Lobo solitario

Lo mismo que dentro de cada rebaño está la oveja negra para cumplir la ley uniformadora de la excepción, dentro de la manada existe el lobo solitario. Porque en manada vivimos y en manada hozamos seamos jabalíes, ciervos o lobos. Seguro que lo conocen. Pongan un lobo solitario en su vida (si se deja el lobo).

Vaga el lobo solitario, que ya de pequeño era un poco raro, por los alrededores de la perfectamente encajada y engrasda manada. A veces, acompaña al grupo en su vagar porque coincide en su camino. En ocasiones, no hay quien lo encuentre y parece que se ha perdido, pero siempre reaparece. En esos momentos, ustedes saben que siempre hay quien dentro de la manada no se preocupa de dónde está, aunque el lobo solitario siempre esté atento y preocupado por la manada, a pesar de todo. Se le puede encontrar observando desde lejos los tumbos del grupo. Le gusta observar, pero no ser observado, como buen lobo. Le gusta ser invisible para ver. Sobre todo cuando se mezcla con la manada. Se acerca y se aleja. Se deja y ustedes le dejan.

Saben de oídas que le gusta subirse de vez en cuando a sus riscos o atalayas preferidas para aullar él solo. No llama a nadie, no llora; sólo aúlla porque eso le calma. Además, corren rumores de que la luna es su amor secreto y que las noches claras de verano las pasa en vela contemplándola y contemplándose a sí mismo como una pusilánime criatura ante tan magna y mágica feminidad. Se pregunta mientras aúlla por qué mirar al cielo en lugar de mirar al suelo y no encuentra respuesta porque tampoco la busca.

Lobo Solitario

Se ve que no le gusta la lluvia porque no tiene a nadie que le lama el pelaje cuando el chaparrón arrecia. Es experto en lamerse las heridas y en aguantarse el dolor cuando hay cosas más importantes que hacer, como sobrevivir. No le gusta que le gruñan al acercarse a la manada, porque él nunca gruñe en las escasas ocasiones en las que un lobo de la manada se le acerca. Ustedes lo saben bien. Lo más extraño es que da la sensación de que disfruta del frío provocado por no sentirse arropado por la manada. Aunque si le observan antentamente verán que más que disfrute hay serenidad. Serenidad de asumir su vagar solitario como algo propio a su ser. Siendo solo es más él.

Es extraño el vínculo que se crea entre la manada y el lobo solitario. ¿Quién no ha pedido consejo a un lobo solitario? Y eso que a veces dice cosas que ni ustedes quieren oir. Él es el oráculo de andar por casa que como no tiene nadie a quien rendir cuentas siempre está sin estar. Él es ejemplo para el progreso de los individuos y al mismo tiempo, es vergüenza para el sentimiento de manada.

Admítanlo, el lobo solitario atrae. Resulta interesante y de parecerse a alguien les gustaría parecerse a él. Él hace las cosas que ustedes dejaron de hacer o que quizá nunca se atrevieron a realizar. El va dónde alguna vez les hubiese gustado ir y tienen sensación de que vive aventuras que en el calor de la manada ustedes nunca vivirán. Díganlo: todo el mundo quiere ser un lobo solitario, pero nadie quiere estar solo.

El humano está lleno de mitos que le ayudan a ser y ver más allá. Los mitos siempre estarán ahí para echarnos una mano, pero piensen que ser mito es muy duro cuando se es humano al mismo tiempo. Como decíamos antes, pongan un lobo solitario en su vida, pero cuídenlo. Los mitos encarnados son frágiles a pesar de su dureza.

Banda Sonora recomendada:

  • El lado sano (de mi cabeza) x Los enemigos “La vida mata” (1990).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/enemigos.vida_mata.lado_sano.mp3

Sr.K, creando mitos.

12 opiniones en “Lobo solitario”

  1. Tú mismo lo has dicho: nos gusta vernos reflejados en las caracterí­sticas del lobo solitario, pero no nos atrevemos (o, simplemente, no queremos) a aceptar el adjetivo. Queremos ser excepcionales, pero no soportamos la soledad… salvo en los mitos.

  2. ¿Porqué los hombres rehuyen la soledad? Porque son pocos los que se encuentran en buena compañí­a consigo mismos. Carlo Dossi

  3. Pues claro está que vivimos en manadas. Véanse los tristes espectáculos de las gradas en los campos de fútbol, de los tendidos en las corridas de toros, de las llamadas fiestas populares como San Fermí­n, etc. Quizá sea mejor ser lobo solitario, pero, ojo, que estos viven en familia y también de vez en cuando se reúnen en manadas. ¿Sabremos cómo acertar? Un saludo

  4. Muy al margen de todo esto, pero ya que en cierta medida lo citas, ¿qué habrá sido del profeta RAEL?

  5. La soledad no es algo malo ni bueno. Es como la muerte; inevitable, todo depende de cómo nos lo tomemos. El Lobo Solitario es un mito encarnado, insisto, pero por el mero hecho de tener presencia fí­sica deja de de ser un mito. La contradicción es la regla cuando no hay nadie al lado que te imponga otras normas.

    Autosatisfaction, porno duro (y carbón), sectas apocalí­pticas, fauna ibérica… Esto en lugar de variedad es disparidad. ¿En la disparidad está el disgusto? ¿Sr.K tiene los comentadores que se merece? ¿Algún dí­a Sr.K recibirá su merecido?

  6. Umm…

    Un poco tipo Herman Hesse el post…
    Tipo lobo estepario

    ¿O me lo parece a mi?
    Pero bueno…es elegante y me gusta

    Un saludo

  7. y encontré que la contradicción es la única regla cuando me encontraba con la manada de mis seres que me está acompañando cuando estoy sólo o solo estoy o algo así­ y luego un universo se fue a fumar un pitillo a una montaña y una montaña se fue a fumar un pitillo con un solitario. será el dí­a de la mañana.

  8. coincido… me gusta la lluvia xq me da serenidad… y si en algun momento estas trist las lluvias pueden disimular las lagrimas… no desmotrarle debvilidad a nadie es lo mejor… la soledad es buena.. pro no tolero estar COMPLETAMENT SOLO … creo q n lo justo me siento bien… una pareja y flia… despues no me interesa mas nada. me gusta vagar solo ya q nunk sabes en q podes confiar realment.

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