Trayecto

Miren a su alrededor.áCuánta gente distinta compartiendo espacio! Para ser tantos hay poco alboroto. Cada cual se pone su propia banda sonora para el trayecto. Dan casi la sensación de estar recargando sus baterías a través de los auriculares, como si de Robocops cualquieras se tratase.

Mirando alrededor, sin ser descarados, pueden descubrir espacios íntimos. Aquel señor, aquella quinceañera-pop y aquel pakish están disfrutando de la intimidad ensimismada de leer. Leen libros, revistas, periódicos, prospectos o citaciones judiciales. El silencio es cómplice de su intimidad. Eso sí, silencio de palabras porque el vagón está lleno de sonidos mecánicos provocados por el desplazamiento.

Todos ellos aguantan estoicos el vaivén del viaje sin levantar la vista del objeto de su lectura. Incluso siguen con su cabeza gacha las líneas de texto mientras andan por los pasillos o se incorporan a las escaleras mecánicas entre los sonidos de los pasos apresurados y el roce de las ropas de quienes les rodean.

No vayas hacia la luz, Carol Anne áNo vayas hacia la luz!

Una vez que llegan a ras de suelo, salen al mundo. Lo que ha dado tiempo a leer ha sido un momento de intimidad que ni las prisas han podido evitar. Vuelta a la realidad. Salir del caparazón. Dejar de imaginar y ser uno más de los engranajes humanos de la gran ciudad.

El viaje no es un tiempo; es un espacio que algunos no soportan y que otros hacen suyo, completamente suyo.

Lea, no conduzca.
Es un consejo de Sr.K

Banda Sonora recomendada:

  • …la que ustedes tengan en sus trayectos…

Unas palabras, Sr. Lobo

Amable e incauto lector-seguidor de Sr.K: para que sirva de precedente, hoy Sr.K quiere ser espacio para hablar de nuestro casero: internet y sus largas redes. Como dice el dicho: cada uno en su blog e internet en el de todos.

«Mutantes, palabras en la red», III jornadas sobre lenguaje y periodismo celebradas en la Universidad de Burgos del 23 al 25 de octubre de 2007 tuvieron en su último día un espacio para los blogs de la BurgoSfera 2.0. De la mano del habitante de La Acequia, Pedro Ojeda Escudero (que resulta ser Director del Departamento de Filología de la UBU), el autor de Sr.K fue invitado a participar en la mesa redonda de blogueros burgaleses (sí, Sr.K se ubica en el mismo lugar que la morcilla, el queso y el Cid).

Sin dejar de ser un agradable momento de encuentro al estilo Burgos, Beers & Blogs, la mesa redonda truncada (como las pirámides) por cuestión de horario, dejó en el aire para los afortunados alumnos que obtuvieron su crédito de libre elección varios puntos de vista sobre el sentido de tener un blog, su mantenimiento y el factor humano que hay detrás de cada blog.

En la variedad está el gusto. Empezando por Blogófago, un maestro bloguero de visión sagaz y talante, siguiendo por Caminando en el Desierto, que con su puñadito de arena del Sáhara nos hace ver que hay muchas montañas de arena hechas con puñados como el suyo, pasando por Código de Barras, que quiere mantener nuestra adormecida capacidad de crítica activa, y terminando por Sr.K, una voluntad de expresión artística o vital (según gustos), todos los participantes demostraron que la frase «hay otros mundos, pero estás en Burgos» cada día tiene menos sentido. A ello contribuyeron también en presencia audiovisual y/o de incógnito entre el público asistente A vista de cerdo, La Calle tres, La Voz de Gamonal, El blog de María y Ana, Yogumbia, Como paño en oro y La Luna de Burgos. Especial mención a la presencia en persona y esencia de Mac Gregor, de Palabra de Mac, el más bizarro de los blogs de la BurgoSfera 2.0. Toda una muestra de que hay gente inquieta en la capital castellana.

Mutantes en la UBU, portejan sus pertenencias

Pulsen sobre la imagen para ver fotos de la mesa redonda

Las puertas de acceso a internet cada día se abren a más gente y se empieza a notar en el mundo realââ??¢. En la Ciudad Bravía hasta esta semana sólo habían existido tres tipos de agrupaciones de personas: asociaciones, grupos de amiguetes o asociaciones que son grupos de amiguetes.

