Goce estetico (que no estético)

Ji, ji, ji. Lo admito. Hoy te he mirado el escote. áBuf! No pensaba que lo lucías tan bien y tan dignamente. Es lo que tenemos los tíos, que no nos fijamos, pero hoy estaba ahí, enfrente. Yo de pie, tú sentada. Lo he gozado.

Peonzones blanquinegros

No. No nos confundamos. No ha sido nada lascivo. Ha sido puro goce estetico, perdón, estético. Tan bonito, como para acunar la cabeza. Redonceces bonitas y suaves a primera hora de la mañana. Ha sido como despertar con el olor del café recién hecho o amanecer con Debussy sonando suave y claro en el equipo de sonido.

Momentazo. Era tan buena tu indiferencia en ese momento que hasta he agradecido mentalmente que ya no cruces la mirada conmigo. Ser pillado hubiera trasformado un momento sublime de un bonito escote – reservado en exclusiva al verano – en un decadente acto de falta de respeto que me hubiera hundido aún más en el patetismo que los días malos me autoinflijo por no comprender nada.

Soñar es de traviesos. Mirar es de humanos.

Banda Sonora recomendada:
«No se hable más» x Los Enemigos – La cuenta atrás (1991)
http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/enemigos.no_se_hable.mp3
En Spotify: Los Enemigos – No se hable más

Horizonte eléctrico

¿Qué esperaban, insensatos? ¿Que el futuro se iba a solucionar el solito por arte de magia? Magia quizá no, pero arte hay que tener musho, quillo. Comer habishuelah día sí y día no pa poder lusir el colorao al pejcueso. Ir todos los sábados por la tarde al monte de piedad a por lo que es nuestro y devolverlo el lunes a primera hora. Que los píos nos den para comprar algo de pan y unas patatas porque ya no hay chorizo para echarles a lah habishuelah.

Todo se ha ido aplazando. Estamos como estamos y posponer es tan narcótico que nos gusta demasiado. Camaradas, ¿no creen que ha llegado el momento? Bueno, sí… no sé… tal vez… depende… es que ahora igual nos viene mal… ya se sabe cómo estamos… Los remiendos de los calcetines y las coderas ya se notan demasiado, tanto en nuestra ropa como en la de los demás. Pero, nadie se atreve a decirlo. Tampoco nadie se mueve no vaya a ser que alguien suelte lo de «áNo huyas, cobarde!», «áNo me dejes atrás!» o «áAl ladrón!»

Acabó la época de la distracción y llega la época de la decisión. Del hueso del jamón del año pasado ya sólo salen virutas de hueso y cada vez son más mohosas. Ponerse en pie y mirar al horizonte eléctrico requiere levantar todo el peso de la indecisión que hemos ido acumulando a nuestras espaldas. Cuídense las rodillas y no fuercen los riñones. El reto es mirar – sin bajar la mirada – al fulgor del futuro. Cuidar nuestros pasos y no pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, sólo fue diferente. Y si hay que arrepentirse de algo que sea de haber aguantado tantas tonterías antes de arrancar.

El futuro es brillante. El futuro está ahí.

Horizonte eléctrico x Los DelTonos «Sólido» (2003).

Versión de los Los DelTonos de la canción Sweet Lousiana Sound de Billy Pilgrim de 1995.

Bienvenidos al año de «la crisis». Que el futuro ni se nos resista ni se nos escurra entre los dedos.

… que la cordura nos acompañe …

Tonto miedica, tonto

¿Qué es mejor, ser inteligente o que la gente te crea inteligente? ¿Ser o estar? ¿Tener o parecer? Según Antonivs Velasco (miembro de Los Electrones, esa banda gestacionaria granaína) los seres inteligentes son fríos y solitarios porque entre la chusma no encuentran «retos a su altura». Aunque nunca se excluyen del todo del menos-listo vulgo y nunca pretenden destruirlo. Respetan a los demás e intentan compartir con todos. Son observadores tenaces con una granja de hormigas que resultan ser humanos.

