De perdidos, échense a dormir

Échense a perder. Decidan con tino cuando dar el gran paso. Cualquiera no es el mejor momento. Tengan en cuenta que es mejor hacerlo bien porque ya se sabe que hacer mal las cosas es hacerlas dos veces y echarse a perder dos veces es sacar de donde no hay.

Cada cual tiene su momento para tirarse por la borda: la pubertad, la adolescencia, la juventud, los veintitodos, la crisis de los 40, la meno-pito-pausia, la tercera edad o la era de los gusanos. Todos deberíamos echarnos a perder en la era de los gusanos, que es lo que Dios manda. Pero, hay una aldea global de irreductibles humanos que se echan a perder antes de su tiempo (no confundir con los balaperdidas ni las perdidas, tan solicitadas por el sexo masculino).

Orientando a los perdidos

Llegar a ser lo que cada cual quiere ser o, por lo menos, no dejar de intentarlo mientras le quede vida y algún bar por cerrar ha de ser una labor constante. Aunque a veces, el sueño de una vida propia crea monstruos que austan a los que nos rodean. ¿Qué hacer, entonces? A estas alturas y con todo el pescao vendido sólo quedan dos opciones:

  1. Decir eso de que «el resto del mundo es el que está loco, no yo. Todos me odian, doctor
  2. Olvidarse de todo lo que hemos sido hasta ese momento en el que los demás empiezan a ponernos caras raras. Es decir: echarse a perder.

Echarse a perder es dejarse llevar y dejarse llevar es como dormir y soñar. No es necesario demasiado esfuerzo y suele ser agradable. ¿Alguien realmente quiere vivir sin el Fubbol, el Gran Hermano, los 40 Principales, la Televisión de Plasma, el iPod, los Muebles del Ikea, un Piso en Propiedad (del banco) y un Coche Nuevo Japonés-Chino-Koreano? áJo! la decisión está clara. Échense a perder, ya están tardando. Además, para toda la vida, sin necesidad de buscar ni encontrarse a si mismos y sin más problemas que los de todo el mundo.

Pero, si usted no es de los que ven las cosas de para-toda-la-vida muy claras, ya tiene una edad y a veces duda de su decisión de haberse echado a perder, siempre podrá llorar agarrado a su almohada y sentirse mejor después de secarse las lágrimas por la añoranza de la vida que tan bien se había construído y que de repente abandonó. Se asegurará una temporada de mejor dormir. Además, siempre están las drogas, legales, claro.

Y eso sí, nunca, nunca se estrellen con un avión en una isla perdida porque nunca podrán cumplir el dogma universal «de perdidos, al río». Como mucho, saldrán en la tele.

Banda Sonora recomendada:

  • Que me quiten lo bailao x Los Feliz «Aleluya» (1998).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/los_feliz.lo_bailao.mp3

Citas K – Vol. I

Colorines y fantasía
Cuantos más clowns conozco, más cuenta me doy de que son todos unos payasos.
Y no es coña.

Descubrimiento de Sr.K en recientes días.

Ambientación Musical:

  • Guapamente te lo traigo niano niano x El Payaso – La Hora Chanante.
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/payaso_nianoniano.mp3

Está usted despedido

No es tontería. Puede ser banal, pero no tonto. También es educación de esa que ni se consigue a distancia ni viendo la tele. Saludar al entrar y al salir de los sitios es norma de cortesía y costumbre humana.

Entre vecinos urbanitas, al entrar al ascensor tenemos varias opciones: áHola!… Buenasss… Buenos días-tardes-noches… ¿Qué hay?… áHey!… áMmpff!… A continuación, podemos cultivar el folcórico subgénero literario del diálogo de ascensor o meternos en nuestra interpretación de vecino hosco y meditabundo que da vueltas y vueltas a las llaves y que sólo mira al suelo en lugar de a los ojos de la gente, que siempre mienten.

¿Y cuando suena el ahí va la despedidaaa al mismo tiempo que se abren las puertas? Pues, si usted es joven igual no dice nada, como ha hecho al entrar, o tal vez sentencie un «Adiós» amplificado por la percepción alterada que le brindan los auriculares incrustados en sus oídos. La gallarda juventud vive al día y no se preocupa por el mañana. El joven y/o la jóvena raras veces dicen el standard «áHasta logo!» del resto de los vecinos de variopintas pintas y edades.

