Momentos, espacios y narices

¿Los espacios cambian?. Quizá sólo se reordenan. En la cabeza no se mueven. Están en su sitio, aunque en ocasiones los pies nos dicen lo contrario. Hay muchos lugares a los que simplemente llegamos. No recordamos el recorrido. A veces, ni recordamos hacia dónde nos dirigíamos una vez estamos en ellos.

Los hueles, no lo niegues. Haces como que vagas sin rumbo. Te mueves por calles angostas, luminosas, amplias y oscuras al mismo tiempo. Callejear, lo llaman. Todo se junta y el espacio ya no es un concepto en el tiempo. Se transforma en una sensación. Y entonces, llegas. Lo ves. Éste es el lugar. El sitio especial que el fondo estabas buscando.

Deslumbrante

¿Quién ha sido?. ¿La cabeza o los pies?. ¿Tal vez recuerdos de la conciencia colectiva?. Todos buscamos un lugar especial. Quizá todos los lugares que han sido especiales para alguien acaben siéndolo para alguien más. ¿Será que huelen a lo especial?. ¿A qué huelen los momentos especiales?. ¿Tiene nariz la conciencia colectiva?

BCN / El Raval – Bar Ovella Negra 01.06.09

Banda Sonora recomendada:
«Detener el tiempo» x Nacho Vegas – «El Manifiesto desastre» (2008).
http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/nacho_vegas.detener_el_tiempo.mp3

En Spotify: Nacho Vegas – Detener el tiempo

De la serie Vagar no es de vagos en Sr.K, del lado sano de mi cabeza
[Ver serie completa]

Batería baja

Notó algo por el rabillo del ojo. Una especie de intermitencia que le debería de haber puesto en alerta. Low Batt – Low Batt – Low Batt… Si hasta tenía un punto rojo parpadeante. No supo qué implicaba ese curioso indicativo hasta que llegó un momento esa noche en el que, de repente, se quedó sin fuerza. Se le hinchó una especie de globo en el pecho que le impedía respirar a gusto y los músculos de las piernas se le convirtieron en plomo. La mirada ausente dirigida al suelo le encorvó el cuello y acentuó su figura cheposa. Los brazos le cayeron flácidos en la vertical del cuerpo y cada intento de levantar su vaso para echar un trago exigía un esfuerzo que requería demasiadas energías.

Mi reino por una banqueta o una repisa en la pared, pensaba en un tono de voz lastimero. Sentía los párpados inferiores desplazándose poco a poco hasta las comisuras de sus labios. Cuando logró sitio en la barra, arrastró una banqueta con las escasas fuerzas que le salían de las tripas. Reprimiendo un suspiro, puso codo y codo sobre la barra y depositó su vaso. Dejó derrumbarse su cabeza porque el cuello ya era gelatina. Ese globo imaginario que le ocupaba el pecho, no se deshinchaba. La pesadez de los párpados cada vez era más pesada. Se agarraba tensamente al vaso deseando que se rompiese y le hiciese sangrar con dolor para no dejarse ir de sí mismo.

Uno, ante todo

¿Cómo no lo pude ver venir? La energía no es eterna y las baterías de los recuerdos siempre acaban perdiendo intensidad volviéndose brumosas y ficticias. Los momentos nunca duraron más que un momento y los bares siempre tienen hora de cierre por mucho que den cuartelillo a los faltos de energía. Al final, siempre tendrán que salir a la luz del amanecer y despejarse con el frío azul. Un paso, dos, tres y ya vuelve a estar en marcha hasta el próximo fin de semana.

Banda Sonora recomendada:
«Dejavú» x Los DelTonos – «Buenos Tiempos» (2008).

Coming soon…

Próximamente...

No queda mucho.

Algo viene y viene a quedarse.

Permanezcan atentos a Sr.K.

Momentos musicales para soportar la espera:

  • El Mofeta Elías x Mamá Ladilla «Autorretrete» (2005).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/mama_ladilla.mofeta_elias.mp3

Una cana en los huevos

Lo peor no es decirlo, es explicar cómo la has visto. Y visto lo visto, mejor no dar explicaciones si no te las han pedido. Una cana en los huevos es una muesca más en las cachas del revólver. Una blanca mácula en lo más profundo e íntimo de la masculinidad.

A pesar de todo, el hombre (véase macho) es capaz de convivir con la natural degradación de su cuerpo en perfecta comunidad. Es de recibo y de muy hombres cohabitar sin-vergüenza con las propias manifestaciones fisiológicas del nuestro cuerpo llamado humano. Si el cuerpo lo echa, será por algo. Y si además agitamos las sábanas, será porque simplemente nos parece mejor que no hacerlo.

Tampoco tiene el hombre (véase macho) reparo en ver como su cuerpo paga la factura que el tiempo pasa al portador. Si el cuerpo echa barriga, será porque nos cuidamos. Si nos huele la sobaquina, será por nuestras súper-feromonas. Si no se nos levanta, será culpa de los cuba-libres de garrafón, que si hubiésemos bebido sólo cerveza (¿nos cuidamos o no?) otro pájaro montaría. ¿Que hay canas en nuestra cabellera? Eso es que no nos vamos a quedar calvos (!?) y cuantas más mejor. Incluso, desde la oportuna (y agradecida en secreto por todos los hombres) aparición de George Clooney peinando sexys canas, no hay macho-humano que se sienta amedrentado cuando se le asoma al pelo el gris (no confundir con Gandalf).

