Bar de barrio

Es un bar de barrio en pleno agosto a la hora de comer. Cuatro personas. Tres de ellas apoyadas en la barra. Una más está detrás de barra y otro más sentado a una mesa escribiendo en una Moleskine azul.

Por un lado, una señora que acaba de hacer la compra y sentada en uno de los taburetes degusta un marianito rojo mientras ojea un periódico. Por otro, un señor de bigote con su codo apoyado en la barra guarda y no toca una copa de tinto mientras mira adusto los vídeoclips de grupos alternativos que emiten sin pausa por el canal Pachá, que reina en la única televisión del local y que resultan ser los únicos sonidos más cercanos a lo humano que se oyen en el bar. Justo al lado, otro señor, con polo verde manzana y mayor que el de bigote, lee apoyado en la barra completamente concentrado un diario local. En una de las mesas amarillo de acabado plástico del bar, otro señor de ropas grises y aún más mayor y más cansado de la vida que todos los presentes mira sin mirar la copa de tinto que sus dedos rozan en la base. Aguanta la vida sin más, no espera nada.

La Caña del Silencio

La camarera joven, vestida de negro y con carne a la que agarrarse sale de la barra y se acerca impasible a la máquina de tabaco que está al lado del que está escribiendo. Según la camarera mete las monedas en la máquina, el que escribe deja de escribir y cierra alterado la libreta azul. Se siente como un voyeur cazado e intenta disimular pasando las hojas del magazine que tiene sobre la mesa.

Cristina Rosenvinge compite con el ruido de las cámaras frigoríficas. El señor de bigote echa unas monedas a la tragaperras y lanza a la concurrencia un quedo «áHasta luego!» que sólo es respondido por la camarera ya desde detrás de la barra.

En cualquier lugar puede hacer frío, te mudes donde te mudes.

Gamonal / Burgos – Bar-pulpería Rubena 08.08.09

Banda Sonora recomendada:
“Farol” x Josele Santiago – Garabatos (2006)

En Spotify: Josele Santiago – Farol

De la serie Vagar no es de vagos en Sr.K, del lado sano de mi cabeza
[Ver serie completa]

Oriencidental

Venga pa’quí y pa’llá. Ni me paren, ni me quiten lo bailao, que parar es muerte y la muerte da miedo porque en occidente ya no sabemos qué hay detrás. Hace un tiempo lo sabíamos – vive Dios –, pero se nos fue de las manos por que nos distrajímos con otras cosas consumistas y comunistas. Y mentando a la bicha, piensen en los chinos. Ellos sí que saben, no como nosotros; blancuzcos ojipláticos adoradores de muñequitos gores barbudos. Miles de años de tradición pinchándose con las agujas de los pajares y respetando a sus viejos como señores de edad que son. Será por eso que los mayores chinos parecen antiguos más que viejos. Será porque siempre han estado ahí; observando a los locos occidentales, diciendo «ya vendréis, ya». Pero, nadie viene. Así que mandan a sus vástagos a avisar. Y sus vástagos se pierden entre las tragaperras, el kitsch barato y los ultramarinos seven-eleven de barrio.

Amarrado motorizado

Al final, si los chinos nos quitan algo, que nos quiten lo bailao, que la angustia vital a occidente no se la quita ni Dios, ni el tai-chi, ni el prozac.

Banda Sonora recomendada:
“Occidente” x Los Enemigos – La cuenta atrás (1991)
http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/enemigos.occidente.mp3

Tribu obliga

Vox populi est que la juventud va de uniforme. Sí, del uniforme que marca Bershka, Zara, Bennetton, Carrefour, etc. Tanto ellos como ellas exhiben sus galas en fin de semana y su fondo de armario en clase. Todo para que la tribu no haga uso de la terrible Ley del Hielo. El reconocimiento social es lo más importante cuando se es joven, aunque odies a todos los que te reconocen como cool-guay-enrollao.

Dada la importancia de la moda en la vida del joven contemporáneo, busquemos su origen. Según algunas deducciones superficiales e inconcluyentes, la moda es algo inventado por los resentidos del instituto venidos a más. Sí señora, no se me escandalice. Esos elementos que con oscuras artimañas y pactos innombrables han conseguido el poder de sentar cátedra sobre el aspecto que ha de tener el resto del universo humano.

