Ilustrando a los hombres

In-formación roja

Los pasos marcianos sonaban sobre el asfalto.
– áAlerta, hombres! – susurró el comisionado.
Pasaban en ese momento ante un instituto de belleza.
Del interior de la casa surgió una risa furtiva.
(…)
– áEn nombre de Dios! – gritó Ettil, con los nervios deshechos –. áVolvamos a los cohetes! áVolvamos a casa! áNos agarrarán! ¿No las veis? áEsos horribles animales marinos, esas mujeres ocultas en sus frescas cuevitas de piedra artificial!
– áCállese!
Miradlas, pensó Ettil. Agitan los vestidos como agallas verdes y frías sobre las columnas de las piernas.
Ettil dio un grito.
– áCierre la boca!
– áVan a arrojarse sobre nosotros, esgrimiendo cajas de bombones y ejemplares de El amor y la moda y Bellezas de Hollywood, chillando con sus bocas rojizas y grasientas! áVan a inundarnos con trivialidades, a destruir nuestra sensibilidad! áMiradlas, a punto de morir electrocutadas, con sus voces susurrantes, sus cantos y sus murmullos! ¿Os atreveríais a entrar ahí?
– ¿Por qué no? – preguntaron los otros marcianos.
– áOs freirán, os sacarán la sangre! Nadie podrá reconoceros. Os harán pedazos, os azotarán hasta que no quede de vosotros sino un marido, un hombre trabajador, el hombre que paga para que ellas puedan venir a sentarse aquí, a devorar sus malditos chocolates. ¿pensáis que podríais dominarlas?
– Sí, por todos los dioses.
A lo lejos se oyó una voz, una voz alta y aguda, una voz de mujer que decía:
– ¿No es gracioso ése del medio?
– Los marcianos no son tan malos después de todo. Son sólo hombres – dijo otra.
– áEh, eh! áYoo-hoo! áMarcianos! áEh!
Ettil escapó dando gritos.
(…)

Ray Bradbury

Extracto del relato «La mezcladora de cemento» de la recopilación de relatos «El hombre ilustrado» – «The Illustrated Man» 1951. Traducción de Francisco Abelenda. Ediciones Minotauro 1977-1998.

Banda Sonora recomendada:

  • Los Platillos Volantes x Siniestro Total – Cultura Popular (1995).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/ST.platillos.mp3

* Pausa valorativa por la saturación de VídeoTrayectos. Volverán cuando sea conveniente. Gracias por su atención.

La paradoja de la invisibilidad humana

No es tan difícil lo de ser invisible. Quizá usted lleve siéndolo desde hace mucho tiempo y no sea consciente de ello. Lo difícil es asumirlo. Es duro asumir que cuando le miran a usted realmente están mirando a través de usted, al más allá, a un punto infinito. Con un poco de atención podría usted mismo apreciar cómo las pupilas de aquél que mira sin mirar se separan una de otra de una manera infrahumana a modo de rumiante – véase vaca, ciervo o gacela.

Ser invisible es más un no ser percibido que un salirse del espectro visible del ojo humano. Dense cuenta de que alguna vez ustedes han pasado por una calle y los de su alrededor sólo les han considerado una parte más del concepto cognitivo de «calle». No han sido individuos para nadie, no han sido nisiquiera nadie. ¿No se sienten ustedes como el árbol que cae en medio del bosque sin ser visto ni oído?. Será por eso por lo que la humanidad se obstina en plantar árboles para cumplir la trinidad árbol-libro-hijo. Si el problema es que los árboles se caen, pues que los árboles los plante siempre el humano. Siempre aguantarán más tiempo erectos y de todos es sabido la erección es muy importante para el hombre contemporáneo.

¿Quién anda ahí?

Ustedes a buen seguro que disfrutan de esa invisibilidad del ser humano con los otros seres llamados humanos. Seguro que van, vienen, miran y escuchan desde su invisibilidad lo extraños que somos en esta humana raza. Seguro que son discretos y corteses. Ni ruido ni miradas descaradas sobre sus sujetos de estudio. Seguro que mezclan conversaciones entre sí y almacena retazos de vida e ideas en su cabeza con cada trozo de habla que captan al pasar cerca de otras personas. Nadie les ve, pero ustedes los ven a todos.