La BurgoSfera 2.0, que no deja de ser un conjunto de obras (llamadas blogs), ha decantado en una nueva manera de agrupamiento de personas en Burgos. Por primera vez, sin miedo al qué dirán, gentes con inquietudes muy diferentes han tomado contacto sin ajustarse a los tres clichés mencionados. Todos los participantes, en persona o a través de medios audiovisuales, tenemos una visión que nos aglutina.

Debemos llamarlo visión porque el mundo de las redes sociales de la famosa Web 2.0 no tiene el camino marcado. Visión porque acabamos de descubrir que tener un espacio en la red de redes no es una banalidad para pasar o perder tiempo y es que en la BurgoSfera 2.0 compartimos la seriedad y la preocupación por hacer de nuestros respectivos blogs un «algo más«. Un algo especial, realmente nuevo en el siglo del todo-está-inventado que en esencia busca comprendernos mejor a nosotros mismos y al asombroso mundo realââ??¢ y virtual en el que navegamos todos los días.

Ese algo es, en definitiva, una nueva forma de comunicación que nada tiene que ver con las formas de comunicación que han existido hasta el momento, pero que bebe y se basa en todas ellas al mismo tiempo. Todo está empezando y las reglas no están claras, pero todo aquel que tiene un blog acaba descubriendo tarde o temprano que tiene la responsabilidad de hacer que esta nueva forma de comunicación no se llene de ruido que nos impida ver los pasos dados y los pasos por dar.

Gracias a alguien que puede permitirnos expresar nuestras visiones y darles legitimidad enmarcándolas en la universidad, hoy, unos pocos habitantes de Burgos y otros tantos burgaleses exiliados han descubierto que otro mundo de la comunicación es posible.

Como dicen los clásicos: «no seremos muchos, pero sí que somos machos» (con licencia de las damas blogueras) Es posible que la mayoría de los miembros de la BurgoSfera 2.0 no le den tantas vueltas al hecho de tener un blog, pero aunque no sea su intención principal (y algunos hasta renieguen de este aspecto) están contribuyendo a que este movimiento comunicativo prospere.

Pero ante todo, mucha clama. Sr. Lobo tiene que decirnos algo importante:

… que la cordura nos acompañe …

Por cierto, debo un vídeo de la presentación de Sr.K en sociedad

VídeoNavideces

Código para incrustar vídeo:

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El vídeoclip de Navidez Rock (villancico sucedáneo).

[V�DEO EN BLIP.TV]
[V�DEO EN YOUTUBE]

La canción disponible para descargar:
[DESCARGA EL MP3 AQU�]Safe Creative #0812161758061
[LETRA DE LA CANCIÓN AQU͍]

Y no dejen de visitar el myspace para escuchar más canciones: www.myspace.com/elsrk

Disfruten y difundan el vídeo. Hasta el año que viene, amighos.

La Chica que se Tapaba Intermitentemente las Orejas

¿Recuerdan al Hombre Sentado a la Puerta? Sí, hagan memoria. Ni sobre, ni delante, ni en ella. A la puerta, sentado a la puerta. Pues bien, no hace mucho le dio por escribir porque se acordó de un viaje que hizo en tren. Lean:

Otra vez me persigue. Otra vez inquieto después de tantos días de tranquilidad. ¿Qué eso de entrar en el tren y volver a olerte? Mmmmh… Sí. Hueles. Otra cara y otro cuerpo, pero hueles. Estaba tan tranquilito y vuelves a cada ráfaga de perfume que me llega. Si cierro los ojos y giro la cabeza puedo notar el calor y la presencia humana del asiento de al lado, pero no eres tú. Menos mal. La industria perfumera es malvada.

La Chica que se Tapaba Intermitentemente las Orejas  No es un gran artista pagado de sí mismo, así que una vez satisfecha su inquietud dejó que el papel sobre el que había escrito esta reflexión volase. Al poco tiempo, ese perfume del que hablaban esa pocas líneas reapareció. Tenía la certeza de que esta vez no iba a ser un espejismo. Lo sabía. Las casualidades a veces surgen de nuestras invocaciones y rituales privados. Por la esquina apareció un personaje que hacía mucho tiempo no se acercaba al Hombre Sentado a la Puerta: La Chica que se Tapaba Intermitentemente las Orejas. Llevaba pegado a la suela de uno de sus brillantes zapatos nuevos el papel que no hacía mucho El Hombre había dejado volar libre.

