El estado preocupado

Según lo que nos veníamos temiendo, el ser humano está destinado a estar preocupado. El estado natural de la persona es una sensación de estrés y de espera. ¿Qué esperamos? Esperamos a que empiece nuestro programa favorito. Esperamos que llegue el fin de semana. Esperamos que esa persona nos corresponda. Esperamos cobrar a primeros de mes…

Lo más frustrante es que cuando concluye la espera y tenemos o disfrutamos de lo esperado, el estado de desasosiego no termina, sólo se atenúa. Los pequeños hitos de cada día no colman lo que esperamos llenar. Nos llenan, a veces hasta arriba, pero siempre se vacían de nosotros. Después, sólo nos dejan su recuerdo y vivimos de nuevo la desazón, que no es otra cosa que revivir la sensación de plenitud que durante unos instantes, horas o días tuvimos.

Estamos como estamos y somos lo que somos

Pero, ¿qué hay de lo no vivido? ¿Que sucede con lo que no es un recuerdo, lo que es una idea? También esperamos que nuestras ilusiones se cumplan y lo pasamos mal porque no llegan a hacerse realidad. Parece que nuestra vida es esperar a que sucedan cosas y hacer lo posible por que se hagan realidad, aunque sea por unos instantes. Eso es, en definitiva, el tiempo: un cúmulo de instantes del pasado o del futuro a los que tenemos acceso aleatorio desde nuestra consciencia.

Todo, al fin y al acabo, para descubrir que la droga que mueve la vida es hacer cosas que nos llenen y que después nos dejen un repertorio de posos que nos convierta en lo que somos. No es tan extraño pues, que nos droguemos. Es otra meta de la que disfrutamos y que nos deja también posos de tipo más mundano (por no decir fisiológicos). Así que nos preguntamos ¿La droga es un simulacro de vivir? Nadie es capaz de estar continuamente lleno. Siempre hay compases de espera en esta loca melodía que nos toca vivir.
Si conocen a alguien que siempre está contento con lo que hace (no entremos en si está contento con lo que es), desconfíen: o les engaña o es drogadicto.

Banda Sonora recomendada:

  • “Drowned World (Substitute for Love)” x Marta – Demo de no-profesional.

Gracias al Sr.Bothman por la pose robada. Visiten su fotolog en compensación

6 opiniones en “El estado preocupado”

  1. Pues yo últimamente vivo super drogada con el tema del curso ese que hago. Además, no hacen más que llamarme para hacer cosas… digo yo que eso será bueno.

    Besitos!

  2. Me parece muy interesante esta reflexión. Yo no hubiera explicado tan bien este estado, estado constante,… me preocupo demasiado por preocuparme de todo. Que cosas…

  3. Si queréis saber lo que es estar lleno, pero lleno de verdad, os recomiendo “No le diré no a Rocco”.

    Natyuraleza salvaje.

  4. RE: de DAS UNRESPEKT-SYNDROM

    La incompatibilidad de caracteres entre nuestros PC y su MAC con las tildes comienza a ser ya toda una nueva forma de expresión artí­stica. Ya sabe usted Sr. K, el ACCIDENTE como forma de expresión. XD

    UN ABRAZO!

    P.D.: Yo, en mi caso, cuanto más JOVEN me hago, más gilipollas me parece el resto. XDDDD

  5. Hay un cuentecito de Isaac Asimov en que un tipo (de profesión escritor de éxito) pide como deseo a un diablillo bastante torpe NO TENER QUE ESPERAR NUNCA EN NINGUNA PARTE.

    El cuento estaba en un libro de relatos que se llama “Azazel”. No revelo el resultado por si alguien se lo quiere leer. Aunque creo recordar que éste relato concreto no era el mejor del libro está bien y tiene su punto de reflexión para quien lo quiera.

  6. ¿Cómo era la frase esa? el que espera desespera ¿no?

    Por otro lado, si el diablo cojuelo ese me diese el don de no esperar, creo que serí­a peor, porque no tendrí­a tiempo para pensar en mis cosas, mientras espero.

    Además, qué serí­a de esos geniales momentos de dedo en nariz mientras la gente espera a que el semáforo se abra.

    Permanentemente pendiente del tejemaneje que me traigo, que básicamente, es esperar a que acabe la espera.

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