Purgandus populus

Se nota en la calle una inquietud que aumenta con el paso del tiempo. En un mundo gris donde las cosas blancas nunca son puras y las cosas negras suelen ser elegantes se vive con la incertidumbre de no saber que nos deparará el más allá.

Y no hablamos del Cielo y/o del Infierno. La preocupación del hombre gris de a pie es el Purgatorio. Los malos, los malvados, los ruines y los perversos van al infierno, eso está claro. Los puros, los hombres de Fe, los reyes y los presidentes de equipos de fúbbol van al cielo y se sientan a la derecha del Señor. Pero, ¿y la gran masa? Según los Hombres de Fe, el Purgatorio es su destino. Es un lugar donde los pecadorcillos se hacen un lavado tras dejar el mundo cruel. Es su hueco en el descanso eterno: entre sus ídolos y los malos de las películas.

Según las últimas estimaciones, los buenos cristianos ya no son tan buenos. La fast-life globalizada ha desembocado en una moral laxa de pecadillos veniales que siempre dejan huella en todo cristiano católico a la hora de trascender. Dado que en el Cielo caben los justos y que a nadie le gustaría estar con la gentuza del Infierno por toda la eternidad, se estima que el Purgatorio se está saturando por las almas venialmente malvadas de la gran masa. La autopista hacia el cielo se convertirá en un atasco hacia el Purgatorio. Encarguen para sus exequias bocadillos, botellas de agua y un parchís, para que se haga más llevadero su trayecto y madruguen para pillar sitio en primera línea del Purgatorio, que allí los últimos no son los primeros y encima se quedan de pie y con columna en medio.

áOh pueblo de Dios! No te reconozco. Qué tiempos aquellos en los que la Inquisición hacía hueco en el Purgatorio a base de excomuniones y piras en las plazas de los burgos de buen ver y parecer. ¿Dónde han quedado esas indulgencias plenarias a precios populares que hacían del Purgatorio un mero trámite para llegar al cielo con un «y que me quiten lo bailao»?

Recuperemos la última iniciativa para acabar con los pecadores llevada a cabo en este nuestro país español. Recuperemos La Orden Especial. Recuperemos el «Purgandus Popuplus» de principios de los 90.


Si no pueden ver el vídeo en la entrada, este es el link: Purgandus Populus

Recuerden, si estos vídeos les provocan excesiva hilaridad seguramente sean carne de Purgatorio. Vayan preparándose para las retenciones.

6 opiniones en “Purgandus populus”

  1. uy, no puedo ver los videos.

    Respecto a lo de el gran atasco que hay para entrar en el purgatorio es debido a que no está hecha todaví­a la circunvalación que evitarí­a atravesar el purgatorio para ir al cielo o al infierno según que dirección se tome.

    Por ello yo propongo que se de prioridad a realizar dicha circunvalación que rodearí­a el purgatorio llevandonos directamente al cielo o al infierno según gustos.

  2. Sr. Macaco, lo del ví­deo está solucionado con un link. Si YouTube no viene al blog, será el blog el que vaya a YouTube.
    Sobre lo de la circunvalación, lo malo será que cuando esté hecha se quedará pequeña.

    Sr._SOM_ lo que no existe oficialmente es el limbo, o por lo menos es lo que dice el 20 minutos: El Vaticano ha decidido que el limbo ya no existe. Sobre el Purgatorio, con eso de las indulgencias también tengo yo mis dudas, que si no será algo como lo de la ORA, pagar por pagar…

  3. Supongo que el la afición confesa de Boadella a la tauromaquia es una (una más) provocación. Era uno de los VIPs que asistieron a la reaparición de Josep Tomí s (José Tomás) en la Monumental de BCN.

  4. Es cierto que la iglesia de Roma hace tiempo que dijo que el purgatorio no existí­a. Pero también dijo el anterior Papa que el infierno no existí­a » como un lugar fí­sico» y el actual ha dicho que sí­. Que existe, que es un lugar fí­sico y que los que no creen van allí­.

    Lo que no ha aclarado es si él estuvo de visita en él de joven con las Juventudes Hitlerianas.

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