Acción-reacción

Desapasionado. ¿dónde se fueron las ganas? No es apatía. Hace mucho tiempo que las cosas no te emocionan. Las disfrutas, vas y vienes, estás, las gozas, pero la patata no se te pone a mil.

Ya piensas que te has quedado sin alma, que la vendiste al mejor postor a cambio de que te dejasen de molestar las obsesiones en noches de insomnio. Ahora duermes mejor, pero ¿descansas?. ¿De qué vas a descansar si no has tenido en todo el día emoción que te desgaste?

Lo más cercano que tienes a la emoción son los momentos de ansiedad cuando echas de menos un cigarrillo. Claro, no podías hacer como los de tu edad. Emocionarte con cada principio de temporada del fútbol, con cada nuevo nacimiento y/o avance de su/s hijo/s o con cada nueva cortina para el salón. Tú, nada. Mucho movimiento y dinamismo, pero poca energía. ¿No has pensado en las drogas? No, claro, claro. La sobreinformación que hay sobre ellas les quita toda la emoción.

Humanito de mi corazón

Como sigas así te vas a quedar sin chicha. Será cuestión de lanzarse, a ver si así la sangre vuelve a fluir. Lanzarse a la vida, entiéndeme. No hacer puenting. Por cierto, el que se inventó semejante palabro merece una traición o por lo menos herpes bucales permanentes. Tú te mereces labios sanos, pero te lo tendrás que currar para que te desaparezca ese gris cenizo que a veces te sale de dentro. Desapasionado, pero con fe, esperanza y calidad.

Banda Sonora recomendada:
«La Espera» x Los Enemigos – Obras Escocidas 1985-2000 (2000).

En Spotify: Los Enemigos – La Espera

De chándales y hombres

Por similitudes y lugares comunes con posts recientes, hoy tratamos un tema que te preocupa a tí, que eres hombre.

En nuestro barrio, bueno, mejor dicho, el barrio en el que habitamos (que aún no nos lo hemos comprado) es costumbre ancestral lucir chándal. Chándal de día, chándal de noche, chándal de fiesta, chándal que te quiero chándal… Otra costumbre que suele tener la gente en el barrio y en más lugares del universo es la de orinar. El caso es que meemos donde meemos, al género humano masculino singular (conocido popularmente por su tendencia a cultivar la escatología) la combinación chándal-orinar le trae de cabeza. Siempre que surge la necesidad, se encuentra ante dos opciones:

  1. Sacar sólo la chorra.
  2. Sacar el gordo con las dos aproximaciones a relucir.

Claro, y es que la comodidad y el estar guapos tienen un precio. En ambos casos, la presión de la cinturilla elástica del pantalón del chándal es una molestia que ataca sin compasión a las señas de identidad más vulnerables del macho de la especie humana.

El Hombre con el Rabo de Acero Cromado nos salvará a todos. Bueno, a ti igual no.

Cuando se presiona el conjunto paquetil (no confundir con ningún conjunto músico-bocal) desde debajo del escroto, como se expone en la segunda opción, puede darse, en el caso de que la micción dure bastante, que a mitad de faena comience el conocido dolor de huevos. Para evitar esta eventualidad, siempre se tiende a llevar el elástico lo más cerca del perineo, con el sobreesfuerzo que supone tirar del elástico de los pantalones y del de los calzoncillos a la vez. Llega un punto en el que esta acción puede llegar a ser peligrosa si la goma elástica se rompe. Cabe la posibilidad, si la tensión es excesiva, de que se pueda sufrir además una mala irigación sanguínea en los glúteos.

Esta opción del todo-fuera no es aconsejable al aire libre en invierno, pero muy recomendable y satisfactoria en verano.

Por otro lado, la opción de sacarla en solitario evita la presión excesiva sobre la zona inguinal, pero si uno no la tiene bien sujeta con la mano se corre el peligro de que provoquemos el efecto catapulta, con el que regaremos de orina nuestro propio rostro y parte del baño o servicio público en el que nos hallemos. Otro de los incovenientes de esta opción es el aplastamiento parcial de la uretra que nuestro amigo el elastiquillo del pantalón puede provocar si no estamos a lo que tenemos que estar. La presión excesiva de la orina producida por la reducción del calibre de nuestra uretra crea una sensación de quemazón bastante desgradable que desde estas líneas no deseamos a nadie.

Ningún acto es casual y las cosas no suceden porque sí. Hermanos hombres, si sufrimos al mear (sin tener problemas de próstata) es porque no le damos la suficiente importancia al acto de orinar. Y digan lo que digan, los pelos del culo abrigan.