Tras la sorpresa mutua inicial, La Chica que se Tapaba Intermitentemente las Orejas se detuvo frente al Hombre y comenzó con su verborrea habitual. Tampoco había perdido la extraña costumbre que le daba el nombre: rellenar los momentos en los que ella no hablaba con un interminable tapar y destapar de sus orejas. Así, sólo oía lo que quería y escuchaba lo que menos esfuerzo le requería. Nunca lo admitió, pero el silencio le parecía horriblemente vacío. Le daba mucho miedo.

El Hombre no podía evitar pensar, mientras aguantaba la cháchara, en cómo ella se fue sin decir nada y que parecía seguir sin querer darle explicaciones. La vio algo cambiada por fuera y quizá hasta un poco peor por dentro. La desaparición, según ella, sólo fue un paréntesis, una nimia interrupción, que no tuvo ninguna consecuencia en el continuo espacio-tiempo. El Hombre miró el papel que asomaba por debajo de uno de los brillantes zapatos nuevos de La Chica que se Tapaba Intermitentemente las Orejas. Sí, – afirmó en voz alta– el tiempo pasa, nada permanece ni importa y mucho menos importan las palabras hechas al viento. Volvió a bajar la mirada hacia el papel pisado y reprimió el impulso de decirle a La Chica que mirase lo que tenía pegado a la suela.

Sonrisa partida

Se despidieron como si nada, sin calor ni frío. La Chica que se Tapaba Intermitentemente las Orejas siguió calle abajo. Justo antes de doblar la esquina y desaparecer de la vista del Hombre, el papel se despegó de sus brillanes zapatos nuevos y volvió a volar libre, como las palabras que contenía. El Hombre estuvo un rato mirando el loco vaivén del papel.

Después, giró la cabeza.

A ver quien aparecía por el otro extremo de la calle.

Banda Sonora recomendada:

  • Nada x Sol Lagarto «Prorrogado» (2007).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/sol_lagarto.nada.mp3

Batería baja

Notó algo por el rabillo del ojo. Una especie de intermitencia que le debería de haber puesto en alerta. Low Batt – Low Batt – Low Batt… Si hasta tenía un punto rojo parpadeante. No supo qué implicaba ese curioso indicativo hasta que llegó un momento esa noche en el que, de repente, se quedó sin fuerza. Se le hinchó una especie de globo en el pecho que le impedía respirar a gusto y los músculos de las piernas se le convirtieron en plomo. La mirada ausente dirigida al suelo le encorvó el cuello y acentuó su figura cheposa. Los brazos le cayeron flácidos en la vertical del cuerpo y cada intento de levantar su vaso para echar un trago exigía un esfuerzo que requería demasiadas energías.

Mi reino por una banqueta o una repisa en la pared, pensaba en un tono de voz lastimero. Sentía los párpados inferiores desplazándose poco a poco hasta las comisuras de sus labios. Cuando logró sitio en la barra, arrastró una banqueta con las escasas fuerzas que le salían de las tripas. Reprimiendo un suspiro, puso codo y codo sobre la barra y depositó su vaso. Dejó derrumbarse su cabeza porque el cuello ya era gelatina. Ese globo imaginario que le ocupaba el pecho, no se deshinchaba. La pesadez de los párpados cada vez era más pesada. Se agarraba tensamente al vaso deseando que se rompiese y le hiciese sangrar con dolor para no dejarse ir de sí mismo.

Uno, ante todo

¿Cómo no lo pude ver venir? La energía no es eterna y las baterías de los recuerdos siempre acaban perdiendo intensidad volviéndose brumosas y ficticias. Los momentos nunca duraron más que un momento y los bares siempre tienen hora de cierre por mucho que den cuartelillo a los faltos de energía. Al final, siempre tendrán que salir a la luz del amanecer y despejarse con el frío azul. Un paso, dos, tres y ya vuelve a estar en marcha hasta el próximo fin de semana.

Banda Sonora recomendada:
«Dejavú» x Los DelTonos – «Buenos Tiempos» (2008).

Músicas para un fervor patriótico

¿Qué es ese barullo? ¿Quién perturba la paz de aqueste convento del siglo XXI llamado piso y/o apartamento? Ah, el fubbol. No me acordaba ya. Que mañana hay que madrugar, carayo…

Vaya, vaya. Las calles llenas de gritos, cláxones y banderas de España. Es incómoda esta indolencia. Ellos ahí con su «no nos mires, únete» y uno aquí con una mueca de sonrisa y dando ridículos saltitos por no saber qué hacer en estos casos tan extraordinarios. Bueno, pues habrá que unirse. Qué mejor que con un poco de música y qué mejor que una canción de fubbol:

«Gora España» de Lendakaris Muertos.

