Al pan pan y al vino vino.
Y si no vino, es que se fue.
Y si se fue, ya no estaba.
Y si no es taba, no es cordero.
Y si no es cordero, será pescado.
Y si no es pescado, será cazado.
Y si no es cazado, no hay escopeta.
Y si no hay escopeta, no hay ápan!.
Y al pan ápan! y al vino ápum!.
Autores de este Haiku–Refrán Castellano: Sr.K + elSoka ante una mesa con pan, vino, pescado y cazado.
Banda Sonora recomendada:
«El que no llora no mama» x Los Enemigos – «Se Buscan Fulmontis» BSO (1999).
Porque de ronda en ronda vamos y lo que te rondaré morena. Hemos llegado al límite. Ese límite que estos jóvenes, que han cumplido 100 años recientemente, llaman Ronda Solar. Otros lo llaman curso y muchos lo meten dentro de los oscuros meses del invierno, que en la meseta esteparia-castellana tiene residencia habitual. Señoras y señores bienvenidas y bienvenidos a Septiembre el mes preferido (y la canción favorita) de Sr.K.
No se lleven a engaño: los buenos propósitos para el año se tienen que hacer ahora. El año nuevo es una invención judeo-cristiana del diablo para entretenernos en invierno. ¿No recuerdan los tiempos del cole? Aunque ya sean mayores, coman huevos y planten libros ¿No notan ese gusanillo? El de ir a comprar cuadernos, lápices y bolis nuevos, el del olor del forro para los libros nuevos, el de reencontrar a los amigos del curso… Dense cuenta de que ya poca cosa queda por recoger en el campo y pocos cambios ha habido en las ciudades, que van despertando con desgana del aletargamiento de agosto.
Qué mejor momento que éste, en el que la rueda de la vida está a punto de volver a coger velocidad y llevarnos por sus tortuosos derroteros, para ser más animales que nadie, para escuchar a nuestros biorritmos: « ¿Qué me dices? ¿que este curro es una mierda?… no si ya lo decía yo… ¿que esa chica no me hace bien? … pues tienes toda la razón biorritmito mío áQué haría yo sin ti, si es que te tengo abandonado!… pero, de lo del curro hasta que no se invente lo de vivir sin comer, creo que se quedará como está… »
Urbanitas del mundo, somos afortunados por no tener que ir a vendimiar, pero la ciudad nos ha trastocado los ritmos naturales y ya somos como los gorriones que cantan diana a las 3 de la mañana debajo de una farola. Nos planteamos por costumbre nuestros objetivos anuales borrachos de comida y enfermos de bebida cada 1 de enero. Mente y cuerpo fuera del cinto (que tanto aprieta) con una lucidez eufórica que no es ni lucidez ni euforia.
Pero, si no ¿de qué vivirían los gimnasios, los psiquiatras, los abogados, las inmobiliarias, los cirujanos plásticos y las floristerías si todo humano se pusiese objetivos adecuados a su realidad? Usted puede conseguir que los pilares de esta sociedad se queden sin clientes solamente siendo más agreste y animal que sus conciudadanos. áSeptiembre para el que se lo trabaja…!
Y siempre nos quedarán Los Enemigos para darnos ideas de qué hacer en Septiembre:
Todo tiene un sentido y pocas cosas pasan porque sí. Siempre hay algo debajo. Siempre hay algo que chirría. Siempre hay personas y situaciones que chirrían.
Y es que ocurre de repente, hablando con alguien, por ejemplo. La conversación puede ser interesante o banal. Puede que se conozca a la persona desde hace 5 minutos o desde hace 5 lustros. De repente, uno de los dos interlocutores empieza a oirlo: criiik… criiik… En estos casos hay que intentar no alarmarse y hacer como que no se oye nada. Nuestro cerebro de lagarto-cazador-recolector se encarga de mantenernos alerta ante la situación de peligro. Peligro de parecer un loco-a ante el interlocutor que chirría.