En definitiva, ser invisible: no ser percibido, pero tener presencia y calor físico. Al mismo tiempo, seguir la máxima «Laissez faire, laissez passer», no intervenir, no colaborar. Observar científicamente, como SchrÃ?¶dinger observaba a su gato, pero sin poner en peligro la integridad del ente observado. Pero, ¿y si un invisible ve a otro invisible?¿como se da cuenta el invisible descubierto de que ahora es visible? Quizá los invisibles piensen que son invisibles porque los visibles que observan y desean al mismo tiempo no interactúan con ellos, pero ¿y si estos supuestos visibles son invisibles, observadores, que sólo están siguiendo el aséptico principio de la no-intervención?

Ser puramente invisible es duro y tener visibilidad es importante para evitar accidentes. Cuídense la vista y miren a su alrededor. Siempre hay nuevas formas de mirar a los que nos rodean.

Banda Sonora recomendada:

  • Todo negro x Los Salvajes – Los Salvajes EP (1966).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/salvajes.todo_negro.mp3

Unidades antagónicas

Adiós, amigho
– ¿Da usted su permiso?
– Usted por aquí de nuevo. Mmmh… Adelante, adelante. Dígame.
– Perdone la pregunta señor pero, ¿por qué me trata con recelo?
– Bueno, tampoco es intencionado, cadete. Es simplemente que cada vez que viene a verme las noticas que trae no suelen muy halagüeñas.
– Lo siento señor. Yo sólo cumplo con mi deber.
– Bien. Entonces ¿de qué se trata?
– Malas noticias, señor.
áNo me joda, cadete! ¿Otro desertor?
– Así es, señor. He esperado hasta el último momentos para confirmar mis sospechas, pero a día de hoy ya puedo confirmar que otra de nuestras unidades nos ha abandonado.
– No me diga más. Ha sido ese que llevaba ya bastante tiempo más allá que acá. Y eso que era de los mejores. Una pena, en fin. ¿Desde cuándo está con el enemigo?
– ¿Con el enemigo? No, señor. Es peor. No se ha pasado al enemigo, se ha convertido en nuestro antagonista.
– Pero… ¿qué pamplinas son esas de «nuestro antagonista»? Será el e-ne-mi-go, cadete, como siempre.
– No, señor. Es el an-ta-go-nis-ta. Una cosa es el enemigo y otra es el antagonista.
– … explíquese. Se está rifando una plaza en zapadores y usted está teniendo cada vez más papeletas
– … es bien sencillo, señor: el enemigo desea nuestro mal y en cambio, el antagonista es todo lo contrario a lo que nosotros hemos sido y somos.
– Así que según usted la última unidad que hemos perdido se ha convertido en todo lo que repudiamos, pero no nos quiere ver muertos…
– Así es, señor.
– Pero, entonces si no se ha ido con el bando del enemigo ¿con quién se ha ido?
– No lo sé, señor. Yo sólo le informo.
– Sí, sí cadete. Vuelvo a estar consternado… ¿sabe lo más desconcertante, cadete?
– No, señor.
– Que contra el enemigo sabemos qué hacer, cómo luchar y dónde encontrarlo, pero a los antagonistas ¿se les declara la guerra?
– ¿Es una pregunta retórica?
– Cadete, ¿alguna vez ha estado en el calabozo?
– ¿Señor?
– Es sólo curiosidad, por cambiar de tema. No merece la pena prestar más atención a los que no quieren estar entre nosotros. Como le iba diciendo, yo una vez estuve 15 días con sus 15 noches en un calabozo en el Aaiún, que en esos tiempos era territorio español y…
– Señor, ¿da usted su permiso para sentarme?
– Umh… sí, sí. Siéntese…

Banda Sonora recomendada:

  • Hombre solitario x Ilegales «El día que cumplimos 20 años» (2002).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/ilegales.20an.hombre_solitario.mp3

Entrada recomendada de lectura a varios niveles: Perdemos Unidades

Músicas para un fervor patriótico

¿Qué es ese barullo? ¿Quién perturba la paz de aqueste convento del siglo XXI llamado piso y/o apartamento? Ah, el fubbol. No me acordaba ya. Que mañana hay que madrugar, carayo…

Vaya, vaya. Las calles llenas de gritos, cláxones y banderas de España. Es incómoda esta indolencia. Ellos ahí con su «no nos mires, únete» y uno aquí con una mueca de sonrisa y dando ridículos saltitos por no saber qué hacer en estos casos tan extraordinarios. Bueno, pues habrá que unirse. Qué mejor que con un poco de música y qué mejor que una canción de fubbol:

«Gora España» de Lendakaris Muertos.

