En Septiembre, acabemos con el sistema

Porque de ronda en ronda vamos y lo que te rondaré morena. Hemos llegado al límite. Ese límite que estos jóvenes, que han cumplido 100 años recientemente, llaman Ronda Solar. Otros lo llaman curso y muchos lo meten dentro de los oscuros meses del invierno, que en la meseta esteparia-castellana tiene residencia habitual. Señoras y señores bienvenidas y bienvenidos a Septiembre el mes preferido (y la canción favorita) de Sr.K.

No se lleven a engaño: los buenos propósitos para el año se tienen que hacer ahora. El año nuevo es una invención judeo-cristiana del diablo para entretenernos en invierno. ¿No recuerdan los tiempos del cole? Aunque ya sean mayores, coman huevos y planten libros ¿No notan ese gusanillo? El de ir a comprar cuadernos, lápices y bolis nuevos, el del olor del forro para los libros nuevos, el de reencontrar a los amigos del curso… Dense cuenta de que ya poca cosa queda por recoger en el campo y pocos cambios ha habido en las ciudades, que van despertando con desgana del aletargamiento de agosto.

Qué mejor momento que éste, en el que la rueda de la vida está a punto de volver a coger velocidad y llevarnos por sus tortuosos derroteros, para ser más animales que nadie, para escuchar a nuestros biorritmos: « ¿Qué me dices? ¿que este curro es una mierda?… no si ya lo decía yo… ¿que esa chica no me hace bien? … pues tienes toda la razón biorritmito mío áQué haría yo sin ti, si es que te tengo abandonado!… pero, de lo del curro hasta que no se invente lo de vivir sin comer, creo que se quedará como está… »

Arcolores

Urbanitas del mundo, somos afortunados por no tener que ir a vendimiar, pero la ciudad nos ha trastocado los ritmos naturales y ya somos como los gorriones que cantan diana a las 3 de la mañana debajo de una farola. Nos planteamos por costumbre nuestros objetivos anuales borrachos de comida y enfermos de bebida cada 1 de enero. Mente y cuerpo fuera del cinto (que tanto aprieta) con una lucidez eufórica que no es ni lucidez ni euforia.

Pero, si no ¿de qué vivirían los gimnasios, los psiquiatras, los abogados, las inmobiliarias, los cirujanos plásticos y las floristerías si todo humano se pusiese objetivos adecuados a su realidad? Usted puede conseguir que los pilares de esta sociedad se queden sin clientes solamente siendo más agreste y animal que sus conciudadanos. áSeptiembre para el que se lo trabaja…!

Y siempre nos quedarán Los Enemigos para darnos ideas de qué hacer en Septiembre:

Del disco «Obras Escocidas (1985-2002)»

6 opiniones en “En Septiembre, acabemos con el sistema”

  1. Pues yo siempre he odiado Septiembre (nunca entendere tambien que se pueda llamar setiembre…)
    Septiembre es el ocaso del verano y la puerta del invierno y de los dias cortos de luz y largos de frio…para mi siempre ha sido un mes demoledor.

    Por cierto, y por coherencia, mi mes favorito es Junio ( Esto… ¿se podra llamar «jnio» dentro de poco?…)

  2. Por supuesto que la vida se reinicia en septiembre…

    …y las editoriales que se dedican a vender fascí­culos lo saben bien…

    Es el origen de todo uso horario… aunque haya tendencias que no reconozcan el meridiano origen como meridiano cero… chupate esa, gañán: una gran cagada que no dejará de ser(te) recordada en los ANAles de la historia, y mientras yo lo recuerde… (y ahora voy a por Igor…)

  3. Septiembre olí­a a libros nuevos, Sr. K. Estamos de acuerdo. La memoria de los olores es la más primitiva que tenemos. Tal vez, la más auténtica.
    Luego me tocó comprar los libros de segunda mano -para ayudar en casa- y ya nada volvió a ser lo mismo. Me habí­an robado la inocencia.
    Pero sigo pensando que en septiembre… todo está por estrenar. Y ese, es un territorio irrenunciable.

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