La percepción se agudiza en un sueño pseudolisérgico. áCuántos poros! (y qué negros los jodíos)… ¿Tiene un ojo más arriba que otro?… ¿Eso es una cana? Vaya, se le empieza a ver el cartón… Mmmh, vaya morros. Eso de las comisuras parecen granos o algo… ¿y esas orejas?… «Mis manos… son tan grandes… Pueden tocarlo todo… menos a ellas mismas»…
Realmente, el chirrido es la manifestación sonora de ese cambio de percepción de la realidad. El interlocutor chirrante, y a veces irritante, se transforma en una holografía para el otro. La persona que chirría desaparece de repente de esencia, que no de forma. Es un cadáver de si mismo que no ha dejado de hablar ni de hacer gestos. Un cántaro hueco que hace vibrar el aire que entra en él. Criiik… criiik…
Hay estudios presuntamente exaustivos y no concluyentes que casi demuestran que el irritante sonido suele surgir en el sujeto-a al advertir determinados gestos o vivir determinadas situaciones consideradas por los expertos como excesivamente normales. El cerebro reacciona diciendo «áEO! no hay estímulos, ésto me lo sé de memoria ¿me he muerto y no lo sé? Bueno, no creo. Soy el cerebro, me habría dado cuenta«. Entonces, como cuando te metes los dedos en los ojos y ves estrellitas, nuestro blandito amigo de sustancias blancas y grises genera una percepción, que, en este caso, suena a chirrido. Eso sí, no hay que confundirlo con el pitar de oídos típico generado cuando alguien se acuerda de nosotros o de nuestras santas familias.
En base a estos estudios, han surgido terapias para reprimir el chirrido. La más conocida en nuestro país es la repetición hasta la saciedad de los capítulos de los Simpson o las noticias cíclicas como «áNieva!», «áHace Calor!», «áLas Rebajas!» o «áNiña con dos cabezas!» (áGracias, Antena 3!). Este tratamiento acostumbra al cerebro a no esperar más de la realidad que lo que hay. Abotargamiento de mente catódico dijeron en la tele que se llamaba. Por otro lado, también hay corrientes filosóficas que ante la chirriante situación defienden el exterminio total de los dos tercios de la población del primer mundo y cuarto y mitad del segundo y tercero para la solucionar éste y muchísimos más problemas de nuestra decadente sociedad.
[Atención: Entrada sólo para iniciados en el mundo Rocranrolero-Siniestrototalero. Avisados quedan.]
Tener un maiespeis es como tener donetes; te salen amigos por todas partes. Por las mañana, el correo electrónico nos puede deparar sorpresas. Aquí, el último que nos ha pedido ser amigo de Presuntos Impotenes en el maiespeis:
El mismísimo Miguel Costas se nos arrima. Como reza el texto, por fin será posible «enviar mensajes personales a Miguel Costas» y podremos interactuar entre nosotros y nuestros amigos y redes. Es decir que podremos tocarnos en orgías con nuestro amigos mientras pescamos.
Pero, al día siguiente, el correo nos vuelve a sorprender:
En realidad no era para tanto. No insultaba ni decía nada concreto. Sólo el típico «Gracias por el add» .
Ya lo decían Wayne y Garth: «No somos dignos, somos simples gusanos».
«Yo estoy bien y tú estás gordo» «Posiblemente el mejor cantante del mundo» son los dos eslóganes con los que Miguel Costas arenga a las masas disidentes, pero a la vez seguidoras, del grupo de rock más camaleónico del rock en español: Siniestro Total.
Desde la irrupción de internet y desde la marcha del mecionado grupo de Miguel – su voz más personal – allá por el 92, el libro de visitas de siniestro.com, se ha convertido en un ruedo del bipartidismo. Que si Julián es el mejor, que si Costas es el mejor, que los Siniestro de antes son los que molan, que si los Siniestro de ahora han evolucionado y Miguel Costas no…
Vean ustedes que después de la postura declarada en Sr.Ka favor de Julián Hernández como pilar imprescindible del rock en castellano hace que aceptar a Miguel como amigo sea duro. La amistad es algo que no hay que tomarse a la ligera. Ni siquiera la del maiespeis.
¿Se sentirá Julián traicionado por este acto? ¿Pondrá sonrisa falsa dolida Miguel cuando le dejemos un comentario en su maiespeis? ¿El libro de visitas de siniestro.com dejará de ser más cainista que las dos Españas?
Si el futuro es incierto, miremos al pasado, que pasado está. Cualquier tiempo pasado, simplemente, fue y no lo podemos evitar.
Banda Sonora recomendada:
Fuimos un grupo vigués x Siniestro Total «Me gusta como andas» (1988-2002).
http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/ST_andas_grupo.vigues.mp3
No es tontería. Puede ser banal, pero no tonto. También es educación de esa que ni se consigue a distancia ni viendo la tele. Saludar al entrar y al salir de los sitios es norma de cortesía y costumbre humana.