Pero, rebuscando en la indiferencia que a uno le producen las victorias deportivas se puede encontrar algo de alegría. En este país de caínes e hidalgos que dejan el trabajo duro para los demás, cuando nos unimos nos unimos como uña y carne. Sin medias tintas: si hay que abrazar, se abraza, si hay que invitar, se invita y si hay que abrirle la cabeza a quien haga falta, se le abre.

Ni tirando para un lado ni tirando para el otro, desde Sr.K aprovechamos el fervor patriótico fubbolero y compartimos un reciente descubrimiento en el mundo del maiespeis. Ernesto Dueñas, madrileño, compositor y ejecutor de un retrato certero de lo que es ser español:

«Himno Vegetal para el Siglo XXII» de Ernesto Dueñas

En la variedad está el gusto y la gente-masa da mucho miedo (por lo menos en Sr.K nos lo da). Sin feos los guapos lo serían menos, sin día no hay noche y sin indiferentes no habría diferencias.

Desde Sr.K ya hemos contribuído al bien común del país porque no hay que preguntarse qué puede hacer tu país por ti (o qué hidrocarburo te puede subvencionar), sino qué puedes hacer tú por tu país.

Conciecia lavada y restablecimiento (eventual) de los lazos sociales. Eso sí, «la final» ni la veremos, ni la celebraremos, ni la lloraremos. Al día siguiente es lunes (para algunos) y bastante tenemos. Háganse cargo.

Cantemos todos juntos: «Paz, amor y comprensión» de Siniestro Total

Conceptualismo casero

Conceptualismo casero
y tortilla pa cenar.
Uno rinde lo que puede
y se rinde al terminar.
Los conceptos no vienen.
Las ideas se van.
Sólo queda el compromiso.
Rellenar por rellenar.
Hacer por hacer
es estar por estar.
Meter por meter
es hartazgo de follar.

*CCC2 (Corto Casero Conceptual 2) de Producciones The-LeznablesSerieZeta.com. Vídeo-arte sobre la inexistencia de las ideas y lo que une e iguala a las personas. Más vídeos en el Canal SerieZeta de Youtube.

Recuerden, todo es mentira y nada es lo mismo que el nihilismo.

Guión reprimente

Dialéctica dura

Suenan unos toques en la puerta del despacho. Se gira el pomo y se abre lo justo para que asome un rostro que mira ladeado al interior.

– Esteee… ¿puedo pasar?
Eh… sí, sí. – con aire distraído – Siéntese.
– Gracias.

Ambos personajes, frente a frente, se miran a los ojos. Comienza un silencio sepulcral que dura lo suficiente para ser incómodo…

– Sabe por qué le he hecho llamar, ¿no es así? – dice el que estaba tras mesa del despacho.
– Bueno, la verdad. Así, seguro-seguro, no estoy. – responde el recién llegado y baja la cabeza – La verdad que estoy un poco desconcertado. Usted nunca me había llamado para hablar conmigo y como…
áBasta! – en tono cortante – No intente evitar lo inevitable. Usted y yo sabemos que ha fallado y que por eso está aquí…
– ¿Fallado? – con un hilo de voz – pero… no sé… ¿en serio?
– Desde hace un tiempo a esta parte su compromiso se había cumplido a rajatabla – levanta la barbilla – y esta semana ha fallado. No lo puede negar – baja el mentón y mira por encima de las gafas que lleva puestas a su interlocutor.
– Bueno, visto así, claro que he fallado. Pero, ya sabe. Es que he tenido mucho lío de aquí p’allá y luego un principio de semana duro…
– Si usted llama «lío» a salir dos noches seguidas hasta altas horas con varias mujeres diferentes los dos días, pues llamémoslo así.
Joer, dicho así no suena ni tan mal. ¿Me lo podría apuntar en una hoja? ¿o grabarlo en mi mp3? Es para enseñárselo a mis amighos, que luego dicen que soy un sociópata.
– … – con los ojos como platos – De verdad que usted no tiene ni pajolera idea de qué va todo esto.
– ¿Es una pregunta?
– No, es el enunciado de una verdad absoluta.
– Ah… y eso es malo.
– ¿Es una pregunta?
– Sí, pero sin entonación interrogativa.
– Pues le respondo que . Que sí que es mala su irresponsabilidad y su falta de compromiso. Se empieza retrasando un post en el blog y se termina viendo la tele. Hay miles de blogueros perdidos por todo internet que sólo encienden el ordenador para poner el mesenyer y ver pogüerpoins que les envían por correo. Pocos consiguen rehabilitarse.
– Hombre, visto así es un poco tremendista ¿que no?
– Pero, vamos a ver – adelantando el cuerpo – ¿No sabe usted que la pereza es la enemiga de la actividad y que sin actividad no hay vida ni mundos dentro de mundos?
– Eso es una obviedad tan obvia que parece mentira que salga de usted.
– áEs usted imposible! – levantando los brazos en aspaviento – ¿Tanto le cuesta admitir que se ha dejado, que no ha hecho bien su trabajo, que no le apetecía?…
– Piénselo, usted que es tan culto e intelectual. – alza el dedo indice apuntando al techo y lo hace girar – No perdamos la sutileza de la insinuación. La poética del erotismo. El menos es más. Es tan obsceno afirmar con rotundidad que casi me puedo llegar a sentir azorado con esta situación que usted me está planteando.