Banda Sonora recomendada:

  • «Mi agüita amarilla» x Molotov – «Con todo respeto» (2004). Versión de la canción de Toreros Muertos

Dedicado con todo mi cariño a Gloria, que tanto disfruta con mis fotos y que tanto se desilusiona cuando descubre que la bestia también habita en mí aunque no lo parezca.

Gracias a PITILLO IGOR por la excelente ilustración con la que adornó el chamizo y que ahora ilustra e ilumina esta entrada.

El Hombre con el Rabo de Acero Cromado es una creación original de PITILLO. Todos los derechos quedan revocados. Que salgan los tanques a las calles.

Todos los Santos son Macario

Se murió Macario. El de las ovejas. El pastor. ¿No lo sabías? Y tampoco era tan mayor. Cáncer. Ahí estuvo en el hospital hasta que se quedó. Tampoco se cuidaba nada. Era joven, sesentaipocos. Su padre también murió joven. No sé si antes o después de venirse al pueblo. ¿Tampoco lo sabías? no son del pueblo, no. La verdad, sus padres, sus dos hermanos y él vinieron al pueblo con una mano por delante y la otra por detrás. Si no tenían ni ovejas. Es más, trabajaban para el pastor que había por aquel entonces. Sus hermanos también murieron jóvenes. El pequeño por un cohete de los que se tiraban antes para romper el granizo. Se pusieron a jugar otro y él con el cohete en el portal de la casa del abuelo de éste… Bueno, no me acuerdo. Al otro no le pilló, pero al hermano del Macario le debío destrozar. Por todo el portal. Luego el mayor en cuanto pudo se fue del pueblo porque las ovejas no le gustaban nada. Entró a trabajar de albañil y al poco se mató al caerse de lo alto. Así que siempre han estado su madre y él. Su madre ya hacía un tiempo que estaba en una residencia, como la abuela. Siempre han tenido mucho dinero, pero eran un poco raros. Nunca se han relacionado ni con la familia de la madre ni con la del padre. Algún primo o así aparecía, pero Macario siempre decía que les diesen pol culo que no iba a dejar nada a nadie. A su entierro fueron los cuatro del pueblo con los que a veces se relacionaba y su madre. No fue nadie de las familias.
Basado en hechos reales

Gentes en tránsito

Banda Sonora recomendada:

  • El día de los muertos x La Pulquería «Corridos de amor» (2005).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/pulqueria_corridos.dia_muertos.mp3

En Septiembre, acabemos con el sistema

Porque de ronda en ronda vamos y lo que te rondaré morena. Hemos llegado al límite. Ese límite que estos jóvenes, que han cumplido 100 años recientemente, llaman Ronda Solar. Otros lo llaman curso y muchos lo meten dentro de los oscuros meses del invierno, que en la meseta esteparia-castellana tiene residencia habitual. Señoras y señores bienvenidas y bienvenidos a Septiembre el mes preferido (y la canción favorita) de Sr.K.

No se lleven a engaño: los buenos propósitos para el año se tienen que hacer ahora. El año nuevo es una invención judeo-cristiana del diablo para entretenernos en invierno. ¿No recuerdan los tiempos del cole? Aunque ya sean mayores, coman huevos y planten libros ¿No notan ese gusanillo? El de ir a comprar cuadernos, lápices y bolis nuevos, el del olor del forro para los libros nuevos, el de reencontrar a los amigos del curso… Dense cuenta de que ya poca cosa queda por recoger en el campo y pocos cambios ha habido en las ciudades, que van despertando con desgana del aletargamiento de agosto.

Qué mejor momento que éste, en el que la rueda de la vida está a punto de volver a coger velocidad y llevarnos por sus tortuosos derroteros, para ser más animales que nadie, para escuchar a nuestros biorritmos: « ¿Qué me dices? ¿que este curro es una mierda?… no si ya lo decía yo… ¿que esa chica no me hace bien? … pues tienes toda la razón biorritmito mío áQué haría yo sin ti, si es que te tengo abandonado!… pero, de lo del curro hasta que no se invente lo de vivir sin comer, creo que se quedará como está… »

Arcolores

Urbanitas del mundo, somos afortunados por no tener que ir a vendimiar, pero la ciudad nos ha trastocado los ritmos naturales y ya somos como los gorriones que cantan diana a las 3 de la mañana debajo de una farola. Nos planteamos por costumbre nuestros objetivos anuales borrachos de comida y enfermos de bebida cada 1 de enero. Mente y cuerpo fuera del cinto (que tanto aprieta) con una lucidez eufórica que no es ni lucidez ni euforia.