También hay otro grupo de personas a las que no les gusta sentenciar y dejan la puerta abierta al reencuentro. Desean que el refrán arrieros somos y en el camino nos encontraremos se materialice día a día. Su despedida siempre es «Hasta mañana». Fíjense. Coincide con los de avanzada edad. ¿Casualidad? ¿Cada día que pasa es un día ganado al reloj?

Miro & Nomira

Aunque en cuestiones de educación y urbanidad, y entre saludar y despedirse, el saludo es más banal que la despedida. El saludo es un invevitable gesto de que te han pillao. Sí. Cuando dos personas cruzan la mirada se produce un duelo al sol para a ver quien desenfunda más rápido. Pero, es un duelo a la inversa. Suele sentirse ganador el que no responde al saludo del otro. Aunque si la persona que ha saludado le da el mismo valor al saludo que a meterse el dedo en la nariz, el ganador pierde. Hasta en la guerra hay normas y si cada cual sigue las suyas nadie gana, sólo se acaba en tablas.

Para ir acabando empecemos por la despedida. La despedida marca más que los encuentros. Cuando alguien se va, porque es habitual y natural que la gente vaya y venga, nos gusta que nos sentencie un Adiós, nos ilusione con un Hasta Luego o nos rutinice con un Hasta Mañana. ¿Por qué? A nadie le gusta hablar al aire, la verdad. Cuando uno se gira y de repente se da cuenta de que alguien que estaba a su lado ya no está, se siente más estúpido que cuando no le devuelven el saludo. Despedirse de alguien es reconocer a ese alguien que no sólo ha estado de paso en la vida del otro.

En fin, los humanos cultivan la complicación, la confusión y los mensajes erráticos. Siempre encuentran miles de fórmulas de no-despedidas: irse sin avisar y dar por supuesto que alguien se enterará, comunicarse exclusivamente por email, tener siempre algo que hacer cuando alguien les llama, coger enfermedades tropicales, pedir desplazamientos imposibles para poder reunirse, cambiar de número de móvil, no coger el teléfono, no responder los sms, estar 5 minutos e irse diciendo «Hasta Luego»…

El saludo es una convención social por la que todo el mundo se preocupa en vida. La despedida es un deber con nuestras relaciones personales de la que sólo nos acordamos cuando la muerte aparece.

Que me la muerte me salve de la hora de las alabanzas y que me lleguen en vida.

Banda Sonora recomendada:
No mires a los ojos de la gente x Golpes Bajos «Golpes Bajos» (1983).

Dedicado a ti, perro que eres un perro, aunque en realidad sois varios y diferentes.

Campeando con urbanidad

El campo da alergia al urbanita, mientras que la ciudad le da alegrías. Hay mucho que mirar en el espacio que hay entre la ciudad y el campo.

¿Cuánto tiempo hace que el campo no es campo? Los maquiavélicos urbanitas – primero como domingueros y luego como desesperados compradores de viviendas-gangas – han transformado el extrarradio de las urbes – de las que dicen huir – en pequeñas farsas de microciudades en las que las incomodidades de la vida campestre son sólo folklore. Ya sea jugando con fuego con una barbacoa comprada en el carrefur o poniendo a prueba los límites de la lógica en abastecimiento de agua, el campo ha dejado de ser el «duro campo» para ser un espacio indeterminado que ni tiene lo bueno de la ciudad ni lo malo del campo de toda la vida. Como decía aquél: «Nada con exceso. Rema con mesura», pero de sobrados está el mundo lleno y el «porque yo lo valgo» es algo más que un slogan para modelos de bella pelambrera.

Campo estructurado

Aahh… la tranquilidad del campo… esa tranquilidad que tanto molesta. No hay hada que hacer: no hay videoclub, la conexión de internet es de 128 kbps y la TDT no llega hasta aquí. Tampoco es cuestión de copular como monos todo el día – que es lo que se suele hacer ante el aburrimiento – porque luego salen niños y hay que bajarlos a la ciudad a que estudien en colegio privado. Así que de follar, ni hablamos (como siempre) y de ir a la era menos, porque ahora es una urbanización con piscina.