Ambos personajes se aguantan mutuamente la mirada. Tras un rato de silencio incómodo, el personaje que hizo entrar al que se asomó por la puerta hace un gesto para que se aproxime su interlocutor.

– Oye – en voz baja – ¿ cómo acabarías esta situación?
– Con una frase lapidaria y musiquita, como siempre.
– ¿Sabes? esta tarde una señora me ha enseñado el culo.
– Vaya una frase lapiraria de mis cojones…
– Y luego dirás que por qué tengo tan mal café. No me perdonas una, maldito perro del averno.
– Anda, anda… ya pongo yo la musiquita. Un combo Los Enemigos – Siniestro Total de delicatessen. Si es que no se os pue mandar hacer nada. Al final, to lo tie que hacer una…

Nos alejamos de los personajes y fundimos a negro. Aparecen los títulos de crédito con esta banda sonora:

  • Tumbado a la Bartola x Los Enemigos – ¿Dónde vamos?
    CD 3 del triple conmemorativo por los 20 años de Siniestro Total (2002).

    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/enemigos_siniestro.bartola.mp3

Al deseo se le ve el cartón

Es ya sabido y consabido que a Bryan Ferry le huele el aliento y que los iconos hace mucho que dejaron de estar en las iglesias para asentarse en el escritorio de Windows. A estas alturas de la cultura occidental, también es sabido que ya el modelo no es ejemplo, sino espejito mágico, que los modelos son televisivamente «súper» y que además la modelo más conocida a través de los tiempos es de Barcelona y es cárcel.

Pero, es que están ahí. Modelos que nos observan desde la parada el autobús o que retan a los conductores a conducir sin mirar a la carretera alteran el alto y bajo instinto. Que insignes blogueros hagan correr ríos de bits en honor a esas imágenes del otro lado del cristal dice algo. Ellos dicen Deseo y en Sr.K decimos que ante los sofocos primaverales un poco de Mundo Realââ??¢ aplaca el calor mejor que un cubito de hielo pasando desde el coxis a la nuca. Piensen que seguramente a la mirada y remirada Irina Sheik no le guste que le pasen hielo por la espalda. Seguro que le gusta más que se lo pasen de la barriga al cuello con sus correspondientes dos paradas técnicas.

Cabeza de Mujer - Stephan Balkenhol

Nuestra vista nos engaña y nuestras ganas – también llamadas deseo – más. La noche no es oscura, es más bien borrosa. Sólo al amanecer, los poros, los granos y la asimetría aparecen ante nuestros defraudados ojos. Y es que frustra. Una legión de frustrados no pueden estar equivocados. Nos dice la sabiduría popular: «el pelo del conejo, del color del entrecejo». Y el espíritu de la mañana después nos muestra que la bellocino Beyoncé lleva pelo de muñeca y que a la diosa de ébano se le ve el cartón.

Occidente ¿qué te queda cuando el cartón-piedra parece cartón-piedra? A ver si ahora vamos a tener que desear a nuestras y nuestros conciudadanos a pesar de sus malos acabados de serie.

Que vuelvan los genios que Ikea expulsó de las lámparas y que nos den tres deseos, como era tradición.

Banda Sonora recomendada:

  • áCuánta belleza! x Ilegales – El apóstol de la lujuria (1998).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/ilegales.belleza.mp3