Blancos e impolutos

¿Qué será? Será el largo tiempo sin coincidir. O que está en mejores condiciones físicas y mentales. O que ha salido de una vaina y por eso está, pero no es.

Su sonrisa. Sí, ahí está. Ese fulgor que atrae y quema la mirada al mismo tiempo. Es eso. Blancura y perfección de incisivos a caninos. Oscuridad e irregularidad de premolares a molares – ¿debido a un dentista perezoso o muy caro?–. Es como mirar un bonito escote; tan inevitable como incorrecto. Pero mire usted que no son bonitos ni nada. ¿Y esa extraña sensación de estar hablando con un muñeco? La perfección no debería existir, sobre todo en protésica dental.

Ojazos, ja, ja

Algo se le nota en el habla. ¿Sisea? quizá. áNO!, no se tape usted la boca al sonreir porque tendrá que empezar a taparse la nariz. Hace un rato que es difícil dejar de admirar la armónica línea y las redonditas, a la par que graciosas, aletas de su nariz. Asúmalo, «cada uno es como Dios le hizo y algunos somos aún peor».

Banda Sonora recomendada:

  • Chusma x Siniestro Total «Sesión Vermú» (1997).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/ST_Chusma.mp3

VídeoTrayectos vol. IV: Camiño Santiago + Santiago 30.08.08

o tren – o WC do tren – cascada urbana en santiago de compostela – pies y peregrinos – praza do obradoiro – gentes – trompeta – semáforo parlanchín – señoras coloridas – bellotas en mano – parque san domingos de bonaval

Todos los VídeoTrayectos de golpe en la Categoría VídeoTrayectos.
Lo que prentenden ser los VídeoTrayectos se puede conocer en su primera publicación.

Vértigo (Entre los cadáveres)

En estas fechas tan señaladas en el calendario con números rojos para que los más creativos construyan puentes, no queda sino que acordarnos de los cadáveres. No de los difuntos, ni de los fallecidos, ni de tus muertos tan siquiera. Hay que acordarse de ellos, de los cadáveres que nos rodean.

Dicen que hay gente que se mueve entre muertos. Vivos (que no listos) que se dan cuenta de repente de que están rodeados de cadáveres. Para más INRI, resulta que les hablan, pero se les entiende a medias. Están como recien levantados, diciendo lo primero que se les viene a la cabeza, balbuceando y repitiendo las cosas que sabían hasta que un día, por desidia, se cavaron su propia tumba y se echaron a morir. Con vívida lividez campan a sus anchas por las calles; conducen coches, van a trabajar, compran casas y caminan presurosos disimulando su cadavérica esencia. Los vivos tienen dudas porque a veces, quizá demasiadas, se sorprenden contemplándose al espejo con la misma mirada vacía con la que miran los cadáveres que se cruzan en su camino. Es entonces, en ese instante, cuando surge el vértigo del vivo que duda sobre su existencia. Algo huele mal en Dinamarca

Dime, dime, calavera ¿Qué me espera esta noche?..

También, el vértigo llega cuando no hay espejo. El vivito y coleante se siente como en un páramo de masa terrosa o embarrada (según gustos y colores) rodeado por todas partes de cadáveres que no cejan en su empeño de repetir metódicamente los actos y rituales que les hacen sentir menos muertos. Tientan e incitan al vivo a que les acompañe. Que no sea tan raro, que ser cadáver les sienta tan bien… En suma, el vértigo de los vivos ante los cadáveres es fundamentalmente miedo a ser un cadáver y no darse cuenta.

Luego están los que resucitan de su cadaveréz. Normalmente más que vértigo, sienten miedo y cierta pesadez porque sus anteriores compañeros de cadaveradas se les echan a la espalda. Desde su posición de mochila-fiambre, indican al nuevo vivo que o bien, les lleve a otro lado (que lo haga por todos los años que llevan compartiendo tumba) o que no les abandone. Pocos sobreviven a estar vivos en estas circunstancias. Sólo los más fuertes son capaces de zafarse de los asombrosamente recios brazos de los cadáveres.