Todo el mundo tiene culo y todo el mundo se cree inteligente. ¿Por qué no? Siempre hay alguien más bajo, más feo o más tonto al lado del cual quedas mejor en la foto. A pesar de lo que digan, es muy fácil parecer mejor haciendo de menos. Los subterfugios y tretas necesarias para tal fin no requieren mucha capacidad intelectual. Que en la foto tengamos una cabeza más de altura que el resto se basa en empujar hacia abajo mientras nos ponemos de puntillas. Eso lo saben hasta las piedras y los movimientos tectónicos.

Si nos ponemos científicos, los tests de cociente intelectual (o cocido ilustrado) son el referente para marcar las diferencias entre los más y los menos inteligentes. Aunque claro, los que salen peor parados en estas pruebas dicen que no son lo suficientemente científicas porque tienen muchos conceptos culturales. Que una cosa es saber de muchas cosas y otra cosa es ser inteligente.

La ensoñación de la tontería produce monstruo

Es curioso. A pesar de todos los esfuerzos del ser humano por ser considerado inteligente no quiere ser listo. Es que los listos son unos listos. Se creen mejores que los demás y siempre están ahí a ver si pillan al resto en un renuncio para dejarles en ridículo. Siempre hablan de cosas que sólo saben ellos para que el resto no pueda participar, los muy taimados. Seguro que lo hacen aposta. Así, ¿cómo esperan que el resto de la gente les trate bien? No es plan lo de estar permanentemente pendiente de que no te dejen en ridículo.

Sin saber del internet, del arte y de películas también se puede ser inteligente. ¿No lo ven? Los grandes estrategas siempre han sido muy inteligentes. Para hacer un buen ataque hay que tener cabeza. Los grandes deportes se basan en la estrategia. Hay que saber, sí señor. Los listos mucho saben de cosas teóricas, sí, pero luego de cosas prácticas de a pie de calle nada.

áDios! que miedo me dan. Siempre ahí juzgándote, recordándote que eres tonto. Es que antes de hablar ya les ves que te miran como cuando miras a los monos. Pero, yo sé de estrategia inteligente y siempre la mejor defensa es un buen ataque, así que antes de que digan nada hostia en los morros, que es mi terreno. De eso sí que no tienen ni puta idea. Pringaos. Vais a llamar tonto a vuestra puta madre.

Banda Sonora recomendada:
«Tonto (como tú solo)» x Individuos – Mi casa en llamas (2007)

Sin ánimo de ofender, sino de apoyar, dedicado al webmaster de la web de Cucaña-NúI

Findes variados

El Finde, ese invento de tiempos en los que no existía el 4ú turno. Los usuarios de Mac en ocasiones lo confunden con el Finder, que es el equivalente al Explorador de Windows, pero cuando miran al reloj del ordenador y ven que dice sab o dom saben que el Finde está aquí y que el Finder está ahí.

Si el fin del ser llamado humano es ser feliz, este fin debe de ser algo parecido al Fin de Semana por el sentimiento de muchos cuando los viernes acaban su jornada laboral. Tiempo al tiempo. Por eso el Fin de Semana se ha convertido en el Finde. Todo el tiempo que se pueda aprovechar en el Finde es poco y en sms se optimiza en forma de fnd. Escupiendo latinajos – que se nos quedan entre los dientes – decimos que el tiempo es fugitivo. Atrasar el fin del Finde es un fin de por sí.

Espacio-Tiempo de Finde

Nos rodean. Los Findes son legión, dense cuenta. El apretado Fin de Mes. El desconcertante Fin de Trayecto reiterado por megafonía. El etílico Fin de Curso. El frustrante Fin de Carrera para acabar en el paro. El extraño Fin de la Inocencia. El temido Fin del Mundo que suele ser colega de Fin de Los Tiempos. El cabalístico Fin de Siglo, etc.

Pero, el que más nos gusta es el fiestero – que no festivo – Fin de Año. Coincide siempre con el habitual Fin de Mes. A veces, es lo mismo que el Fin de Siglo o hace un combo especial con el más amado de los Findes, el Fin de Semana. Está claro, en Fin de Año, el populacho se lo pasa como Dios porque es que es el único Finde que es muchos al mismo tiempo.

