a ti. / Precisamente así». Y eso que ha sido algo gestado desde dentro y sacado afuera, desnudo, al frío exterior. No, no me lo tomen literalmente. No hablamos de paridas ni de partos. Como mucho de una partida, que no es de mus precisamente. Algo salió y creció fuera del Señor, fuera lo que fuera desde su fuero interno.

Volar del nido. Salirse con la suya y Dios en la de todos. El límite entre una idea divertida-intelectualiode y sencillamente hacer el chorra es tan fina como un papel de fumar tiras de plátano secadas al sol. áSinvergüenza! La próxima me deja usted la tarea hecha. Que luego la gente hace preguntas incómodas. Dejar abandonado a un Señor es peor que abandonar a un cachorrito. Al cachorrito cualquiera le hace un hueco en casa. A un Señor cualquiera le dice que no puede entrar.

Paleta sin paleto

Pues eso. Que no hay autorretretes.org que pueda con Sr.K. Las canas son un grado y las cañas tienen sobre 4 grados y se sirven a 8 grados celsius. Seremos quedos en nuestro cantar, pero no hemos muerto. Sólo estábamos cogiendo carrerilla.

Banda Sonora recomendada:
Precisamente así x Siniestro Total «Popular, democrático y científico » (2005).

Y que no vuelva a pasar eso de repetir banda sonora para una entrada de Sr.K, aunque precisamente con esta canción haremos una excepción. Vergüenza de blog.

autorretretes.org, haciendo autorretratos en el W.C.

Señoras, señores, marcianos y venusianas…
Ayer de madrugada, nació el primer spin-off de Sr.K:

La idea que nació en Sr.K y que se originó allá por el 2005 ya es mayor de edad. Aún queda mucho camino por andar y muchos charcos que pisar. Tengo más de 400 autorretretes realizados y hasta ayer de madrugada sólo había podido publicar 11 autorretretes en autorretretes.org

Como decíamos ayer: el futuro es brillante. Larga vida al mundo autorretrete.

Además, autorretretes.org participa en el concurso Sin Formato 08, convocados por el Museo Patio Herreriano de Valladolid. Pulsen sobre este banner para dar su voto a autorretretes.org:

vota autorretretes.org en SinFormato 08

Chirriando, que es gerundio

Todo tiene un sentido y pocas cosas pasan porque sí. Siempre hay algo debajo. Siempre hay algo que chirría. Siempre hay personas y situaciones que chirrían.

Y es que ocurre de repente, hablando con alguien, por ejemplo. La conversación puede ser interesante o banal. Puede que se conozca a la persona desde hace 5 minutos o desde hace 5 lustros. De repente, uno de los dos interlocutores empieza a oirlo: criiik… criiik… En estos casos hay que intentar no alarmarse y hacer como que no se oye nada. Nuestro cerebro de lagarto-cazador-recolector se encarga de mantenernos alerta ante la situación de peligro. Peligro de parecer un loco-a ante el interlocutor que chirría.

La percepción se agudiza en un sueño pseudolisérgico. áCuántos poros! (y qué negros los jodíos)… ¿Tiene un ojo más arriba que otro?… ¿Eso es una cana? Vaya, se le empieza a ver el cartón… Mmmh, vaya morros. Eso de las comisuras parecen granos o algo… ¿y esas orejas?… «Mis manos… son tan grandes… Pueden tocarlo todo… menos a ellas mismas»

Realmente, el chirrido es la manifestación sonora de ese cambio de percepción de la realidad. El interlocutor chirrante, y a veces irritante, se transforma en una holografía para el otro. La persona que chirría desaparece de repente de esencia, que no de forma. Es un cadáver de si mismo que no ha dejado de hablar ni de hacer gestos. Un cántaro hueco que hace vibrar el aire que entra en él. Criiik… criiik…