Ser cadáver o ser vivo. Esa es la cuestión.

Banda Sonora recomendada:

  • «Monstruos» x Siniestro ToTal – Popular Democrático y Científico.
  • «La otra orilla» x Los Enemigos – La Cuenta Atrás

Momentos íntimos

Pero hombre, ávaya facha!. Recompónganse. No da usted la sensación de ser de los de no-sabe-usted-con-quién-está-hablando. Día duro en el trabajo ¿eh?… Vaya. Así que de nuevo le han pinchado las cuatro ruedas del Audi. Vaya racha más mala…

Tiene usted razón. Nadie se da cuenta. Un cargo de responsabilidad como el suyo exige sacrificios. Sacrificios oficiados por el sumo sacerdote de recursos humanos ¿cierto? Dese la vuelta, por favor.

¿Cómo era? Director de gerencia coordinativa de excelencia relacional con magnificencia suma, sí. Un cargo sin lugar a dudas piedra angulosa, perdón, angular del mundo empresarial. Supongo que tuvo una gran preparación para llegar a tan alto escalafón. Sí, como la del forense para evitar las arcadas en las autopsias.

Agarrabolas

No se preocupe. El látigo y los dildos se limpian fácil. Lo único, si quiere, le maquillo el morado del ojo y le doy otro bote de pomada antihemorroidal.

A usted. Ya sabe que con usted como sumiso soy muy creativa como ama. Aquí tiene su Visa.

Banda Sonora recomendada:
Rómpeme, mátame x Siniestro Total – «Cultura Popular» (1996).

Momentos, espacios y narices

¿Los espacios cambian?. Quizá sólo se reordenan. En la cabeza no se mueven. Están en su sitio, aunque en ocasiones los pies nos dicen lo contrario. Hay muchos lugares a los que simplemente llegamos. No recordamos el recorrido. A veces, ni recordamos hacia dónde nos dirigíamos una vez estamos en ellos.

Los hueles, no lo niegues. Haces como que vagas sin rumbo. Te mueves por calles angostas, luminosas, amplias y oscuras al mismo tiempo. Callejear, lo llaman. Todo se junta y el espacio ya no es un concepto en el tiempo. Se transforma en una sensación. Y entonces, llegas. Lo ves. Éste es el lugar. El sitio especial que el fondo estabas buscando.

Deslumbrante

¿Quién ha sido?. ¿La cabeza o los pies?. ¿Tal vez recuerdos de la conciencia colectiva?. Todos buscamos un lugar especial. Quizá todos los lugares que han sido especiales para alguien acaben siéndolo para alguien más. ¿Será que huelen a lo especial?. ¿A qué huelen los momentos especiales?. ¿Tiene nariz la conciencia colectiva?

BCN / El Raval – Bar Ovella Negra 01.06.09

Banda Sonora recomendada:
«Detener el tiempo» x Nacho Vegas – «El Manifiesto desastre» (2008).
http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/nacho_vegas.detener_el_tiempo.mp3

En Spotify: Nacho Vegas – Detener el tiempo

De la serie Vagar no es de vagos en Sr.K, del lado sano de mi cabeza
[Ver serie completa]

VídeoTrayectos vol. X: León (Vertiginoso) 05.09.08

saliendo de hotel – desayuno – calles – plano – calles y gentes – san marcos – calles, muros y gentes – musac – contenedores – guarda-mochilas – señor – señora en foto – salas – sillas de plástico – WC – salas – instalaciones artísticas – dibujines graciosetes – boli en vídeo – esculturas chaposas – saca-mochilas – tienda – taza-pantone – insecto-mecánico – saliendo del musac – sede junta castilla y león – chimenea – calles – auditorio – san marcos – jardín con lector – ntra. sra. del rosario – estación feve – calles, paraguas y gentes – almuerzo de huevo frito – volviendo a hotel – saliendo (de nuevo) de hotel – san isidoro exteriores e interiores – letrones león – volviendo (definitivamente) a hotel

Todos los VídeoTrayectos de golpe en la Categoría VídeoTrayectos.
Lo que prentenden ser los VídeoTrayectos se puede conocer en su primera publicación.