Aprovechen sus Findes porque siempre después de un Finde hay un triste lunes y en particual el lunes del Fin de Año no existe. Como decíamos hace casi un año, es El Día Desaparecido.

Banda Sonora recomendada:
«El gran calambre final» x Los Enemigos – La Vida Mata (1990)

Adustos señores castellanos

Adustos señores castellanos de recia pose y mirada firme. No dan su brazo a trocer ni ofrecen su hombro para llorar, pero su sola presencia asusta al mismísimo mal fario. Tan implacables con sus iguales como con ellos mismos, no se dejan llevar por las promesas de paraisos terrenos ni de terruños a buen precio. Y aunque hace años que en el frío páramo por no vivir ya no vive ni Dios, el estoico caminar por el mundo de estos señores sigue siendo el mismo. Su aspecto ya no está labrado a cincel por el frío ni el sol pero, por dentro sigue la austeridad implícita en ser un cabezota.

Amochando, siempre con la cabeza por delante, siguen echándose a la esplada lo que haya que echarse. No esperen que encima les sonrían cuando se cruzen con ustedes. Bastante será que alcen su mentón a modo de saludo y suelten un «¿Qué hay?«. Si hay que estar, se está y si hay que ir hasta a tomar pol culo, se va, pero no les toquen los cojones. La lealtad una vez que se da no se retira nunca, pase lo que pase y caiga quien caiga. El gesto será agrio cuando las cosas vayan a paso burra, pero aún amargos y silenciosos seguirán al lado de aquél al que una vez dijeron «áQué majo que eres!«.

De dar algo, darán afecto: recios apretones de manos, abrazos de oso y brindis con el ceño fruncido por los ausentes. Porque el cariño sólo se lo dan a las mujeres, que les pueden y desarman con sólo rozarles la cara de recia piedra castellana. No será mucho, pero lo poco que dan seguramente sea lo más valioso que tienen.

Atardecer castellano 2.0

Quítenles sus escasas posesiones, llévenles al exilio de la gran ciudad, róbenles sus mujeres y verán como nunca perderán los estribos. Eso sí, nunca jamás les falten al respeto. Nadie merece más respeto que otro ser humano. Nadie merece más desprecio que el que no respeta a nadie. Y aunque en estos tiempos ya no haya navajas, ni trabucos, ni monte para arreglar los asuntos, pueden hacer morir lánguidamente de soledad a los que despreciaron sin pensarlo su seca presencia. Porque en el pasado fueron labradores y pastores en un mar de áspera tierra y la soledad no les asusta. Son ellos los que asustan a la soledad.

Adustos señores castellanos de una anciana Castilla que ya no es la Castilla de Machado. Una Castilla de castillos turísticos y tan urbana que hasta asfaltan y ponen puertas al campo. Todavía buenos vasallos sin buenos señores y todavía esperando a un capitán, a un jefe o a un señor que no se ande con chorradas de señorito. Quejarse es inútil. Hay que ganarse las alubias.

Banda Sonora recomendada:

  • Nisio x Los del Páramo – Maketa en cassette (1990?).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/los_del_paramo.nisio.mp3

Porque estos señores son los que con su seca compañía acompañan al autor de este blog en la lucha cotidiana. Recuerden quienes somos, de dónde venimos y no perdamos el norte para saber sónde vamos. Que vuelvan las ovejas al redil, que van a coger frío tanto tiempo fuera.

Ovejas, borregos y corderos

La noche es un lugar, más que un tiempo, en el que los comportamientos sociales de los seres llamados humanos toman matices animales. No se preocupen, no vamos a volver a hablar de los ciervos de barra, aunque ahora sea época de berrea en sus abrevaderos habituales, por la llegada del acortamiento de faldas y la crecida de escotes característicos en primavera. Hoy hablaremos de rediles y de los rebaños de personas que se socializan en estos entornos.