Pero, si no ¿de qué vivirían los gimnasios, los psiquiatras, los abogados, las inmobiliarias, los cirujanos plásticos y las floristerías si todo humano se pusiese objetivos adecuados a su realidad? Usted puede conseguir que los pilares de esta sociedad se queden sin clientes solamente siendo más agreste y animal que sus conciudadanos. áSeptiembre para el que se lo trabaja…!

Y siempre nos quedarán Los Enemigos para darnos ideas de qué hacer en Septiembre:

Del disco «Obras Escocidas (1985-2002)»

Moviendo Muebles

Lo interesante de un vulgar viaje lejos de los lugares comunes es que se convierta en un movimiento de los muebles de la cabeza. Subirse al armario de los prejuicios y del miedo a la gente y tirarse desde arriba. Abrir nuevos huecos entre el mueble de los complejos y la vitrina de los pequeños éxitos. Redecorar, en definitiva, nuestra linda cabecita.

Aprovechando lo manirrotos que nos volvemos al viajar, se puede hasta adquirir algún mueble nuevo. Tampoco es cuestión de renovar completamente el mobiliario y tirar los muebles viejos aprovechando que no estás en tu lugar común. Dejarle a otro el marrón de recogerlos alivia, pero luego se corre el peligro de que te los devuelva pintados de rojo rencor, color que combina muy mal con una cabeza bien amueblada.

El truco del almendruco está en saberse organizar los muebles y tener un poco de síndrome de diógenes; cuantos más muebles mejor y si hay que poner sillas encima de armarios y el sofá al revés para hacer hueco no pasará nada. Mientras sigamos recordando para qué sirven las sillas y porqué nos gusta tanto el sofá no perderemos la cabeza. Además, nunca se sabe cuando te van a hacer falta. Tirarlos sin estar seguro suele causar arrepentimiento.

Movimientos estratégicos ajedrezados

Hablar de muebles es más interesante que hablar de cortinas. Que alguien te enseñe cómo tiene su cabeza amueblada es aún más atrayente. Es soprendente descubrir que la gente no ha amueblado igual que uno mismo. Es la fascinación infantil de lo diferente: de pequeño, crees que todo el mundo utiliza el mismo abrelatas que tú o que beben la misma marca de leche o que su casa huele igual que la tuya…

Pero, a veces esa suposición infantiloide se hace realidad y encuentras a alguien que tiene su cabeza amueblada con muebles parecidos a los tuyos y casi con la misma distribución. A veces, es como para quedarse a vivir en cabeza ajena. A veces, hay quien no sabe diferenciar entre los muebles propios y los ajenos. A veces, bastantes veces, hay quien se olvida de su cabeza y tira sus muebles para ser inquilino en cabeza ajena. Y ya se sabe, ser inquilino es estar a expensas de la voluntad del arrendador y además es tirar el dinero. Va ser por eso que la gente compra en lugar de alquilar.

¿Alguien sabe dónde venden cabezas amuebladas?

Yo (no) soy ése

Nada de eso. No se vaya usted a pensar. «Cada uno es como Dios le hizo y algunos somos aún peor». Nunca he conseguido ser un desconocido amable. Observo con envidia a esos viajeros que devuelven una sonrisa con su mirada a todo aquél con quien se cruzan. Los que siempre tienen algo ocurrente que contestar a cualquier áHola! que les dirigen. Los que son capaces de hablar con gran interés sobre cosas banales como el tiempo, los tópicos, los típicos y los tipos estrambóticos que se han ido encontrando en su caminar.

No me sale. No miro a los ojos de la gente si no es con distancia y toques de altivez que a duras penas consigo conservar más de quince segundos. Las terrazas de los bares son lugares de ensimismamiento en torno a una cerveza fresca. Lugares donde oír sin escuchar atentamente – por decencia y discreción – conversaciones ajenas en las que nunca intervengo.

Alí no estás bien

Todo fluye a mi alrededor: conversaciones, caminantes, habitantes, vehículos, lluvia, sol, viento, pensamientos, silencio ruido, clamor… Pero, no soy indolente. De eso puede usted estar seguro. Taciturno, pero emocionado como una esponja que absorbe energía. Yo soy ése que en el fondo del bar se hace dueño de una mesa y echa miradas fugaces a los parroquianos y que todo el mundo advierte, pero nadie comenta.