Horizonte eléctrico

¿Qué esperaban, insensatos? ¿Que el futuro se iba a solucionar el solito por arte de magia? Magia quizá no, pero arte hay que tener musho, quillo. Comer habishuelah día sí y día no pa poder lusir el colorao al pejcueso. Ir todos los sábados por la tarde al monte de piedad a por lo que es nuestro y devolverlo el lunes a primera hora. Que los píos nos den para comprar algo de pan y unas patatas porque ya no hay chorizo para echarles a lah habishuelah.

Todo se ha ido aplazando. Estamos como estamos y posponer es tan narcótico que nos gusta demasiado. Camaradas, ¿no creen que ha llegado el momento? Bueno, sí… no sé… tal vez… depende… es que ahora igual nos viene mal… ya se sabe cómo estamos… Los remiendos de los calcetines y las coderas ya se notan demasiado, tanto en nuestra ropa como en la de los demás. Pero, nadie se atreve a decirlo. Tampoco nadie se mueve no vaya a ser que alguien suelte lo de «áNo huyas, cobarde!», «áNo me dejes atrás!» o «áAl ladrón!»

Acabó la época de la distracción y llega la época de la decisión. Del hueso del jamón del año pasado ya sólo salen virutas de hueso y cada vez son más mohosas. Ponerse en pie y mirar al horizonte eléctrico requiere levantar todo el peso de la indecisión que hemos ido acumulando a nuestras espaldas. Cuídense las rodillas y no fuercen los riñones. El reto es mirar – sin bajar la mirada – al fulgor del futuro. Cuidar nuestros pasos y no pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, sólo fue diferente. Y si hay que arrepentirse de algo que sea de haber aguantado tantas tonterías antes de arrancar.

El futuro es brillante. El futuro está ahí.

Horizonte eléctrico x Los DelTonos «Sólido» (2003).

Versión de los Los DelTonos de la canción Sweet Lousiana Sound de Billy Pilgrim de 1995.

Bienvenidos al año de «la crisis». Que el futuro ni se nos resista ni se nos escurra entre los dedos.

… que la cordura nos acompañe …

Citas de W.C. | fascículo 2 | No me sigáis

Citas de W.C. - No me sigáis, no sabéis dónde voy (pues dilo, tonto)

Va a estar usted muy equivocado, caballero. Con el carné oficial de gurú-oráculo no pretenderá ahora decirnos lo de «no les incumbe». Mire usted que ya me costó lo de tragar con lo de los seres bondadosos que nos llevarán en sus naves al paraíso. Lo de la poligamia se me dio bien al principio – aunque eso de que todos mis hijos se parezcan entre ellos y ninguno se parezca a mí como que me incomoda un poco. Tampoco me voy a quejar de nuestra máxima «lo tuyo es mío y lo mío es tuyo» porque nunca antes había jugado tanto a la play.

Pero entiéndame, entiéndanos; de cerca y en camiseta, somos simples humanos necesitados de un poco de cariño del líder. ¿Acaso no lame el pisoteado la suela de la bota que le aplasta la cara contra el suelo? Le informo: lo de «dar amor sin esperar nada a cambio» es una frase hecha. Que hasta el más romanticón espera recibir algo de lo que aprovecharse de su amor. Así que, no nos toque la moral – que siempre con su guía será recta e impoluta – y díganos a dónde va con esa hermana menor de edad y la caja fuerte con el mundano dinero del que nos desprendimos al unirnos a usted. ¿En serio que no nos va a decir dónde va usted?

Banda Sonora recomendada:
¿Quién es usted? x Los Acusicas «Yo maté a Kenedy» (2005).

