Citas K – Vol. XI

Te recuerdo que la última vez que te fuiste de farra con los compañeros de trabajo una de tus compañeras te dejó de hablar. A ver cuantos más se animan a hacer lo mismo a partir de esta noche.
Cita agorera sobre las situaciones que las fiestas de guardar y el trabajo generan.
Cita que se recuerda siempre con un «ya te lo dije» una vez acaba el periodo festivo.

Banda Sonora recomendada:
«Lo dije bien» x DelTonos – Ríen Mejor (1997)

Dedicado a esos+esa con los que da gusto trabajar ^_^d. El futuro es nuestro.

Save the Deers – Salvemos los Ciervos

Entrañables, aunque de toscas formas y comportares, los ciervos de barra son una especie que desde hace un tiempo no se tiene en suficiente consideración. A pesar de que su hábitat cada día se ve mejorado por los empresarios hosteleros concienciados que semana tras semana abren más lugares donde los cérvidos pueden abrevar a placer y dar lo mejor de si mismos, existe una grave amenaza hacia ellos y su medio ambiente.

Salvemos los Ciervos, Porque ellos lo valen

La campaña Save the Deers – Salvemos los Ciervos (S.D.-S.C.) quiere conseguir en cada ciudad del mundo un espacio de convivencia adecuado para el desarrollo físico y ligeramente intelectual del ciervo de barra. La campaña tiene un cariz preventivo ante la creciente ola de anti-ciervismo que la organización Deer’s Right Watch (Reloj Derecho de Ciervo) ha descubierto a raiz de un reciente estudio realizado por el I.I.R.C.. La principal conclusión del estudio es que la cultura alternativa y las actividades culturales clásicas pueden llegar a acabar con el medio ambiente de los cérvidos a nivel global.

Ciervos en su hábitat

La proyección de futuro es pesimista: de aquí a unos cuantos años los pubs, discotecas y bares de raggatón que son territorio de caza de los ciervos desaparecerán o por lo menos su número quedará reducido hasta un punto en el que la población cérvida tendrá que emigrar hacia otros lugares de pasto como salas de teatro alternativo o bares de decoración estridente y con música que sólo conoce el pinchadiscos. Esta reducción será consecuencia de la exclusión social a la que se verán relegados por la presión de los partidarios de la cultura poppie que cada vez son más irrespetuosos y condescendientes con los ciervos al criticar cruelmente los habituales abrevaderos de la especie en peligro.

Por otro lado, existe un grave problema también a largo plazo para la perpetuación de la especie. Sus técnicas de cortejo son cada vez menos efectivas, por lo que las posibilidades de aparearse y reproducirse empiezan a reducirse. Aparte del bien conocido estómago de la especie en sus gustos sexuales sobre todo a última hora, las féminas que se rinden a sus encantos son cada vez de peor calidad. Asistiremos en próximas generaciones a una degradación genética de la especie que será fatal para su supervivencia. Perderemos, a la postre, el típico sonido de la berrea de verborrea piropil de las noches de celo, que son todas.

Sr.K se hace eco de esta campaña y apoya esta buena causa. Si tú la apoyas ámuévete!. Hacen falta más hechos y menos palabras.

…y recuerda: por la noche, todos somos ciervos.

*Diseño del logo sobre una base del Official Seal Generator descubierto gracias a Blogófago.

La Chica que se Tapaba Intermitentemente las Orejas

¿Recuerdan al Hombre Sentado a la Puerta? Sí, hagan memoria. Ni sobre, ni delante, ni en ella. A la puerta, sentado a la puerta. Pues bien, no hace mucho le dio por escribir porque se acordó de un viaje que hizo en tren. Lean:

Otra vez me persigue. Otra vez inquieto después de tantos días de tranquilidad. ¿Qué eso de entrar en el tren y volver a olerte? Mmmmh… Sí. Hueles. Otra cara y otro cuerpo, pero hueles. Estaba tan tranquilito y vuelves a cada ráfaga de perfume que me llega. Si cierro los ojos y giro la cabeza puedo notar el calor y la presencia humana del asiento de al lado, pero no eres tú. Menos mal. La industria perfumera es malvada.

La Chica que se Tapaba Intermitentemente las Orejas  No es un gran artista pagado de sí mismo, así que una vez satisfecha su inquietud dejó que el papel sobre el que había escrito esta reflexión volase. Al poco tiempo, ese perfume del que hablaban esa pocas líneas reapareció. Tenía la certeza de que esta vez no iba a ser un espejismo. Lo sabía. Las casualidades a veces surgen de nuestras invocaciones y rituales privados. Por la esquina apareció un personaje que hacía mucho tiempo no se acercaba al Hombre Sentado a la Puerta: La Chica que se Tapaba Intermitentemente las Orejas. Llevaba pegado a la suela de uno de sus brillantes zapatos nuevos el papel que no hacía mucho El Hombre había dejado volar libre.