El campo de los mosquitos, los tábanos, las heridas en las rodillas y los chaparrones que te pillan en medio de la nada sólo es para los aventureros del siglo XXI que con sus botas de goretexÃ?®, sus forros polares, sus camisetas con las que no se suda, sus bastones de aluminio ultraligero, sus gafas de mosca y su mezcla especial de aután y protección solar factor 30 se enfrentan los fines de semana a la naturaleza en estado puro del campo. Senderos señalados de dificultad técnica extra por los que se ven cosas que nunca creerías. Poblaciones genuínas «de las que ya no quedan» con una refrescante máquina de Coca-ColaÃ?® en la Calle Mayor. Asadores de piedra para hacer parrillada en pleno parque natural y disfrutar de la comida churruscada al natural. En defintiva, el campo políticamente correcto e inofensivo para el aventurero amante del campo, del todoterreno y del quad, ese gran invento para los asilvestrados.

El campo ya no es para el que lo trabaja. El campo es para el que pasa frío, se moja, se ensucia las manos y le pican los mosquitos. Puertas no le habremos puesto y quizá por eso se nos ha llenado de urbanitas campeadores.

Banda Sonora recomendada:

  • La llorona x La Polla Records – Hoy es el Futuro (1993).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/lapolla.llorona.mp3

Vacaciones en descompañía

A pesar de que yo aún no te conozco y que tú tampoco me conoces a mí ¿sabes lo que hubiese sido perfecto para esta tarde de vacaciones en esta ciudad extraña?… Que hubieses estado aquí. Sí, que a lo tonto hubiésemos comido de tapas sin pretenderlo. Que abrumados por los vapores del vino y la cerveza y por el empacho de los pequeños bocados nos hubiésemos vuelto a la pensión, con el sol picando en nuestros cuellos a pesar de ser ya finales de verano.

Nos hubiésemos tumbado no muy pegados para no sudar demasiado. En la tele podríamos haber visto un documental que hablaba sobre los pigmentos inocuos en la pintura hasta quedarnos dormidos. Al poco rato, nos hubiéramos despertado. Primero tú, sí. Me habrías besado en ese dulce momento del duermevela en el que la habitación ajena empieza a tomar forma dentro de mi cabeza. Sólo rozándome los labios.

A continuación, nos hubiéramos quitado la poca ropa que llevásemos puesta y podríamos haber espabilado al unísono echando un polvo suave y cariñoso. Al final, desnudos en la cama, abrazados y en silencio tendríamos calor. Te habrías levantado a ducharte y tapándome lo justo con la sábana hubiera zapeado durante un rato.

Habitacion de vacaciones

Podríamos haber ido a dar una vuelta ya refrescados y con el sol más bajo. Hubiéramos disfrutado sintiendo al uno cerca del otro descubriendo a la par con la vista y el oído esta ciudad desconocida.

Ya lo sabes, la perfección no existe y a ti no te encontré en la calle.

Ponferrada – 05.09.07

Banda Sonora recomendada:
Nadie me quiere x Los Enemigos + Raimundo Amador «Se Buscan Fulmontis» B.S.O. (1999).

*Se admiten correciones en los condicionales y subjuntivos. El reto ha sido duro para uno de la Ciudad Bravía.

De la serie Vagar no es de vagos en Sr.K, del lado sano de mi cabeza
[Ver serie completa]

Sensación

Busca esa sensación. La de verte un domingo, preferiblemente en invierno, a las cuatro de la tarde andando por las calles anchas y céntricas de una ciudad. Estás y quizá otra persona más en la lejanía o en alguna calle paralela. En los diez minutos que llevas andando a pie, sólo has visto un par de coches. A lo sumo, algún autobús urbano sin pasajeros.

Hay silencio.

Silencio de ciudad, silencio de rumor lejano.

Oyes perfectamente los sonidos que provoca tu marcha. Paso a paso. Clap, clap.