**Citas de W.C. es una serie de fotografías de las pintadas que se pueden encontrar en los servicios de los bares que pueblan el universo conocido acompañadas por un texto que guarda cierta relación con ellas. Para ver todas [pulsa aquí].**

Réquiem. Parte II: Las Causalidades de Vivir

Bien pensado, remontarse a los orígenes de la vida en sí es meterse en un terreno tan farragoso como el caldo primigenio al que cantan Transportes Hernández y Sanjurjo en su canción Madre Fango. Que lo de buscar las causas de la vida da dolor de cabeza y dolor de corazón al mismo tiempo. Es más facil encontrar motivos para vivir.

Por otro lado, (siempre está el otro lado) un réquiem sirve para grabar la vida de otro en la memoria del que lo escucha o lee. Pero, me gustaría que este réquiem no fuese sólo una sucesión de datos de todo tipo sobre Luisete, el viejo amigo que falleció hace menos de una semana. El ser humano es egoísta y nuestros ombligos, además de pelusa, tienen un interés tremendo para nosotros, sus dueños.

No merece la pena ser plañidera. Se pueden decir miles de cosas como lo de fíjate, tan joven, que pena, y de tu misma edad, etc, etc, etc… En realidad, admito que no lo conocía tanto. Pero, la reacción en cadena que ha provocado en los vivos su súbita desaparición física ha sido todo un acontecimiento. Decíamos ayer que las señales están para verlas y me dijo el otro día el jefe que «a ver cuánto duran las buenas intenciones». Porque es así. El toque (casi empujón) que Luisete ha dado a nuestras vidas nos ha hecho plantearnos a todos qué ocurriría si mañana, como le sucedió a él, nos morimos de repente. Hemos empezado a ver las cosas importantes como nimiedades y las banales como imprescindibles. Cada bocanada de aire que aspiras la notas llena de fuerza. Miras más a la cara a la gente y hasta les sonríes. Tienes más en mente a la gente que aprecias. Como comentaba Pedro (ilustre comentador en este humilde blog) en la anterior entrada: La vida, Sr. K, sólo está aquí y ahora.

En pleno tránsito...

Otra idea que resulta curiosa y turbadora es la de la ausencia. Decía su mejor amigo de los viejos tiempos que es muy difícil hacerse a la idea de que si ahora cruzas la colina que te separa de su casa, ya no lo vas a encontrar allí. Que es muy fácil tenerlo separado físicamente de tí y no llamarlo o ir a hacerle una visita mientras sabes que está vivo. Que lo ves cuando te apetece, cuando te viene bien. Lo dífícil de la ausencia física es que una vez que alguien desaparece impregna a todos los que le conocían. Ya no pueden esquivarlo o poner excusas. Los que de verdad le apreciaban se han quedado con una parte de él dentro y ahora esa parte les mira y les visita cuando a ella le apetece. Todos somos una Bene Gesserit.

Si algo ha quedado de Luisete en todos los que lo conocíamos es, a buen seguro, su fuerza y su tenacidad. Ese «no hay cojones». Ese buscar siempre el lado más amable de lo imprevisto. Tirar p’alante cueste lo que cueste, pero no caiga quien caiga. Nos ha dejado el testigo del vive tus sueños, porque él los vivió. Nos ha mirado a la cara y nos ha soltado un «áEh! Muévete, tío».

El cielo ya lo tocó por toda la Península Ibérica, los Alpes y los Andes. Como infierno tendría el que todos tenemos en nuestras pequeñas desgracias. Su admirable padre lo ha hecho muy bien: su presencia física ya sólo es polvo entre polvo para que no le rehuyamos, para que no crucemos la colina hasta llegar al cementerio cuando nos venga bien, para que no se nos escape de dentro, para que comparta nuestra vida.

Dicen que la inmortalidad dura lo que duran las personas que nos recuerdan en la tierra. Por suerte, creo que viviré más de lo que pensaba.

Bienvenido Luisete.

Banda Sonora recomendada:

  • «Brindis» x Los Enemigos – «La Cuenta Atrás (1991)».

Dedicado a todos los que nos acompañan en nuestro camino en presencia y en esencia.