El espacio nocturno se divide en rediles en los que los rebaños se agrupan. Estos rebaños se suelen formar por cualquier tipo de acontecimiento rutinario o excepcional como puede ser el «ir a tomar un cacharro» o «quedar con los compañeros de trabajo«. Suelen ser hetereogéneos conteniendo varias tipologías humanas que podrían encajar, según estudios poco concienzudos y frívolos, en estas analogías animales:

Ovejas: No utilizado en sentido genérico, las ovejas serían las personas de género femenino que, en el fondo, generan el desplazamiento del grupo a través de la noche. Dentro de las ovejas están:

Ovejas Dominantes: Aquellas que reciben la atención del resto del rebaño en tono positivo (por parte de los miembros masculinos) y en tono negativo (por las componentes de sexo femenino). Suele ser sólo una dentro del grupo o como mucho dos.

Ovejas Gregarias: Rivalizan con las dominantes de maneras subrepticias. Generan momentos lúdicos y momentos bochornosos a la par.

Borregos: Dentro del género masculino, serían una burda imitación de las ovejas dominantes. Intentan relacionarse exclusivamente con las dominantes, pero las gregarias se lo impiden. Si muestran interés por las gregarias, siempre será para llegar a la dominante. Aunque entran y salen del grupo continuamente durante la noche, despistados por otros rebaños con más ovejas dominantes, los borregos siempre vuelven al redil. Son capaces de generar más de 20 litros de baba a la hora.

Corderos: A la sombra de los borregos, se relacionan sin excesiva pasión con las gregarias y con una increíble timidez con las dominantes. Son capaces de aguantar días sin dormir (como los borregos) para prolongar la noche con tal de conseguir estar el mayor tiempo posible en el mismo espacio físico con la oveja domintante del grupo, siempre acompañando a los borregos.

La noche hace cosas extrañas...

Y dirán que esta manía, tan extendida por cierto, de meter en cajitas y poner tags a las cosas y a la gente ¿a qué viene? A parte de dar un poco de rienda al lado sano de mi cabeza (como reza el encabezado de este blog), nos viene bien para hablar de la inestabilidad que recientemente hemos detectado en esta forma humana de relacionarse en la noche. ¿Qué ocurre cuando en el rebaño faltan los borregos? Ya sea por extinción (edad, cirrosis, matrimonio…) o por casualidades cósmicas esta ausencia cambia la estructura grupal.

Se produce el desamparo de la oveja dominante, tan hecha a estar en ojo del huracán, porque está rodeada exclusivamente de corderos y gregarias. Corderos, por un lado, que nunca en su vida se relacionarán directamente con la dominante por un sentido del ridículo exacebardo, ausente en los borregos. Por otro lado, las gregarias no tienen que estar pendientes de la dominante ni de los borregos. El protagonismo se reparte entre todos los miembros del rebaño provocando el desconcierto y la rabieta de la dominante, que no entiende cómo los corderos no se le acercan. Suele acabar la noche absorvida por los vapores alcohólicos y agarrada a alguno de los corderos, que ante la situación no es capaz de articular palabra ni acto, lo cual frustra aún más a la dominante.

Nunca se crean lo que ven. Siempre es lo que no parece. Ya lo dijo el Sr. Jesús: Los mansos dominaremos el mundo (o algo parecido).

Banda Sonora recomendada:

Un cigarrillo en el parque (Parte II)

[continuación de Un cigarrillo en el parque (Parte I)]
Se recomienda leer la primera parte antes de comenzar con este texto

El de 31 se sienta al lado del asombrado chaval de 16 y dirige su mirada ausente, como recopilando información, hacia el horizonte.

No puede dejar de mirarle. Literalmente; ¡es mirarse a sí mismo con 15 años más! ¿De verdad tiene, bueno, tendrá ese aspecto?. Si se tocan, quizá surja una especie de paradoja espacio-temporal que los destruya a los dos…

De pronto, su yo de 31 años gira la cabeza y le mira directamente a los ojos. Baja entonces la mirada y tira el cigarrillo para disimular su incomodidad.

– Es raro esto ¿eh?. – apunta el yo visitante – Pensaba que te vería peor. Quiero decir, como más chaval, como más inmaduro, y la verdad que no estás nada mal, aunque se me hace raro lo de verte sin perilla. Los 16 años me sentaban muy bien, aunque no lo supiese ver. Manda cojones…

El más joven de los dos se siente más cómodo y confiado. El piropo casi le hace sonrojar. Responde.

