Ruido

Multicolor personal

«..noesmalahorahastasemehahechocor..raverquequieresypidoenbarr..diosmuchahos..clink..»Ha estado bien«..eoqueporalliandasinosehaid..»Me ha gustado mucho«..clink..hivaperdona..jajajajaesonpuedeserverd..»¿Sí? Me alegro. La verdad es que son muy buenos«..clinkclink..balantainscolaydosmojit..»¿Qué? Que son muy buenos. Ah, sí unos musicazos.«..inoteabrasaachistesylueg..lounacervezaparamiyunbrug..nunderabadsign..»¿Qué tal lo del curro? Pues ahí andamos. Aha«..niamosquecambiardebarestoyaesunag..astiasnomedejannenpaz..clink..hombre..cuantotiem
..clink..clink»¿Por qué ya no sonríes tanto como antes?«..aversimecompr..jaja..» ¿Qué? Nada, déjalo«..clink..clink»¿Qué decías de antes? Que nada, déjalo«..tercounamasperomañanatengoquecurrar..perartutecreesqueesnormalparalaproximani..
clinkclink..begantocrawl..mefuego..»Bueno, me voy a casa. Bueno, ya si eso nos vemos la semana que viene. Sí, la semana que viene«..bornundera..raenvidia..vitoyoquemañ..clapclap clap clap, clap, clap…»

Banda Sonora recomendada:
“Voy a dormir” x Andrés Calamaro – “Honestidad Brutal” (1999).

No sé, qué decir

¿Nos gusta decir no? No lo podemos saber con exactitud. Tampoco podemos negar la evidencia de la importancia del no.
¿No es verdad , ángel de amor, que en esta apartada orilla somos unos negados?
– No, pichoncito mío, de ser algo llegaremos a ser nadie, ese vacío en el que ninguno habita.

Si a nadie le importa que le nieguen, ni al mismísimo Jesucristo le molestó, mejor no neguemos que negamos en nuestro día a día (qué lío, ¿no?). Además, usamos muchos tipos de noes. Fuera de los noes que destrozan, hunden y arrinconan a nuestros semejantes en la desdicha por ser negados – y por ende anulados – existen los noes que nos hacen de rogar.
– Oye, ¿qué opinas de ir mañana a comer por ahí?
No sé, seguramente tenga lío. Mira, no cuentes conmigo así de primeras, pero igual si que puedo al final. No sé.
– Así que, no sabes si vas o vienes… ¿No serás gallego?
– Y tú, ¿no serás listilloloscojones?

El no sé

Quiténle importancia, no le den relevancia, niégense a caer en esa negación. La negación debería de formar una frontera, un límite al estilo «hasta aquí hemos llegao». El «no» del «no sé» es un impostor, un fraude que suena a negación, pero que en realidad es ansiosa incertidumbre.

¿Por qué no decimos que no y ya está? ¿Ya no nos fiamos de/a nadie? ¿Rechazamos el libre albedrío que nos dieron los pensadores de la ilustración? ¿Dejamos para mañana lo que deberíamos decidir hoy? Quién sabe. Si no hay nada claro, no implica que todo esté oscuro. Quizá sólo esté un poco empañado por lo aproximado, lo vago y lo sugerido. Puede que la rotundidad tanto de la afirmación y de la negación absoluta ya no nos haga gracia.

Desde aquí y con la luz que hay a estas horas, esa negación emascarada del «no sé» va a ser poesía pura. Nuestra falta de decisión es puro goce estético. «Qui sait, mon amí?», así en francés como que queda más poético, ¿que no?. Será pues que nos estamos afrancesando.

Banda Sonora recomendada:

  • Depende x Siniestro Total “Policlínico Miserable” (1995).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/ST_policlinico_depende.mp3

VídeoTrayectos vol. VII: Santiago (en dos partes) 02.09.08

Por cuestiones técnicas – y por cuestiones estético-conceptuales, aunque no lo parezca – este VídeoTrayecto está dividido en dos partes. Disfruten de la proyección.

gentes – 1 no-santo – tuna compostelana – misa de peregrinos de las 12 con monja y curas – gaiteriro en prácticas – give me 5, man! – r.i.p.s – o blanco tren – (triste) propina en el suelo – balaustrada con praza do obradoiro al fondo

gentes – calles – nombres curiosos – gaiteriro de los buenos – eh, colega ¿y mi cerveza? – gentes – perrico – más gentes – culebra de hierba

Todos los VídeoTrayectos de golpe en la Categoría VídeoTrayectos.
Lo que prentenden ser los VídeoTrayectos se puede conocer en su primera publicación.

Letras amusiK.das – Amiguita ansiedad

Cabeza de Mujer - Stephan BalkenholSegunda muestra de posibles canciones sin música, pero con letra del lado sano de la cabeza de Sr.K. Dedicado al mundo ansioso en el que vivimos y a la agradable coincidencia de recuperar antiguos escritos.