Entre vecinos urbanitas, al entrar al ascensor tenemos varias opciones: áHola!… Buenasss… Buenos días-tardes-noches… ¿Qué hay?… áHey!… áMmpff!… A continuación, podemos cultivar el folcórico subgénero literario del diálogo de ascensor o meternos en nuestra interpretación de vecino hosco y meditabundo que da vueltas y vueltas a las llaves y que sólo mira al suelo en lugar de a los ojos de la gente, que siempre mienten.
¿Y cuando suena el ahí va la despedidaaa al mismo tiempo que se abren las puertas? Pues, si usted es joven igual no dice nada, como ha hecho al entrar, o tal vez sentencie un «Adiós» amplificado por la percepción alterada que le brindan los auriculares incrustados en sus oídos. La gallarda juventud vive al día y no se preocupa por el mañana. El joven y/o la jóvena raras veces dicen el standard «áHasta logo!» del resto de los vecinos de variopintas pintas y edades.
También hay otro grupo de personas a las que no les gusta sentenciar y dejan la puerta abierta al reencuentro. Desean que el refrán arrieros somos y en el camino nos encontraremos se materialice día a día. Su despedida siempre es «Hasta mañana». Fíjense. Coincide con los de avanzada edad. ¿Casualidad? ¿Cada día que pasa es un día ganado al reloj?
Aunque en cuestiones de educación y urbanidad, y entre saludar y despedirse, el saludo es más banal que la despedida. El saludo es un invevitable gesto de que te han pillao. Sí. Cuando dos personas cruzan la mirada se produce un duelo al sol para a ver quien desenfunda más rápido. Pero, es un duelo a la inversa. Suele sentirse ganador el que no responde al saludo del otro. Aunque si la persona que ha saludado le da el mismo valor al saludo que a meterse el dedo en la nariz, el ganador pierde. Hasta en la guerra hay normas y si cada cual sigue las suyas nadie gana, sólo se acaba en tablas.
Para ir acabando empecemos por la despedida. La despedida marca más que los encuentros. Cuando alguien se va, porque es habitual y natural que la gente vaya y venga, nos gusta que nos sentencie un Adiós, nos ilusione con un Hasta Luego o nos rutinice con un Hasta Mañana. ¿Por qué? A nadie le gusta hablar al aire, la verdad. Cuando uno se gira y de repente se da cuenta de que alguien que estaba a su lado ya no está, se siente más estúpido que cuando no le devuelven el saludo. Despedirse de alguien es reconocer a ese alguien que no sólo ha estado de paso en la vida del otro.
En fin, los humanos cultivan la complicación, la confusión y los mensajes erráticos. Siempre encuentran miles de fórmulas de no-despedidas: irse sin avisar y dar por supuesto que alguien se enterará, comunicarse exclusivamente por email, tener siempre algo que hacer cuando alguien les llama, coger enfermedades tropicales, pedir desplazamientos imposibles para poder reunirse, cambiar de número de móvil, no coger el teléfono, no responder los sms, estar 5 minutos e irse diciendo «Hasta Luego»…
El saludo es una convención social por la que todo el mundo se preocupa en vida. La despedida es un deber con nuestras relaciones personales de la que sólo nos acordamos cuando la muerte aparece.
Que me la muerte me salve de la hora de las alabanzas y que me lleguen en vida.
Banda Sonora recomendada: No mires a los ojos de la gente x Golpes Bajos «Golpes Bajos» (1983).
Dedicado a ti, perro que eres un perro, aunque en realidad sois varios y diferentes.
lluvia – cosas de niños – señora porteadora – fuera del tren – dentro del tren – WC del tren – paseando por el tren – vistas desde el tren – catedral de astorga (vista parcial) – pasillos – habitación y vistas – petanqueros – no tocar – perrico – el camión de la basura
Oh, sí, nena. Me pone mucho cuando me miras así. Oh, sí. Cuando me miras como a través; mirándome sin verme aunque me estés hablando. Oh, sí, nena. Me pone.
¿Cómo lo haces? áDios! Ese desprecio tan exagerado que en lugar de ofenderme o humillarme me pone. Esa bipolaridad, esos cambios de registro histriónica-gélida, risueña-gélida, aburrida-gélida que suceden con mi mera aparición en escena. Oh, mi particular Miss Hyde, cómo me pone.