Tras la sorpresa mutua inicial, La Chica que se Tapaba Intermitentemente las Orejas se detuvo frente al Hombre y comenzó con su verborrea habitual. Tampoco había perdido la extraña costumbre que le daba el nombre: rellenar los momentos en los que ella no hablaba con un interminable tapar y destapar de sus orejas. Así, sólo oía lo que quería y escuchaba lo que menos esfuerzo le requería. Nunca lo admitió, pero el silencio le parecía horriblemente vacío. Le daba mucho miedo.

El Hombre no podía evitar pensar, mientras aguantaba la cháchara, en cómo ella se fue sin decir nada y que parecía seguir sin querer darle explicaciones. La vio algo cambiada por fuera y quizá hasta un poco peor por dentro. La desaparición, según ella, sólo fue un paréntesis, una nimia interrupción, que no tuvo ninguna consecuencia en el continuo espacio-tiempo. El Hombre miró el papel que asomaba por debajo de uno de los brillantes zapatos nuevos de La Chica que se Tapaba Intermitentemente las Orejas. Sí, – afirmó en voz alta– el tiempo pasa, nada permanece ni importa y mucho menos importan las palabras hechas al viento. Volvió a bajar la mirada hacia el papel pisado y reprimió el impulso de decirle a La Chica que mirase lo que tenía pegado a la suela.

Sonrisa partida

Se despidieron como si nada, sin calor ni frío. La Chica que se Tapaba Intermitentemente las Orejas siguió calle abajo. Justo antes de doblar la esquina y desaparecer de la vista del Hombre, el papel se despegó de sus brillanes zapatos nuevos y volvió a volar libre, como las palabras que contenía. El Hombre estuvo un rato mirando el loco vaivén del papel.

Después, giró la cabeza.

A ver quien aparecía por el otro extremo de la calle.

Banda Sonora recomendada:

  • Nada x Sol Lagarto «Prorrogado» (2007).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/sol_lagarto.nada.mp3

Adustos señores castellanos

Adustos señores castellanos de recia pose y mirada firme. No dan su brazo a trocer ni ofrecen su hombro para llorar, pero su sola presencia asusta al mismísimo mal fario. Tan implacables con sus iguales como con ellos mismos, no se dejan llevar por las promesas de paraisos terrenos ni de terruños a buen precio. Y aunque hace años que en el frío páramo por no vivir ya no vive ni Dios, el estoico caminar por el mundo de estos señores sigue siendo el mismo. Su aspecto ya no está labrado a cincel por el frío ni el sol pero, por dentro sigue la austeridad implícita en ser un cabezota.

Amochando, siempre con la cabeza por delante, siguen echándose a la esplada lo que haya que echarse. No esperen que encima les sonrían cuando se cruzen con ustedes. Bastante será que alcen su mentón a modo de saludo y suelten un «¿Qué hay?«. Si hay que estar, se está y si hay que ir hasta a tomar pol culo, se va, pero no les toquen los cojones. La lealtad una vez que se da no se retira nunca, pase lo que pase y caiga quien caiga. El gesto será agrio cuando las cosas vayan a paso burra, pero aún amargos y silenciosos seguirán al lado de aquél al que una vez dijeron «áQué majo que eres!«.

De dar algo, darán afecto: recios apretones de manos, abrazos de oso y brindis con el ceño fruncido por los ausentes. Porque el cariño sólo se lo dan a las mujeres, que les pueden y desarman con sólo rozarles la cara de recia piedra castellana. No será mucho, pero lo poco que dan seguramente sea lo más valioso que tienen.

Atardecer castellano 2.0

Quítenles sus escasas posesiones, llévenles al exilio de la gran ciudad, róbenles sus mujeres y verán como nunca perderán los estribos. Eso sí, nunca jamás les falten al respeto. Nadie merece más respeto que otro ser humano. Nadie merece más desprecio que el que no respeta a nadie. Y aunque en estos tiempos ya no haya navajas, ni trabucos, ni monte para arreglar los asuntos, pueden hacer morir lánguidamente de soledad a los que despreciaron sin pensarlo su seca presencia. Porque en el pasado fueron labradores y pastores en un mar de áspera tierra y la soledad no les asusta. Son ellos los que asustan a la soledad.

Adustos señores castellanos de una anciana Castilla que ya no es la Castilla de Machado. Una Castilla de castillos turísticos y tan urbana que hasta asfaltan y ponen puertas al campo. Todavía buenos vasallos sin buenos señores y todavía esperando a un capitán, a un jefe o a un señor que no se ande con chorradas de señorito. Quejarse es inútil. Hay que ganarse las alubias.

Banda Sonora recomendada:

  • Nisio x Los del Páramo – Maketa en cassette (1990?).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/los_del_paramo.nisio.mp3

Porque estos señores son los que con su seca compañía acompañan al autor de este blog en la lucha cotidiana. Recuerden quienes somos, de dónde venimos y no perdamos el norte para saber sónde vamos. Que vuelvan las ovejas al redil, que van a coger frío tanto tiempo fuera.