Chirridos infantiles

Hay estudios presuntamente exaustivos y no concluyentes que casi demuestran que el irritante sonido suele surgir en el sujeto-a al advertir determinados gestos o vivir determinadas situaciones consideradas por los expertos como excesivamente normales. El cerebro reacciona diciendo «áEO! no hay estímulos, ésto me lo sé de memoria ¿me he muerto y no lo sé? Bueno, no creo. Soy el cerebro, me habría dado cuenta«. Entonces, como cuando te metes los dedos en los ojos y ves estrellitas, nuestro blandito amigo de sustancias blancas y grises genera una percepción, que, en este caso, suena a chirrido. Eso sí, no hay que confundirlo con el pitar de oídos típico generado cuando alguien se acuerda de nosotros o de nuestras santas familias.

En base a estos estudios, han surgido terapias para reprimir el chirrido. La más conocida en nuestro país es la repetición hasta la saciedad de los capítulos de los Simpson o las noticias cíclicas como «áNieva!», «áHace Calor!», «áLas Rebajas!» o «áNiña con dos cabezas!» (áGracias, Antena 3!). Este tratamiento acostumbra al cerebro a no esperar más de la realidad que lo que hay. Abotargamiento de mente catódico dijeron en la tele que se llamaba. Por otro lado, también hay corrientes filosóficas que ante la chirriante situación defienden el exterminio total de los dos tercios de la población del primer mundo y cuarto y mitad del segundo y tercero para la solucionar éste y muchísimos más problemas de nuestra decadente sociedad.

Banda Sonora recomendada:

Tribu obliga

Vox populi est que la juventud va de uniforme. Sí, del uniforme que marca Bershka, Zara, Bennetton, Carrefour, etc. Tanto ellos como ellas exhiben sus galas en fin de semana y su fondo de armario en clase. Todo para que la tribu no haga uso de la terrible Ley del Hielo. El reconocimiento social es lo más importante cuando se es joven, aunque odies a todos los que te reconocen como cool-guay-enrollao.

Dada la importancia de la moda en la vida del joven contemporáneo, busquemos su origen. Según algunas deducciones superficiales e inconcluyentes, la moda es algo inventado por los resentidos del instituto venidos a más. Sí señora, no se me escandalice. Esos elementos que con oscuras artimañas y pactos innombrables han conseguido el poder de sentar cátedra sobre el aspecto que ha de tener el resto del universo humano.

Compréndanlos, criaturitas ¿Quién se resistiría a la tentación de poder humillar a la tía buena de insti? Tengamos en cuenta que ella se rió, humilló y excluyó a todos aquellos raros, incapaces sociales, en la jungla del insti. ¿Alguien tiene una teoría mejor para justificar la ropa de mal gusto y ridícula que se vende en los templos de la moda? Quizá sí, pero no sea tan interesante como ésta.

Bailando, me paso el dia bailandoooo...

Así que sin otra intención que superar sus traumas adolescentes, a estos gurús no se les ocurre nada mejor que obligar a las jóvenes a vestir trapos que sólo quedan bien a las niñas de 12 años o a anoréxicas cocainómanas de 30. Aunque la perfección de lo maquiavélico llega con los zapatos de tacón. Hacer andar a todas las jóvenas (y no tan jóvenas) con tacones que requieren un cursillo avanzado crea procesiones de chicas que sin ser patizambas lo parecen.

Si a este combo de vestimenta estrambótica + tacones imposibles le añadimos unas zonas de copas sitas en calles empedradas (cascos histórico-alcohólicos), conseguimos una legión de muchachas que van dando tumbos a primeras horas de la noche sin haber tomado una triste gota de alcohol.

En conclusión, háganse viejos, huyan de la tribu o únanse a una tribu nudista. Occidente está perdido.

Banda Sonora recomendada:

  • Cualquier trapito que te quitas te sienta tan bien
    Transportes Hernández y Sanjurjo «Privilegios de tener una ocupación inútilââ?¬Â (2005).