Sensaciones urbanas muy humanas

Ahora, busca el momento. Es ese breve periodo de tiempo en el que percibes sólo espacio. Es el instante que sobrecoge, porque tienes la sensación de que no hay nadie detrás de los muros y ventanas de los edificios que te rodean. Los coches aparcados podrían llevar allí desde hace mucho tiempo. La acera podría llevar años sin ser limpiada, pero ha llovido y la lluvia invernal la ha lavado y ha limpado los coches. Les ha quitado el tiempo de encima.

Sabes que durante ese lapso de tiempo no vas tener ninguna referencia a la existencia de más humanos que el sonido de tus propios pasos. No se oyen ni pájaros. Los edificios, los coches, los árboles, la acera ahora son huellas. Son lo que queda del arquitecto, del ingeniero, del jardinero, del albañil y también de los que alguna vez llenaron la calle con su olor, sus sonidos o sus voces.

Siente, en definitiva, el aturdimiento de ser durante un instante la única persona viva en el mundo. Siéntete protagonista de una película apocalíptica de los 70. Contempla el hermoso cadáver, recién aseado por la lluvia, de una civilización que vivió y que se extinguió sin darse cuenta de que había desaparecido. Sin darse cuenta de que había existido alguna vez.

Elvis lo decía, James Dean lo corroboraba y muchos cantantes lo cantaban: muere joven, deja un bonito cadáver.

Sr.K, supongo

«Cosas pasan», como dice el chino del Chino de Luis Alberdi.

Como testigo, una buena Pécora de las de toda la vida con mucho rocanrol a sus espaldas. Como cita, el encuentro entre David Livingstone y Henry Stanley. Como tiempo, la hora justa de la noche para no perder ni la dignidad, ni el habla, ni la memoria.

En esta ocasión, el Stanley de andar por casa se quedó más alto que ancho. El que hizo accidentalmente de Doc Livingstone se quedó sin poder de reacción, pero comprobó que el aspecto del Stanley de corchopán que le saludaba se correspondía con los cánones propios de las regiones del este de Europa.

� Sr.K, supongo.
ââ?¬â? … mmhh… sí
� Soy el_ucraniano_aniano

Simplemente nos estrechamos la mano y nos despedimos.

Señoras, señores: esto ha sido el excepcional encuentro entre Sr.K y el_ucraniano_aniano. Breve pero intenso. Estuve toda la noche fardando, de haber saludado en persona al mencionado blogero, aunque la gente sólo asentía y se alejaba de mí haciendo cruces…

Re-citando y aludiendo a referencias (que es de lo que va esto en realidad) invoco a Siniestro Total:

  • E.L.E.V.E.N. (El famoso encuentro entre Matt Murdock y Ray charles)
    Siniestro Total – «Menos mal que nos queda Portugal» (1984).

    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/ST_menosmal_eleven.mp3

No se me mueran de envidia los asistentes al Burgos, Beers & Blogs. Siempre ha habido privilegiados…

Navidez Rock (villancico sucedáneo)

Navidez Rock (villancico sucedáneo)

Código para incrustar reproductor:

<object classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,0,0" height="20" width="300"><param name="movie" value="http://www.seriezeta.com/k/flash_single_mp3_player/singlemp3player.swf?file=http://blip.tv/file/get/Cainsan-NavidezRockVillancicoSucedneo644.mp3&songVolume=90&backColor=ffffff&frontColor=000000&autoStart=false&repeatPlay=false&showDownload=false">
<param name="quality" value="high"><param name="wmode" value="transparent"><embed src="http://www.seriezeta.com/k/flash_single_mp3_player/singlemp3player.swf?file=http://blip.tv/file/get/Cainsan-NavidezRockVillancicoSucedneo644.mp3&songVolume=90&backColor=ffffff&frontColor=000000&autoStart=false&repeatPlay=false&showDownload=false" quality="high" wmode="transparent" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" height="20" width="300"></object>

Navidez Rock (villancico sucedáneo) x Sr.K & Cía. www.myspace.com/elsrk – 2008*

[DESCARGA EL MP3 AQU�]Safe Creative #0812161758061

[LETRA DE LA CANCIÓN AQU͍]

Porque en estas fechas tan señaladas hay que acordarse de los tuyos, los míos y de todos los demás.

Porque Sr.K es mucho más que un blog.

Porque las Navidades ya sólo son Navideces.

Porque si no puedes con el enemigo, únete a él.