Santiago D.C. – Bar A Gramola 01.09.09

Banda Sonora recomendada:
«Yo soy quien espía los juegos de los niños» x Ilegales – Ilegales (1982)

De la serie Vagar no es de vagos en Sr.K, del lado sano de mi cabeza
[Ver serie completa]

Etiquetados, cajitas y envidia

El día que repartieron las etiquetas hubo alguno que se despistó y se quedó sin ninguna. Desde entonces, ese tipo de personajes vagan ubicuos, pero sin lugar donde estar porque hay muchos sitios en los que sin etiqueta no puedes entrar.

Quizá, su mayor problema sea relacionarse con los etiquetados. Suelen ser torpes sociales mirados con partes iguales de desconfianza y condescendencia por los que sí lucen etiqueta. Es complicado, compréndanlo. La misma inquietud que les hizo estar en otro lado mientras repatían las etiquetas es la que les hace ser rechazados por los etiquetados. No son capaces de ceñirse a la etiqueta del etiquetado con el que intentan relacionarse. La conversación no se ciñe a lo que se supone que uno debe pensar, decir y/o hacer según su etiqueta. En esos momentos, el nervioso etiquetado suele sacar su Dymo de emergencia para pegarle en la frente al sin-etiqueta una etiqueta de loco, irresponsable o antisocial. Por suerte para el sin-etiqueta, con el sudor del rubor por la violenta situación la etiqueta improvisada suele caerse al poco de ponerla.

Molde encajado

Pero, también tienen que relacionarse con los de las cajitas. Esos que además de las etiquetas que llevan pegadas por todo el cuerpo gustan de dormir en posición fetal dentro de cajas de cartón etiquetadas por ellos mismos. Son problemáticos de por sí, háganse cargo. Cuando no duermen increpan a cualquiera que pase a su lado, lleve etiqueta o no, con lo de «más te valdría buscarte una buena caja y echarte a dormir». Aunque son muchos, no suelen provocar grandes cambios en el devenir de los sin-etiqueta. Con sus cajitas, su movilidad se ve limitada a torpes saltitos que les fatigan enseguida. Caminando más rápido que ellos y buscando un camino alternativo, los sin-etiqueta suelen evitar enfrentamientos improductivos.

Así que resulta que los sin-etiqueta viven en conflicto todo el día. Vaya, pues lo llevan bien para vivir con tanto agobio. Se les suele ver sonreir. Las malas lenguas dicen que lo hacen para disimular lo mal que se sienten por dentro. Imaginense; si ustedes mismos tuvieran que vivir sin etiquetas o fuera de la cajita, ¿cómo podrían controlar el malestar y la ansiedad? Deben estar destrozados por dentro, los pobrecillos. Lo que tapa una etiqueta y lo que cubre una buena cajita de cartón no se puede dejar al descubierto así como así. ¿Tendrán frío los sin-etiqueta?

Banda Sonora recomendada:
Me gusta ser normal x Los Acusicas del disco «Yo maté a Kenedy» (2006)

Enteracto de impresencia

Sí, esto es una mala cara. Sí, es de preocupación. Es que pasa algo: Sr.K, del lado sano de mi cabeza comienza un entreacto en el que el autor de este blog se va a abstener durante una temporada de actualizar contenidos.

Suelo ser

Y dirán ustedes ¿por qué?. Pues porque el lado sano de la cabeza que habitaba hasta ahora en solitario en Sr.K lleva practicando la bigamia desde hace un tiempo con innovanity, estudio creativo imagen & web, que resulta ser el nuevo proyecto profesional de vida de Caín / cainSan, autor de Sr.K.

Dado que la bigamia no está penada – otra cosa es que dé pena – en el mundo bloguero, sólo apelamos a su comprensión y agradecemos su interés por el estado de un blog que tanto ha sido y que seguirá siendo, pero que necesita reposar, dormitar y asentarse para dejar espacio y libertad de movimientos a su autor. Y hablando de tal persona, siempre les quedará Facebook y Twitter para seguirle porque el espíritu de Sr.K, del lado sano de mi cabeza suele seguir apareciendo en microdosis por los perfiles de Caín / cainSan.

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Insistimos, esto es un entreacto, así que aprovechen para ir al baño, comprar pipas en el entresuelo o salirse a echar un cigarro. Cinco minutos antes del siguiente acto se avisará por megafonía del comienzo. Permanezcan en sintonía.

Banda Sonora recomendada:
No hay banda x Siniestro Total «Popular, democrático y científico » (2005).