    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/THS_trapito.mp3

Coming soon…

Próximamente...

No queda mucho.

Algo viene y viene a quedarse.

Permanezcan atentos a Sr.K.

Momentos musicales para soportar la espera:

  • El Mofeta Elías x Mamá Ladilla «Autorretrete» (2005).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/mama_ladilla.mofeta_elias.mp3

Elementos de la espiral. Parte II: La firmeza en un disco de vinilo

Como decíamos ayer, la espiral es esa forma primitiva que nos lleva y nos trae por el camino de la amargura cuando no tenemos otro camino por el que transitar. Hablábamos del caos, de cómo la atracción hace que los sistemas sean estables o inestables y de que son estos cambios de estado los que hacen que la espiral gire. Gira y gira hipnóticamente, pero como bien indicaba Sergio45 en los comentarios de la anterior entrega de este ejercicio de dar vueltas, puede girar hacia sí misma o hacia afuera.

áHombre! Miren quien aparece por la esquina con bata blanca y una pizarra verde a su espalda: lo exponencial. En nuestro recorrido por una espiral siempre podemos tener a la vista el punto sobre el que la espiral gira. Pero, cuando la espiral gira hacia afuera, según pasa el el tiempo, estamos más lejos de lo que pensamos que estamos y cuando gira hacia dentro estamos más cerca de hacernos uno con el punto de rotación de lo que nuestra ilusa percepción nos hace creer. Vaya ¿vivimos engañados?, mejor dicho ¿vivimos autoengañados?

Tieso y en pie

Controlar nuestra posición respecto al punto de atracción-repulsión de nuestras espirales personales no es cuestión de velocidad; frenar sólo languidece el alejamiento o mortifica el hundimiento, según sea el caso. Acelerar sólo genera accidentes por explosión o por colapso interno, según sea el accidente. Ante estas circunstancias, lo que nos queda para controlar nuestro recorrido por la espiral es la firmeza. Firmeza y cabezonería de la más tradicional no para cambiar el sentido de giro de la espiral, sino para conseguir que nuestra espiral personal sean como el surco de un disco de vinilo. Es hacer cada giro sobre el punto de atracción lo más cercano posible al anterior.

Firmeza. En los momentos de crisis. Saber tomar la mejor decisión – ola menos mala – para que todo lo que hemos sido en el pasado no se separe exponencialmente de nosotros y nos echemos de nosotros mismos. Firmeza. A la hora de dejarse caer dentro de uno mismo para que la caída no acabe acercándose a la velocidad de la luz y nos hagamos polvo irrecuperable. Firmeza. A la hora de girar y girar porque sea al final o al principio del disco de vinilo sólo hay silencio o quietud. El problema es que nuestro disco de vinilo personal sólo tiene «cara A» y cuando nos salimos por alguno de los dos lados no hay Dios que ponga la «cara B«, a no ser que seas el hijo del jefe o bebas sangre. En ambos caso, rarezas tienes a mil. Como buena «cara B«.

Banda Sonora recomendada:
«Play that funky music (white boy)» x Wild Cherry – Wild Cherry(1976)