Algunos/as afortunados han conseguido una copia física de la canción por simplemente responder a un SMS. Al resto, si envían un email a sr.k [a] seriezeta.com podremos entrar en tratos…

No sean muy críticos destructivos, que es Navidad, joder…

*Escrito, compuesto, ejecutado a todos los instrumentos, cantado a todas las voces, grabado a deshoras, producido y diseñado por Caín Santamaría – cainSan.com del 8 al 17 de diciembre de 2008 en Gamonal R.I. – Burgos con la sola asistencia de su cabezonería y su capacidad para dormir poco.

*Actualización-agradecimiento a la piara de A Vista de Cerdo, que me descubrieron el concepto Navidez.

De chándales y hombres

Por similitudes y lugares comunes con posts recientes, hoy tratamos un tema que te preocupa a tí, que eres hombre.

En nuestro barrio, bueno, mejor dicho, el barrio en el que habitamos (que aún no nos lo hemos comprado) es costumbre ancestral lucir chándal. Chándal de día, chándal de noche, chándal de fiesta, chándal que te quiero chándal… Otra costumbre que suele tener la gente en el barrio y en más lugares del universo es la de orinar. El caso es que meemos donde meemos, al género humano masculino singular (conocido popularmente por su tendencia a cultivar la escatología) la combinación chándal-orinar le trae de cabeza. Siempre que surge la necesidad, se encuentra ante dos opciones:

  1. Sacar sólo la chorra.
  2. Sacar el gordo con las dos aproximaciones a relucir.

Claro, y es que la comodidad y el estar guapos tienen un precio. En ambos casos, la presión de la cinturilla elástica del pantalón del chándal es una molestia que ataca sin compasión a las señas de identidad más vulnerables del macho de la especie humana.

El Hombre con el Rabo de Acero Cromado nos salvará a todos. Bueno, a ti igual no.

Cuando se presiona el conjunto paquetil (no confundir con ningún conjunto músico-bocal) desde debajo del escroto, como se expone en la segunda opción, puede darse, en el caso de que la micción dure bastante, que a mitad de faena comience el conocido dolor de huevos. Para evitar esta eventualidad, siempre se tiende a llevar el elástico lo más cerca del perineo, con el sobreesfuerzo que supone tirar del elástico de los pantalones y del de los calzoncillos a la vez. Llega un punto en el que esta acción puede llegar a ser peligrosa si la goma elástica se rompe. Cabe la posibilidad, si la tensión es excesiva, de que se pueda sufrir además una mala irigación sanguínea en los glúteos.

Esta opción del todo-fuera no es aconsejable al aire libre en invierno, pero muy recomendable y satisfactoria en verano.

Por otro lado, la opción de sacarla en solitario evita la presión excesiva sobre la zona inguinal, pero si uno no la tiene bien sujeta con la mano se corre el peligro de que provoquemos el efecto catapulta, con el que regaremos de orina nuestro propio rostro y parte del baño o servicio público en el que nos hallemos. Otro de los incovenientes de esta opción es el aplastamiento parcial de la uretra que nuestro amigo el elastiquillo del pantalón puede provocar si no estamos a lo que tenemos que estar. La presión excesiva de la orina producida por la reducción del calibre de nuestra uretra crea una sensación de quemazón bastante desgradable que desde estas líneas no deseamos a nadie.

Ningún acto es casual y las cosas no suceden porque sí. Hermanos hombres, si sufrimos al mear (sin tener problemas de próstata) es porque no le damos la suficiente importancia al acto de orinar. Y digan lo que digan, los pelos del culo abrigan.

Banda Sonora recomendada:

  • «Mi agüita amarilla» x Molotov – «Con todo respeto» (2004). Versión de la canción de Toreros Muertos

Dedicado con todo mi cariño a Gloria, que tanto disfruta con mis fotos y que tanto se desilusiona cuando descubre que la bestia también habita en mí aunque no lo parezca.

Gracias a PITILLO IGOR por la excelente ilustración con la que adornó el chamizo y que ahora ilustra e ilumina esta entrada.

El Hombre con el Rabo de Acero Cromado es una creación original de PITILLO. Todos los derechos quedan revocados. Que salgan los tanques a las calles.