– Gracias… supongo. – contesta mirando a la colilla que humea agónicamente en el suelo – Tú tampoco estás tan mal. La perilla te queda de puta madre. Yo te hacía con menos pelo…

El de 31 esboza una medio sonrisa y dirige, algo turbado, la mirada a su yo de 16 años.

– Sí, para ser un viejuno – parece que esta palabra hace gracia al de 16 y sonríe – intento cuidarme. Oye, me acuerdo de que te llama la atención eso de que a estas horas sólo haya viejos paseando por aquí ¿no? Como que eres un infiltrado entre las hordas de la tercera edad, je, je, je.
– Sí, je, je, je. Es que no hay ni una sola tía joven, bueno, ni tío tampoco… Es un poco raro.
– Pero, lo raro no está mal.
– Pues no, pero no sabes qué esperar de lo raro.
– ¿No es esa la gracia?

Ambos yoes descruzan sus miradas y dejan que el silencio pueble un poco la situación. La corneja vuelve a graznar. El mayor retoma la conversación.

– Sabes bien que soy un poco condescendiente con mis tiempos pasados. Siempre he visto a mis yoes del pasado como pringaos. – el chaval se gira y le mira cara a cara interrogante – Sí, me explico. Es lo de ver las cosas con perspectiva. Muchos problemas en realidad vistos de lejos son chorradas.
– ¿Me estás diciendo que todas mis comeduras de tarro, que ahora mismo supongo que conoces de sobra, son chorradas? – contesta molesto el yo menor.
– No, hombre, tranquilo. Lo que pasa es que así te demuestras que el tiempo no ha pasado en balde y que ahora eres más fuerte y sabes hacer mejor las cosas. Pero, de todas formas, a ti, en este momento te veo más inocente que pringao. Ya te digo que estás de puta madre. Años después he sido muchísimo más cobarde y amargao que lo que eres ahora.
– ¿Eso es un consejo?
– Pues no, no quiero aconsejarte. Sería absurdo. El continuo espacio-tiempo es inalterable, por mucho que nos joda. Yo soy tú y engañarse a uno mismo es de bobos y nosotros no lo somos. Sería como copiar en un examen.
– Eso que dices del espacio-tiempo – dice el de 16 con media sonrisa en la boca – es como todas esas cosas que tengo por ahí en la cabeza que me parecen geniales, pero que no salen y luego se me olvidan…
– Tampoco te esperes grandes avances en este aspecto. Ya te digo nunca vas a poder sacar de tu cabeza y hacer realidad todas esas conversaciones pendientes que tienes con tanta gente.
– Joder, qué cosas dices, macho. – suelta airado el de 16.
– No te digo nada que no sepas ya. – dice el de 31 clavando una mirada acusadora en el de 16 y que éste responde bajando la mirada – Piensa que a mí me jode más que a ti, que ya he pasado los 30 y aún sigo con esas.

Ahiestamos

El chaval se apoya con las manos en la mesa sobre la que está sentado y tensa sus brazos. El mayor baja la vista como si fuese a reflexionar sobre lo que acaba de decir.

– ¿Para qué has venido? – suelta precipitadamente y con voz trémula el joven – No estaré muerto ¿verdad?… Bueno, si tienes, tengo 31 años, es que por lo menos hasta los 31 llegaré…
– El que está muerto es Bruce Willis.
– ¿Qué? ¿Bruce Willis? ¿Qué coño…?
– Déjalo, – dice moviendo su mano derecha con desdén – es una chorrada.

El joven relaja su posición y se gira hacia el mayor.

– Y ¿cómo es el futuro?

El mayor mira con cierta dureza al joven y responde.

– Pues, básicamente, es mi presente. – el de 16 pone cara rara, aunque el de 31 continúa hablando – Pero, respondiendo a lo que de verdad quieres preguntar; en el futuro estás . Lo de la mujer, los hijos, el perro, la casa y el coche no existe. – hace una pequeña pausa – ¿Qué te parece?
– No sé. Raro ¿no? – replica mirando por encima de sus gafas a su yo del futuro.
– ¿No es esa la gracia? – dice el de 31 sonriendo victorioso.