Por huevos, no puede ser lo que parece

Hasta aquí, todo llevado dignamente, sí señor. Pero, eso de que te toquen los huevos, perdón… que les toque también a los testículos, ejem, desestabiliza a cualquier gran hombre. Debe ser el complejo de mamá-gallina superprotectora el culpable de la depresión. Reconozcámoslo: ver una cana acompañando al resto de los pelos del escroto no es un espectáculo agradable. ¿Se me pasa el arroz? ¿Por eso ya me empiezan a llamar señor los chavales que me piden cigarros? ¿Será del poco uso? ¿Tendré que empezar a congelar mi semen para en un futuro repartir mi semilla?

Y es que encima, está ahí, enhiesta blanquísima entre la negra marabunta pilosa, llamando la atención. áDios! ¿Donde están las pinzas de depilarme el entrecejo?

Banda Sonora recomendada:

  • «Brindis» x Los Enemigos – La Cuenta Atrás.
  • «Me pica un huevo» x Siniestro Total – Sexo chungo – Me pica un huevo (single)

Dedicado al zamorano universal que me descubrió a Los Enemigos y que puede decir lo de «basado en hechos reales». Salud y república allí donde estés.

También, una dedicatoria a Herenvardo, por su mente lúcida, por su endiablada juventud y porque parece que va a seguir la «Cadena Enemiga» gracias a un humilde servidor de ustedes.

Ante todo, educación y urbanidad

Urbanidad en las ciudades. Educación en las escuelas. Y ante todo, mejor que ante nada. Pero, si hay alguien ahí fuera es que no vive ni en la ciudad ni en el campo. Quizá no tenga educación, pero tenga conocimientos enciclopédicos y tal vez sus circunstancias socioeconómicas le hayan privado de poder ir a un colegio privado (de pobres, normalmente).

Ante todo (que es uno) está nada. Frente a la urbanidad está la silvestralidad campestre. Al lado de la educación se encuentra la amabilidad. Aunque, bien mirado, los campechanos silvestres no-urbanitas son bastante más amables que los ciudadanos de colegio privado (de pobres) que pululan a velocidades supersónicas por las calles de las urbes de occidente.

Urbanidad en Gamonal R.I.

Curiosas paradojas, ¿serendipia quizá?. A ver si va a resultar que para tener educación hay que ser de campo… Incluso, la virtud de la urbanidad, interpretada como interacción correcta con el entorno social y natural en el que uno vive, luce por su presencia en la gente de campo. Pero, no todo el trigo es orégano ni todo el monte está limpio y mucho menos si hablamos de tierras, lindes y mojones.

Ante todo, la urbanidad del campo de personas educadas en colegios pobremente poblados es preferible a la arrogancia de los urbanitas con educación privada (de pobres) que habitan en las ciudades.

VídeoTrayectos vol. VII: Santiago (en dos partes) 02.09.08

Por cuestiones técnicas – y por cuestiones estético-conceptuales, aunque no lo parezca – este VídeoTrayecto está dividido en dos partes. Disfruten de la proyección.

gentes – 1 no-santo – tuna compostelana – misa de peregrinos de las 12 con monja y curas – gaiteriro en prácticas – give me 5, man! – r.i.p.s – o blanco tren – (triste) propina en el suelo – balaustrada con praza do obradoiro al fondo

gentes – calles – nombres curiosos – gaiteriro de los buenos – eh, colega ¿y mi cerveza? – gentes – perrico – más gentes – culebra de hierba

Todos los VídeoTrayectos de golpe en la Categoría VídeoTrayectos.
Lo que prentenden ser los VídeoTrayectos se puede conocer en su primera publicación.

Nos crecen los enanos

Y es de aquel que un día fue a por una guitarra, una vieja guitarra española con funda nueva, y volvió con el estómago lleno y con la certeza de que no haber hecho las cosas tan mal últimamente. Lo que uno ha sido y fue siempre forma parte de uno mismo. Estén alerta. Un «tomar algo para devolverte el cacharro» se puede convertir en una cena de parrilla y una extensa sobremesa arreglando el mundo. Así que ya que estamos habrá que hacer algo, si se da el caso.

Cosas que se pueden hacer: para empezar, recuperar de repente a una gente que hacía muchos años se quedaron para tí en un estado de pre-adolescencia y que ahora son adultos. Descubrir que no sólo comparten inquietudes contigo, sino que ves con asombro y admiración que tienen vida interior. Compartir el vértigo de la vida adulta, vértigo al que tú ya te has acostumbrado, y que ellos comienzan a sentir. Hablar de viejas batallas y de detalles que para tí pasaron desapercibidos y que a ellos les marcaron. Mostrar el orgullo de sentirse viejos y perros, a pesar de estar a las puertas de la famosa vida adulta.

Dos de los tres caballeros

Conclusiones que se pueden sacar: Descubrir lo bien que crece la gente te hace ver que eres más joven de lo que pensabas, siempre que consigas conectar con ellos al poco rato de encontrártelos, claro. Que los enanos crezcan bien y que usted lo sepa no nos hace más viejos, sólo nos hace más completos. Tampoco es cuestión de lamentarse por no haber asistido al proceso de maduración. Siempre es mejor saborear la fruta cuando está en su punto.

Y al final, las 4 de la mañana y la guitarra sin tocar…

Música que podría haber sonado:

  • «Brindemos«
    Los DelTonos – «GT» (2006).

    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/LDT_GT_brindemos.mp3


Dedicado a los 3 caballeros y la sufrida dama que me acogieron en una tarde-noche de sábado. Sois los mejores, pero eso ya lo sabéis.