Compréndanlos, criaturitas ¿Quién se resistiría a la tentación de poder humillar a la tía buena de insti? Tengamos en cuenta que ella se rió, humilló y excluyó a todos aquellos raros, incapaces sociales, en la jungla del insti. ¿Alguien tiene una teoría mejor para justificar la ropa de mal gusto y ridícula que se vende en los templos de la moda? Quizá sí, pero no sea tan interesante como ésta.

Bailando, me paso el dia bailandoooo...

Así que sin otra intención que superar sus traumas adolescentes, a estos gurús no se les ocurre nada mejor que obligar a las jóvenes a vestir trapos que sólo quedan bien a las niñas de 12 años o a anoréxicas cocainómanas de 30. Aunque la perfección de lo maquiavélico llega con los zapatos de tacón. Hacer andar a todas las jóvenas (y no tan jóvenas) con tacones que requieren un cursillo avanzado crea procesiones de chicas que sin ser patizambas lo parecen.

Si a este combo de vestimenta estrambótica + tacones imposibles le añadimos unas zonas de copas sitas en calles empedradas (cascos histórico-alcohólicos), conseguimos una legión de muchachas que van dando tumbos a primeras horas de la noche sin haber tomado una triste gota de alcohol.

En conclusión, háganse viejos, huyan de la tribu o únanse a una tribu nudista. Occidente está perdido.

Banda Sonora recomendada:

  • Cualquier trapito que te quitas te sienta tan bien
    Transportes Hernández y Sanjurjo “Privilegios de tener una ocupación inútilââ?¬Â (2005).

    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/THS_trapito.mp3

PequeRelato agostero – el excursionista reprochador

áAy! Zarza, zarza. ¿Tan rica es tu savia que la defiendes con espinas…

ááAumpf!!

hija de puta?

Banda Sonora recomendada:
“Naturaleza” x Siniestro Total – Siniestro Total II – El Regreso (1983)

En Spotify: Siniestro Total – Naturaleza

Otros PequeRelatos: PequeRelato agostero – Control del espacio-tiempoPequeRelato NevadoPequeRelato lluvioso“Entras” PequeRelato I

3k

Dicen, que no hay nadie como . Que todos somos distintos y que a cada cual se le coge su gracia con el tiempo o con la intención. No hace falta ser un bajo-alto o un feo-guapo para sentirse diferente-único. Porque únicamente necesitamos ser constantes para ser como nadie ha sido. Pero, eso cuesta (como la fama). La procesión va por dentro y el proceso es tan tortuoso y curvilíneo que ni el mismo Joseph K. llegará nunca a comprenderlo. Así que dejémonos llevar, como si fuésemos un lindo putón verbenero bailando pasodoble o una pelusa de chopo en domingo por la tarde.

Y si nadie se da cuenta todo pasa y a la vez, permanece. Si pasa algo, es tráfico, aunque sea en pequeña cantidad, porque se empieza por el consumo propio y acaba uno pasándolo pirata a dos metros bajo tierra junto a sus dos tibias. El tiempo nos posee, aunque algunos intentemos escaparnos y como oí una vez un gallego que pasaba por delante: « Pues eso, que yo, no sé, que tengo 60 años, pero que sigo viendo a los de la cuadrilla o incluso a la mujer como hace 30. Igual que siempre. Como si no hubiera pasado el tiempo ».

Personalmente; pertenecemos a una corta estirpe de vulgares currelas que nunca destacaron por sus grandes hazañas o sus grandes fortunas. Que tuvieron la vida que se esperaba de ellos en los tiempos oscuros en los que vivieron y que no destacaron nada más que en el ámbito íntimo y sólo a veces. Pero, ¿por qué la marca de Caín?¿qué sentido?¿qué sentimiento? Pues es sencillo, amigos y enemigos: todo el mundo quiere ser único. Hasta la más arrastrada chusma tiene visión trascendente y nada pueden las connotaciones con una sana intención de ser único.

Y por fin, las 3k: Un referente cristiano fratricida, un abuelo de culo católico como referente no conocido en persona del que heredé el nombre de Caín y un Sr.K que no sabe que pensaría su abuelo, si le viera haciéndose autorretretes por cada sitio que pisa. Lo que ven en la imagen es lo que hay.

Las 3k en una

Los hitos son para dejarlos en el camino y no para pararse en ellos. En los veintitodos caben los que estuvieron, los que están y aún hay hueco para los que vengan. Esto sólo acaba de empezar.

No me den pan, denme amor, que mola más.

Banda sonora recomendada:

  • “Nadie como tú” x Super Skunk – “Sea como sea” (2001).