Parece que el silencio resulta cómodo. Ambos miran a ningún lado pensando miles de cosas a la vez. El de 31 se frota las manos, gira la cabeza hacia su compañero, le mira brevemente y de un respingo se pone de pie frente a la mesa.

– Bueno, – dice abriendo sus manos en signo de resignación – creo que me tengo que ir. ¡Ven aquí y dame un abrazo, ariscoloscojones!

El de 16 mira atónito a su yo de 31 años.

– ¡Venga! – insiste el de 31 – Que no vamos a explotar ni nada parecido.

Desconfiando, aunque sea de él mismo, el joven se acerca y antes de que se dé cuenta ya está atrapado en un abrazo fraternal, cálido y fuerte. No dicen nada. Sólo se balancean y se frotan la espalda. Cuando se separan se dan cuenta de que se han emocionado. Sorben sus respectivos mocos y se pasan la mano por debajo de las gafas.

– Bueno, tío. Me piro. – acordándose de algo, mete su mano por dentro de su cazadora y saca un cigarrillo – Toma, fúmatelo a mi salud. ¡Un Lucky del futuro!
– Así que no lo he dejado. – responde el de 16 girando entre sus dedos el cigarrillo que acaba de recibir.
– Ni te lo has planteado. – levanta la mano y saluda – Nos vemos.
– Hasta luego.

El yo del futuro comienza a bajar el camino. De repente, el de 16 se acuerda de algo y grita.

Oye, ¿me acordaré de esto?

El de 31 se gira y reflexiona un poco.

– Pues no lo sé. Yo es que es la primera vez que hago esto.

Banda Sonora recomendada:
«Real» x Los Enemigos – Gas (1996)

Acción-reacción

Desapasionado. ¿dónde se fueron las ganas? No es apatía. Hace mucho tiempo que las cosas no te emocionan. Las disfrutas, vas y vienes, estás, las gozas, pero la patata no se te pone a mil.

Ya piensas que te has quedado sin alma, que la vendiste al mejor postor a cambio de que te dejasen de molestar las obsesiones en noches de insomnio. Ahora duermes mejor, pero ¿descansas?. ¿De qué vas a descansar si no has tenido en todo el día emoción que te desgaste?

Lo más cercano que tienes a la emoción son los momentos de ansiedad cuando echas de menos un cigarrillo. Claro, no podías hacer como los de tu edad. Emocionarte con cada principio de temporada del fútbol, con cada nuevo nacimiento y/o avance de su/s hijo/s o con cada nueva cortina para el salón. Tú, nada. Mucho movimiento y dinamismo, pero poca energía. ¿No has pensado en las drogas? No, claro, claro. La sobreinformación que hay sobre ellas les quita toda la emoción.

Humanito de mi corazón

Como sigas así te vas a quedar sin chicha. Será cuestión de lanzarse, a ver si así la sangre vuelve a fluir. Lanzarse a la vida, entiéndeme. No hacer puenting. Por cierto, el que se inventó semejante palabro merece una traición o por lo menos herpes bucales permanentes. Tú te mereces labios sanos, pero te lo tendrás que currar para que te desaparezca ese gris cenizo que a veces te sale de dentro. Desapasionado, pero con fe, esperanza y calidad.

Banda Sonora recomendada:
«La Espera» x Los Enemigos – Obras Escocidas 1985-2000 (2000).

En Spotify: Los Enemigos – La Espera

VídeoTrayectos vol. IV: Camiño Santiago + Santiago 30.08.08

o tren – o WC do tren – cascada urbana en santiago de compostela – pies y peregrinos – praza do obradoiro – gentes – trompeta – semáforo parlanchín – señoras coloridas – bellotas en mano – parque san domingos de bonaval

Todos los VídeoTrayectos de golpe en la Categoría VídeoTrayectos.
Lo que prentenden ser los VídeoTrayectos se puede conocer en su primera publicación.