Perdemos unidades

El gran enemigo
– Señor, ¿da usted su permiso?
– Sí, adelante cadete. Descanse.
– Señor, seguimos perdiendo unidades por el camino.
– Me siento turbado… ¿Quién ha sido ahora, cadete?
– Uno de los que hace tiempo huyeron con el enemigo, pero que volvió con nosotros porque el enemigo le traicionó. Se ha vuelto a ir. Es reincidente, señor.
– ¿Desde cuándo está con el enemigo?
– Según nuestros informes preliminares sus incursiones en campo enemigo tras el incidente anterior habían sido satisfactorias. Además, con el historial de penalidades que tras la traición sufrió por parte del enemigo no sospechábamos que fuese a irse de nuevo, pero en nuestros últimos reportes descubrimos que había datos confusos y contradictorios. Finalmente decidimos investigar a fondo y el otro día, cuando se tocó a diana, descubrimos que en su cama sólo había ropa vieja y que desde hacía varias semanas sobraba rancho como para una persona y que…
– Ahórrese los detalles, cadete… áVaya! áQué contrariedad!… ¿Con cuántas unidades contamos a día de hoy, cadete?
– Señor… ¿se refiere a unidades operativas y completamente funcionales?
– Por supuesto, cadete. Tenemos que saber con qué fuerzas de apoyo podemos contar en el día a día. El enemigo parpadea y cada vez que sus pestañas aletean o comienza a olerse su perfume uno de los nuestros se va con él.
– Pues, creo que unidades operativas al cien por cien, ninguna. Ya sabe, cada vez el enemigo es más poderoso y atrayente según nuestras unidades de apoyo van ganando en edad.
– Entoces, según su opinión ¿perdemos unidades porque nos hacemos viejos?
– En cierta manera… sí, señor. No sé cómo explicarlo.
– Entonces, tampoco podrá explicar por qué yo con mi edad aún no me he ido con el enemigo.
– Señor, en fin, es que usted es diferente. ¿Ha pensado que igual el enemigo no le considera útil para sus planes?
– Cadete, ¿no será que símplemente mi estrategia contra el enemigo es efectiva? Ã?Å¡ltimanente creo que al enemigo incluso le sudan las manos y no aguanta la mirada.
– Si usted lo dice señor… yo sólo soy un simple cadete. Hay muchas cosas que se me escapan.
– Efectivamente, cadete… Permítame que le tutee… Yo he visto cosas que nunca creerías. Amigos que cayeron hasta los infiernos y resurgieron con más fuerza que nunca. Situaciones inverosímiles más propias de una obra surrealista que del mundo realââ??¢. Gentes con dos caras, gentes sin nombre… ¿Sabes? a pesar de todo, todos eran y son excelentes soldados. Lo mejor de lo mejor…
– … Señor… ¿está usted bien?
– Eeh… sí, cadete, no se preocupe. ¿Sabe qué es lo que más me asusta de todo esto?
– Dígame señor.
– … Antes pensaba que los que se van con el enemigo siempre vuelven, pero el tiempo me está demostrando que una vez que se van, su retorno a nuestras filas no es una vuelta, es una visita… Retírese cadete. Va a empezar House.

Banda Sonora recomendada:

  • El enemigo parpadea x Siniestro Total «Sesión Vermú» (1997).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/ST_vermu_enemigo.parpadea.mp3

Entrada en triunvirato imperfecto con las dos anteriores. No descarten un cuarteto o un quinteto.

Horizonte eléctrico

¿Qué esperaban, insensatos? ¿Que el futuro se iba a solucionar el solito por arte de magia? Magia quizá no, pero arte hay que tener musho, quillo. Comer habishuelah día sí y día no pa poder lusir el colorao al pejcueso. Ir todos los sábados por la tarde al monte de piedad a por lo que es nuestro y devolverlo el lunes a primera hora. Que los píos nos den para comprar algo de pan y unas patatas porque ya no hay chorizo para echarles a lah habishuelah.

Todo se ha ido aplazando. Estamos como estamos y posponer es tan narcótico que nos gusta demasiado. Camaradas, ¿no creen que ha llegado el momento? Bueno, sí… no sé… tal vez… depende… es que ahora igual nos viene mal… ya se sabe cómo estamos… Los remiendos de los calcetines y las coderas ya se notan demasiado, tanto en nuestra ropa como en la de los demás. Pero, nadie se atreve a decirlo. Tampoco nadie se mueve no vaya a ser que alguien suelte lo de «áNo huyas, cobarde!», «áNo me dejes atrás!» o «áAl ladrón!»