Mírame, mírame mucho sin mirar. Con la cabeza levemente ladeada y las pupilas vacuas diciéndome palabras sacadas de un congelador. Oh, sí nena. Tú sí que sabes mirar y ser madura. Sobre todo ser madura.
Oh, sí, nena. Me pone. Me pone triste no comprender y verte desperdiciar el tiempo.
Banda Sonora recomendada:
Hoy x Mamá Ladilla «Analfabada» (2002).
http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/mama_ladilla.analfabada.hoy.mp3
Cualquier día es el día de alguien, pero sólo dura un día.
Sr.K últimamente no se resiste a hacer memes. Comenzó con 5 cosas y siguió con cosas colgadas. Aquel que incitó por primera vez vuelve a las andadas y envía a este blog un nuevo meme para conocernos virtualmente en profundidad, pero sin empezar a chuparnos las pollas todavía.
Reglas del meme:
– Cada víctima, perdón, bloguero/bloguera realiza un listado de 8 cosas que él/ella crea desconocidas sobre él/ella.
– El bloguero/la bloguera tiene el deber de escribir esas 8 cosas en su blog junto con las reglas del meme, como se puede apreciar por el encabezado de este listado.
– El bloguero/la bloguera ha de rebotar desaprensivamente el marrón, perdón, meme a otros 8 incautos poniendo un enlace a cada blog increpado. En este caso, Sr.K aporta una novedad: cada una de las cosas desconocidas va dedicada y personalizada a un bloguero/una bloguera en concreto, en lugar de hacer un listado final con los condenados a hacer el meme.
Cosas que unos saben y otros no:
Hace como tres días hice mi primera actuación como cantante-guitarrista ante 950 personas (aproximadamente) junto con otros dos personajes que me acompañaban con otra guitarra y me hacían coros. Estaba menos nervioso que las veces que he actuado como batería de las extintas The-Leznables Ratas Almizcleras. Espero que la primera actuación de Herenvardo y su recién estrenada guitarra sea igual de buena. Y como no puedo rebotar la pelota al que me la ha tirado se la envío a Blogófago, que creo que tiene una bonita guitarra de la que fardar y seguramente alguna historia sobre bandas de rock que contar…
Nunca habrán visto al que lleva sobre sus hombros el lado sano de la cabeza de Sr.K como espectador de una obra de teatro. La vez más aproximada a «ir al teatro» fue hace más de 10 o 12 años que fuimos a ver una obra amateur en la que participaban los padres de un amigo. ¿Aversión? ¿Alergia? ¿Prejuicios? Simplemente, no está ahí de por sí entre las extrañas aficiones que cultivamos. En este caso, supongo que a La Acequia del profesor de la BurgoSfera le resultará curioso cononcer este dato. áTooiiingg! segundo rebote…
Señoras y señores: desde este mismo post todos los contenidos de Sr.K serán made on a Mac. Bueno, más exactamente «made on an iMac» la máquina más maravillosa que ha inventado el hombre occidental sólo superada por el invento divino del cerdo… y sales a bailar… áTú! La chica de Hipocondría.net, por tener un iMac antes que yo.
Este verano está siendo perfecto en cuestión de temperatura en la ciudad bravía. Eso de no llegar a 30ú es lo mejor para que a Sr.K no se le sequen las ideas. Aunque a mucha gente le resulte extraño, Sr.K prefiere el frío al calor. Esos estupendos días de enero con el cielo completamente despejado y a 3ú bajo cero en la ciudad (eso sí) son energía pura. Por diferencia térmica, y porque ya es visitante habitual de Sr.K, el siguiente invitado va a ser Caminando en el Desierto, del Sr. Campillo.
En mis ordenadores, nunca hubo ni habrá juegos. Un ex-compañero de carrera dijo una vez que el Photoshop es el mejor vídeojuego de la historia. Sr.K descubrió que era cierto. Esta va para el Sr. Bothman y su impronunciable blog DAS UNRESPEKT-SYNDROM, que ha pasado de ser jugador a participar en la creación de un vídeojuego, el muy pájaro…
En contrapunto al integrista anti-vicio-envía-memes Herenvardo, Sr.K no renuncia a perder el control a veces, pero siempre conservando la dignidad. Citando al Sr. Pitillo, habitual comentador de este blog, «Mi cuerpo es un templo y mi barriga es Dios» y la mejor forma de mantenerla es a fuerza de cerveza, otro de los gandes inventos de la humanidad. Hasta que el cuerpo aguante y siempre que haya compañía agradable los buenos pocos bares de rock que quedan en el universo contarán con nuestra presencia. Por ser de los míos y por tener lugares comunes, invoco a el_ucraniano_aniano.