Disfruten:

Amiguita, amiguita.
Mi amiguita la ansiedad.
Bello nombre te pusieron
para ser un malestar.

Aunque a veces vas y vienes,
soy vivienda habitual.
Entre las tripas y el pecho
siempre hay hueco para estar.

Amiguita, amiguita.
Traicionera y tan sagaz
que aprovechas que estoy solo
para entrar sin avisar.

¡Buenos días! Me sonríes
y yo aún sin levantar.
Me acosté contigo anoche.
Dabas vueltas sin parar.

La química entre los dos
siempre te hace recular
y aunque empieces la maleta
nunca la terminarás.

Ni me quieres ni te quiero
y aunque quiera no te vas.
Ya no sé ni como echarte.
Tú no quieres ni marchar.

Anterior entrega de Letras amusik.das.

Réquiem. Parte I: La Casualidad de la vida

Uno va y tiene un día de estos energéticos y decide que tras la opulenta cena del día anterior quiere aprovechar el día y variar. Hay que cambiar para sentirse vivo. Quedas con una amiga y ves exposiciones. Empiezan las casualidades. Aparecen unos amigos a los que hace mucho que no veías y que está afectados por la extendida plaga de niños que asola a los de éstas, nuestras edades. «Hay que llamarse y quedar más», decís. Entra en escena el amigo recuperado en un bar al que nunca vas. Llega otro al que poco ves, y es que hoy está de rodríguez. Te encuentras con los amigos-de-a-diario justo cuando sales de otro bar no habitual sin haber quedado con ellos. Mientras comes un bocata con la creciente pandilla circunstancial, te encuentras con un ex-compañero de trabajo al que habías perdido la pista desde hacía años. Variáis de nuevo de parroquia habitual. Entre los parroquianos aparecen otro ex-compañero y otra ex-compañera. Se hablan de los viejos tiempos. Resulta, que ese mismo día se ha casado un amigo al que ves de vez en cuando y que te instó la última vez que lo viste a que os pasaseis por el pub donde celebran la fiesta post-banquete. De camino al pub junto con el rodríguez y el amigo recuperado, os comunican que uno de los viejos amigos, al que habéis mencionado al hablar de los viejos tiempos y al que viste la semana pasada, ha muerto esa misma mañana.

Bueno, las señales están para el que quiera o sepa verlas. Si son de tráfico te ponen una multa por no verlas, como la que te ponen antes de ir al pub por aparcar mal. Si son las que encuentras en el camino de la vida y no las ves, simplemente, te jodes. Te las has perdido. Y es que según entras en el pub apesadumbrado, postponiendo el duelo para después, empiezas a notar el cosquilleo de que ésto sólo acaba de empezar. Te contagias de la alegría etílica del recién casado y no te remuerde la conciencia por ello. No se lo dices. El marido reciente no lo conocía. Siguiendo el extraño guión de la noche, aparece el grupo de amigos de los viejos tiempos, de los que te has ido distanciando por miles de cosas. Compartes la escasa información que tienes sobre la muerte del viejo amigo. Después de las variopintas reacciones, descubres que están allí por casualidad. No sabían que el amigo recién casado se casaba ese día. No venían a verle, sólo a tomar algo. Cuando sales del pub comentas a tus dos compañeros de viaje por la noche, el rodríguez y el recuperado, que «áJoder con las casualidades!» y que «hay señales». «¿Señales de qué?» te preguntan, «De que estás vivo», respondes. Es tarde, os retiráis a casa. El rodríguez por su lado y el recuperado y tú por otro.

Las gentes del lugar van y vienen. Las tuyas y las mías se entrecruzan.

Justo cuando estáis llegando a tu casa te suena el teléfono. Es el sinpar amigo que conocía al viejo amigo desde la EGB. No lo habías llamado porque se supone que ya estaba avisado y porque no eran horas para llamar a una casa con niño y molestar para no poder aportar ninguna información nueva. Siempre hay justificación para todo, dicen. Desgarrado por sus palabras de desamparo decidís, a iniciativa de tu amigo el recuperado, ir a su casa, en un pueblo próximo a la ciudad. Durante el trayecto, empiezas a darte cuenta de lo que está pasando y cómo se van acumulando acontecimientos sin que tú puedas controlar nada. Decides dejarte llevar y participar en todo lo que sea que se avecine.