Acabó la época de la distracción y llega la época de la decisión. Del hueso del jamón del año pasado ya sólo salen virutas de hueso y cada vez son más mohosas. Ponerse en pie y mirar al horizonte eléctrico requiere levantar todo el peso de la indecisión que hemos ido acumulando a nuestras espaldas. Cuídense las rodillas y no fuercen los riñones. El reto es mirar – sin bajar la mirada – al fulgor del futuro. Cuidar nuestros pasos y no pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, sólo fue diferente. Y si hay que arrepentirse de algo que sea de haber aguantado tantas tonterías antes de arrancar.

El futuro es brillante. El futuro está ahí.

Horizonte eléctrico x Los DelTonos «Sólido» (2003).

Versión de los Los DelTonos de la canción Sweet Lousiana Sound de Billy Pilgrim de 1995.

Bienvenidos al año de «la crisis». Que el futuro ni se nos resista ni se nos escurra entre los dedos.

… que la cordura nos acompañe …

Adustos señores castellanos

Adustos señores castellanos de recia pose y mirada firme. No dan su brazo a trocer ni ofrecen su hombro para llorar, pero su sola presencia asusta al mismísimo mal fario. Tan implacables con sus iguales como con ellos mismos, no se dejan llevar por las promesas de paraisos terrenos ni de terruños a buen precio. Y aunque hace años que en el frío páramo por no vivir ya no vive ni Dios, el estoico caminar por el mundo de estos señores sigue siendo el mismo. Su aspecto ya no está labrado a cincel por el frío ni el sol pero, por dentro sigue la austeridad implícita en ser un cabezota.

Amochando, siempre con la cabeza por delante, siguen echándose a la esplada lo que haya que echarse. No esperen que encima les sonrían cuando se cruzen con ustedes. Bastante será que alcen su mentón a modo de saludo y suelten un «¿Qué hay?«. Si hay que estar, se está y si hay que ir hasta a tomar pol culo, se va, pero no les toquen los cojones. La lealtad una vez que se da no se retira nunca, pase lo que pase y caiga quien caiga. El gesto será agrio cuando las cosas vayan a paso burra, pero aún amargos y silenciosos seguirán al lado de aquél al que una vez dijeron «áQué majo que eres!«.

De dar algo, darán afecto: recios apretones de manos, abrazos de oso y brindis con el ceño fruncido por los ausentes. Porque el cariño sólo se lo dan a las mujeres, que les pueden y desarman con sólo rozarles la cara de recia piedra castellana. No será mucho, pero lo poco que dan seguramente sea lo más valioso que tienen.

Atardecer castellano 2.0

Quítenles sus escasas posesiones, llévenles al exilio de la gran ciudad, róbenles sus mujeres y verán como nunca perderán los estribos. Eso sí, nunca jamás les falten al respeto. Nadie merece más respeto que otro ser humano. Nadie merece más desprecio que el que no respeta a nadie. Y aunque en estos tiempos ya no haya navajas, ni trabucos, ni monte para arreglar los asuntos, pueden hacer morir lánguidamente de soledad a los que despreciaron sin pensarlo su seca presencia. Porque en el pasado fueron labradores y pastores en un mar de áspera tierra y la soledad no les asusta. Son ellos los que asustan a la soledad.

Adustos señores castellanos de una anciana Castilla que ya no es la Castilla de Machado. Una Castilla de castillos turísticos y tan urbana que hasta asfaltan y ponen puertas al campo. Todavía buenos vasallos sin buenos señores y todavía esperando a un capitán, a un jefe o a un señor que no se ande con chorradas de señorito. Quejarse es inútil. Hay que ganarse las alubias.

Banda Sonora recomendada:

  • Nisio x Los del Páramo – Maketa en cassette (1990?).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/los_del_paramo.nisio.mp3

Porque estos señores son los que con su seca compañía acompañan al autor de este blog en la lucha cotidiana. Recuerden quienes somos, de dónde venimos y no perdamos el norte para saber sónde vamos. Que vuelvan las ovejas al redil, que van a coger frío tanto tiempo fuera.