Celebrities

Ser una celebridad es duro. Tanto ser celebridad por celeridad o meta-celebridad ahíta de amor indecente a la celebridad en sí misma, ser o estar célebre requiere dedicación. Porque, claro, estar todo el día de celebración no es asunto baladí. Zapatero a tus zapatos – o a tus debates – y celebridad a tus celebraciones. Por eso quizá la celebridad sólo dure 15 minutos, como decía aquél. Pero, para ser celebridad hay que nacer. Además, ya sólo por nacer a todos nos tocan no sólo unos 15 minutillos, sino un día enterito para nuestro uso, derroche y disfrute. Y que los fastos comiencen y que las celebraciones no acaben hasta el amanecer, como hacían los romanos, y que los romanos para el año que viene no me pillen con barbas, pelo largo y andrajos. Capaces de darme crucifijo o algo.

Gracias por acordarse de este día tan especial para mí como para otros tantos millones de personas en el mundo. Celebremos que el mundo gira y algunos aún seguimos en él. Celebrities de garrafón en Sr.K. Porque podíamos ser peores o por lo menos parecerlo. Si no, vean el vídeo del visionario amigho Bothman:

«Seres de la escena social: el vídeoartista» x Sergio Santamaría – The-Leznable Taldea 2005 / Producciones The-Leznables

Citas K – Vol. IX

[…] el que la compañera de piso te coma el chorizo sólo puede acabar mal […]
Cita descontextualizada de una conversación teléfónica sobre compañeros de piso que te dejan con las ganas de hacerte un bocata para cenar. La vida de inquilino tiene múltiples lecturas.

Banda Sonora recomendada:
«Dame comida» x Siniestro Total – En Beneficio de Todos (1994)

Todos los Santos son Macario

Se murió Macario. El de las ovejas. El pastor. ¿No lo sabías? Y tampoco era tan mayor. Cáncer. Ahí estuvo en el hospital hasta que se quedó. Tampoco se cuidaba nada. Era joven, sesentaipocos. Su padre también murió joven. No sé si antes o después de venirse al pueblo. ¿Tampoco lo sabías? no son del pueblo, no. La verdad, sus padres, sus dos hermanos y él vinieron al pueblo con una mano por delante y la otra por detrás. Si no tenían ni ovejas. Es más, trabajaban para el pastor que había por aquel entonces. Sus hermanos también murieron jóvenes. El pequeño por un cohete de los que se tiraban antes para romper el granizo. Se pusieron a jugar otro y él con el cohete en el portal de la casa del abuelo de éste… Bueno, no me acuerdo. Al otro no le pilló, pero al hermano del Macario le debío destrozar. Por todo el portal. Luego el mayor en cuanto pudo se fue del pueblo porque las ovejas no le gustaban nada. Entró a trabajar de albañil y al poco se mató al caerse de lo alto. Así que siempre han estado su madre y él. Su madre ya hacía un tiempo que estaba en una residencia, como la abuela. Siempre han tenido mucho dinero, pero eran un poco raros. Nunca se han relacionado ni con la familia de la madre ni con la del padre. Algún primo o así aparecía, pero Macario siempre decía que les diesen pol culo que no iba a dejar nada a nadie. A su entierro fueron los cuatro del pueblo con los que a veces se relacionaba y su madre. No fue nadie de las familias.
Basado en hechos reales

Gentes en tránsito

Banda Sonora recomendada:

  • El día de los muertos x La Pulquería «Corridos de amor» (2005).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/pulqueria_corridos.dia_muertos.mp3

La mosca

Patas tengo, que para mí no vendo

El otro día conocí a una mosca verde de la mierda que se había quedado atrapada en un autobús de esos que llaman de línea regular.

Le faltaban las dos patas delanteras de su costado derecho. Por mucho que intentara ir a algún lado, sólo conseguía darse con los cristales de la ventana del autocar.

Cuando llegamos al destino y salí a la calle de la desconocida ciudad, la mosca parecía fatigada.

Supongo que a día de hoy ya estará muerta. Supongo que se habría equivocado de autobús, que igual quería ir al sur.

*Escrito con papel y boli (¿aún existe eso?) en ruta al Hell Dorado un día antes de que Herenvardo escribiese a golpe de tecla sobre sus lepidópteros sureños.

¿Serendipia?… no, sólo ganas de ver casualidades.

Banda Sonora recomendada:

  • «Colecciono Moscas» x Golpes Bajos – «A Santa Compaña (1984)».

Dedicado al linkado. El mismísmo Sr. Julián nos dio la enhorabuena por el concierto que le dimos mi compadre y yo en primera fila. Seguiremos informando con vídeos, fotos y anécdotas. Así que cuidado, mucho cuidado. Procuren no hacernos enfadar.