Se hacen las 6 de la mañana entre los sollozos, los recuerdos del viejo amigo y las búsquedas de sentido a la vida. Sólo sabéis que ya no volveréis a verle. No sabéis si ha muerto al instante, si ha sido en ciudad o en carretera. Sólo que ha sido un accidente. Tú mismo, ni sabías que el viejo amigo vivía la moto. Hacía demasiado que no compartíais cosas, pero siempre había sido agradable encontrarse con él tras los viejos tiempos. Sentencias, cuando os vais, que los tres amigos, junto con la pareja del amigo que llamó, acabáis de hacer un velatorio. Básico, en esencia, sin «pompes funÃ?¨bres», como dice que dicen los franceses el amigo que os ha acogido en su casa. Te devuelven a tu casa. Intentas dormirte y a pesar del cansancio, te cuesta mucho. Cuando ya estás profudamente dormido te despierta a las 11 tu amigo recuperado, tal y como habiáis convenido. Te levantas con la necesidad de saber algo más sobre cómo ha acabado la vida del viejo amigo. En el bar de abajo leéis el Diario (porque aquí es El Diario y no El Periódico) y descubres que el artículo gracias al cual conoces más detalles está escrito por una amiga reciente a la que despediste no hace mucho y que no sabe quien fue tu viejo amigo. Podía haber salido sin firmar, como otras noticias que hace, pero no ha sido así. Se dibuja en tu boca la sonrisilla de las casualidades. Ahora iréis al tanatorio y luego comida familiar. Hay que celebrar el cumpleaños de la que te trajo al mundo. Mira tú qué cosas.

…y entonces, comienza la larga despedida de tu viejo amigo.

CONTINUAR�

Lobo solitario

Lo mismo que dentro de cada rebaño está la oveja negra para cumplir la ley uniformadora de la excepción, dentro de la manada existe el lobo solitario. Porque en manada vivimos y en manada hozamos seamos jabalíes, ciervos o lobos. Seguro que lo conocen. Pongan un lobo solitario en su vida (si se deja el lobo).

Vaga el lobo solitario, que ya de pequeño era un poco raro, por los alrededores de la perfectamente encajada y engrasda manada. A veces, acompaña al grupo en su vagar porque coincide en su camino. En ocasiones, no hay quien lo encuentre y parece que se ha perdido, pero siempre reaparece. En esos momentos, ustedes saben que siempre hay quien dentro de la manada no se preocupa de dónde está, aunque el lobo solitario siempre esté atento y preocupado por la manada, a pesar de todo. Se le puede encontrar observando desde lejos los tumbos del grupo. Le gusta observar, pero no ser observado, como buen lobo. Le gusta ser invisible para ver. Sobre todo cuando se mezcla con la manada. Se acerca y se aleja. Se deja y ustedes le dejan.

Saben de oídas que le gusta subirse de vez en cuando a sus riscos o atalayas preferidas para aullar él solo. No llama a nadie, no llora; sólo aúlla porque eso le calma. Además, corren rumores de que la luna es su amor secreto y que las noches claras de verano las pasa en vela contemplándola y contemplándose a sí mismo como una pusilánime criatura ante tan magna y mágica feminidad. Se pregunta mientras aúlla por qué mirar al cielo en lugar de mirar al suelo y no encuentra respuesta porque tampoco la busca.

Lobo Solitario

Se ve que no le gusta la lluvia porque no tiene a nadie que le lama el pelaje cuando el chaparrón arrecia. Es experto en lamerse las heridas y en aguantarse el dolor cuando hay cosas más importantes que hacer, como sobrevivir. No le gusta que le gruñan al acercarse a la manada, porque él nunca gruñe en las escasas ocasiones en las que un lobo de la manada se le acerca. Ustedes lo saben bien. Lo más extraño es que da la sensación de que disfruta del frío provocado por no sentirse arropado por la manada. Aunque si le observan antentamente verán que más que disfrute hay serenidad. Serenidad de asumir su vagar solitario como algo propio a su ser. Siendo solo es más él.

Es extraño el vínculo que se crea entre la manada y el lobo solitario. ¿Quién no ha pedido consejo a un lobo solitario? Y eso que a veces dice cosas que ni ustedes quieren oir. Él es el oráculo de andar por casa que como no tiene nadie a quien rendir cuentas siempre está sin estar. Él es ejemplo para el progreso de los individuos y al mismo tiempo, es vergüenza para el sentimiento de manada.

Admítanlo, el lobo solitario atrae. Resulta interesante y de parecerse a alguien les gustaría parecerse a él. Él hace las cosas que ustedes dejaron de hacer o que quizá nunca se atrevieron a realizar. El va dónde alguna vez les hubiese gustado ir y tienen sensación de que vive aventuras que en el calor de la manada ustedes nunca vivirán. Díganlo: todo el mundo quiere ser un lobo solitario, pero nadie quiere estar solo.

El humano está lleno de mitos que le ayudan a ser y ver más allá. Los mitos siempre estarán ahí para echarnos una mano, pero piensen que ser mito es muy duro cuando se es humano al mismo tiempo. Como decíamos antes, pongan un lobo solitario en su vida, pero cuídenlo. Los mitos encarnados son frágiles a pesar de su dureza.

Banda Sonora recomendada:

  • El lado sano (de mi cabeza) x Los enemigos “La vida mata” (1990).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/enemigos.vida_mata.lado_sano.mp3

Sr.K, creando mitos.