Pero, rebuscando en la indiferencia que a uno le producen las victorias deportivas se puede encontrar algo de alegría. En este país de caínes e hidalgos que dejan el trabajo duro para los demás, cuando nos unimos nos unimos como uña y carne. Sin medias tintas: si hay que abrazar, se abraza, si hay que invitar, se invita y si hay que abrirle la cabeza a quien haga falta, se le abre.

Ni tirando para un lado ni tirando para el otro, desde Sr.K aprovechamos el fervor patriótico fubbolero y compartimos un reciente descubrimiento en el mundo del maiespeis. Ernesto Dueñas, madrileño, compositor y ejecutor de un retrato certero de lo que es ser español:

«Himno Vegetal para el Siglo XXII» de Ernesto Dueñas

En la variedad está el gusto y la gente-masa da mucho miedo (por lo menos en Sr.K nos lo da). Sin feos los guapos lo serían menos, sin día no hay noche y sin indiferentes no habría diferencias.

Desde Sr.K ya hemos contribuído al bien común del país porque no hay que preguntarse qué puede hacer tu país por ti (o qué hidrocarburo te puede subvencionar), sino qué puedes hacer tú por tu país.

Conciecia lavada y restablecimiento (eventual) de los lazos sociales. Eso sí, «la final» ni la veremos, ni la celebraremos, ni la lloraremos. Al día siguiente es lunes (para algunos) y bastante tenemos. Háganse cargo.

Cantemos todos juntos: «Paz, amor y comprensión» de Siniestro Total

Yo (no) soy ése

Nada de eso. No se vaya usted a pensar. «Cada uno es como Dios le hizo y algunos somos aún peor». Nunca he conseguido ser un desconocido amable. Observo con envidia a esos viajeros que devuelven una sonrisa con su mirada a todo aquél con quien se cruzan. Los que siempre tienen algo ocurrente que contestar a cualquier áHola! que les dirigen. Los que son capaces de hablar con gran interés sobre cosas banales como el tiempo, los tópicos, los típicos y los tipos estrambóticos que se han ido encontrando en su caminar.

No me sale. No miro a los ojos de la gente si no es con distancia y toques de altivez que a duras penas consigo conservar más de quince segundos. Las terrazas de los bares son lugares de ensimismamiento en torno a una cerveza fresca. Lugares donde oír sin escuchar atentamente – por decencia y discreción – conversaciones ajenas en las que nunca intervengo.

Alí no estás bien

Todo fluye a mi alrededor: conversaciones, caminantes, habitantes, vehículos, lluvia, sol, viento, pensamientos, silencio ruido, clamor… Pero, no soy indolente. De eso puede usted estar seguro. Taciturno, pero emocionado como una esponja que absorbe energía. Yo soy ése que en el fondo del bar se hace dueño de una mesa y echa miradas fugaces a los parroquianos y que todo el mundo advierte, pero nadie comenta.

Santiago D.C. – Bar A Gramola 01.09.09

Banda Sonora recomendada:
«Yo soy quien espía los juegos de los niños» x Ilegales – Ilegales (1982)

De la serie Vagar no es de vagos en Sr.K, del lado sano de mi cabeza
[Ver serie completa]

Goce estetico (que no estético)

Ji, ji, ji. Lo admito. Hoy te he mirado el escote. áBuf! No pensaba que lo lucías tan bien y tan dignamente. Es lo que tenemos los tíos, que no nos fijamos, pero hoy estaba ahí, enfrente. Yo de pie, tú sentada. Lo he gozado.

Peonzones blanquinegros

No. No nos confundamos. No ha sido nada lascivo. Ha sido puro goce estetico, perdón, estético. Tan bonito, como para acunar la cabeza. Redonceces bonitas y suaves a primera hora de la mañana. Ha sido como despertar con el olor del café recién hecho o amanecer con Debussy sonando suave y claro en el equipo de sonido.

Momentazo. Era tan buena tu indiferencia en ese momento que hasta he agradecido mentalmente que ya no cruces la mirada conmigo. Ser pillado hubiera trasformado un momento sublime de un bonito escote – reservado en exclusiva al verano – en un decadente acto de falta de respeto que me hubiera hundido aún más en el patetismo que los días malos me autoinflijo por no comprender nada.

Soñar es de traviesos. Mirar es de humanos.

Banda Sonora recomendada:
«No se hable más» x Los Enemigos – La cuenta atrás (1991)
http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/enemigos.no_se_hable.mp3
En Spotify: Los Enemigos – No se hable más