Se me sigue haciendo muy extraño hacer o colaborar en cosas grandes (como lo de la actuación ante 900 personas) y que luego los más cercanos, los de toda la vida, me miren como las vacas al tren. ¿Será ésto lo que se llama tener los pies en el suelo?… y no hablemos de Sr.K y de sus pajas mentales. Es tema tabú. Lo que se habla en el blog no sale del blog. Todo lo que usted, amable lector de Sr.K, se pueda llegar a imaginar sobre la interesante vida del que se haya detrás de este blog, es sólo producto de su imaginación. Por cercanía, ahora le toca a Laetitia, de La Luna de Burgos, que siempre ha intentando esforzarse por comprender el lado sano de mi cabeza y el de la suya.
Tenemos que comprar un trapo del polvo nuevo. Si lo sacudes con mucha fuerza, se suele violentar y huir de tí despavorido. Luego vuela libre, como una raya-manta navega por el mar, hasta que se posa en el asfalto y lo machaca un coche. Ya sabe a quién va dedicado este dato tan banal. Nonsense, majo, mira a ver qué haces. Con el meme, digo, que del trapo intentaré acordarme a pesar de mi memoria de pez.
Pues eso, que ya’stá. Que cada perro se lama su picha.
Banda Sonora recomendada:
«Ya no soy un pez« x Sobrinus – «13 Muecas compiladas» (2003).
http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/Sobrinus.13_MComp.Ya_No_Soy_Un_Pez.mp3
Blind man, blind man x Herbie Hancock «My point of view» (1963).
Azul y naranja son los colores del horizonte del camino. Siempre en una eterna puesta de sol. Caminando de este a oeste. Evitando a cada paso que el sol se vea del todo. Con un cielo azul en estado puro; sin sol ni luna, sólo azul. Sin más luz que la propia luz del azul, la del momento anterior a que llegue la oscuridad.
Azul y naranja unidos a la altura de los ojos. El naranja es del lienzo terroso que será notario de nuestras huellas aún por hacer. Andar sin prisa y sin pausa. Es echar una carrera al sol. No dejar que la intensidad de ese azul luminoso decaiga. Sin ir tan rápido como para que sol nos soprenda por el horizonte y nos ciegue ni tan despacio como para que la oscuridad que vemos al mirar atrás nos rodee.
Es mejor no mirar hacia atrás mientras se anda porque no se ven los pasos que se dan. Al mirar atrás, sólo se ven huellas. El camino andando con pisadas decididas y con pasos erráticos imposibles de desandar. Para mirar la ruta andada siempre es mejor buscar un momento para hacer posta. Sentarse y observar atentamente por dónde se ha venido. Con la mirada hacia el este, el azul es casi negro, el naranja es marrón y en medio de los dos está la fría y olvidadiza oscuridad. Es normal sonreir cuando se descubre que de entre esa negrura, que puede llegar a atraparnos si nuestra parada se prolonga demasiado, surgen los primeros brillos de las estrellas que nos atraen como sirenas.
Avanzar hacia el azul y naranja del oeste exige ciertas maneras y posturas. Con la vista centrada sólo en el intenso azul no se ven las piedras que surgen en el camino. Mirar sólo a la vasta extensión de tierra naranja inexplorada puede generar pánico al ver que no tiene pisadas de nadie ni caminos marcados por los que empezar a avanzar. Cuidado. Con la vista llena de suelo y el miedo por las venas el caminar se detiene y llega la oscuridad llena de consoladoras y frías estrellas.
Todo es cuestión de un buen porte al caminar. Tan simple como poner el cuello en una postura natural, sin forzarlo. Ser otra vez ese primate que se irguió sobre sus patas traseras, se fijó en el azul y naranja del horizonte del oeste y decidió que caminando nunca perdería de vista este precioso espectáculo. Quizá ese primate no sabía a dónde ir, pero sabía hacia dónde orientarse.
Aunque todo esto fue escrito antes de conocer el blog necesarioCaminando en el Desierto, indudablemente este texto tiene mucho que ver con Fran y su manera de ver la vida.