Despertares frustrantes

Salid ya las dos de mi cabeza, joder. Tengo derecho ¿no?. ¿Qué es eso de perturbarme los sueños apareciendo y obligándome a deciros algo? Creo que bastante me ha costado llevarme bien conmigo mismo como para que encima me intentéis echar abajo el trabajo de tantos años. Flaqueo con nada, ya lo sabéis. ¿Por qué cuando bajo la guardia y consigo perderme en camas imporpias y soledad buscada me encontráis?

Vulva férrea

Me estáis engañando. Me hacéis creer que no hay forma de poner algo de cordura en vuestra relación conmigo y, de pronto, os plantáis ante de mí con actitud relajada. Joder, no puedo evitarlo. Siempre me pilláis en medio de un sueño y en el momento valiente. Os suelto la retaila de frustraciones que me habéis dejado cada una de vosotras de equipaje. Pero, es que encima el sueño es mío. Soy yo el que estaba soñando tranquilamente. Sois vosotras las que os coláis en mi sueño y para colmo no me dejáis concluir el tÃ?ªte Ã?  tÃ?ªte. Así que uno se despierta sintiéndose estúpido. Parece que disfrutáis frustrándome.

Si ya habéis perdido el respeto a la persona que intenta soñar todas las noches, respetad los sueños que esa persona tiene, que es lo único que queda cuando das demasiadas hostias al aire entre campana y campana.

Dormid bien mis niñas. Siempre os llevaré dentro, pero no volváis a salir para estropear mis sueños. Sabéis que no tengo nada con qué amenazaros para que os portéis bien, así que no seais crueles. Buenos días.

Banda Sonora recomendada:

  • Mierda de mago x Josele Santiago – Las golondrinas etcétera (2004).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/josele.mierda_mago.mp3

Dando la chapita

Que llevamos mucho, como desde septiembre de 2006, dando la chapa y dando vueltas y revueltas a muchas cosas como perro persiguiendo su cola. Que muchos son a los que austan las muchas letras amontonadas que pueblan Sr.K. Ya lo decían tiempo atrás: «nada con exceso y rema con mesura», pero a veces no hay quien se controle y no hay evacuadero que desagüe a la suficiente velocidad, así que Sr.K es víctima y lienzo de una tormenta de ideas y conceptos que ni el que escribe sabe nunca como acabarán.

Uno de los habituales dijo una vez que a pesar de las chapas que pueblan Sr.K, se compensaba en parte porque todo es circunloquio para llegar a un aforismo con ganas de ser frase lapidaria. Otro, habló una vez de Ramón Gómez de la Serna y sus Greguerías y entonces vinieron a colación dos pequeños libros de Haikus que habitaban en la estantería del dormitorio.

Socialidad 2.0

Y así llegó el momento y se acabó el dar chapas en exclusiva. A partir de ya, Sr.K vuelve a contar con un spin-off. El amo y señor de Sr.K, cainSan, se lanza al microblogging con voluntad de actualizar cada vez que se le ponga un ordenador por delante.

Aforismos de andar por casa, frases lapidarias que nadie pondrá en su lápida, haikus occidentalizados y momentos tan inolvidables como olvidables pueblan ya desde hace una semana varias de estas redes. Escojan su preferida y apúntense a sus actualziaciones:

Además, en el lateral de Sr.K, justo debajo de «Los Temas Sr.K» podrán ver las últimas actualizaciones. Si tienen myspace o facebook y merecen la amistad de cainSan, podrán ver sus cambios de estado-aforismo-haiku sin coste suplementario.

Si en Sr.K damos la chapa, en twitter daremos la chapita.

Banda Sonora recomendada:

  • Incomunicado x La Polla «Carne pa la picadora» (1996).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/la_polla.incomunicado.mp3

*Entrada dedicada a Korochi Industrias, admirado referente contemporáneo de la Greguería 2.0.

Al deseo se le ve el cartón

Es ya sabido y consabido que a Bryan Ferry le huele el aliento y que los iconos hace mucho que dejaron de estar en las iglesias para asentarse en el escritorio de Windows. A estas alturas de la cultura occidental, también es sabido que ya el modelo no es ejemplo, sino espejito mágico, que los modelos son televisivamente «súper» y que además la modelo más conocida a través de los tiempos es de Barcelona y es cárcel.

Pero, es que están ahí. Modelos que nos observan desde la parada el autobús o que retan a los conductores a conducir sin mirar a la carretera alteran el alto y bajo instinto. Que insignes blogueros hagan correr ríos de bits en honor a esas imágenes del otro lado del cristal dice algo. Ellos dicen Deseo y en Sr.K decimos que ante los sofocos primaverales un poco de Mundo Realââ??¢ aplaca el calor mejor que un cubito de hielo pasando desde el coxis a la nuca. Piensen que seguramente a la mirada y remirada Irina Sheik no le guste que le pasen hielo por la espalda. Seguro que le gusta más que se lo pasen de la barriga al cuello con sus correspondientes dos paradas técnicas.

Cabeza de Mujer - Stephan Balkenhol

Nuestra vista nos engaña y nuestras ganas – también llamadas deseo – más. La noche no es oscura, es más bien borrosa. Sólo al amanecer, los poros, los granos y la asimetría aparecen ante nuestros defraudados ojos. Y es que frustra. Una legión de frustrados no pueden estar equivocados. Nos dice la sabiduría popular: «el pelo del conejo, del color del entrecejo». Y el espíritu de la mañana después nos muestra que la bellocino Beyoncé lleva pelo de muñeca y que a la diosa de ébano se le ve el cartón.

Occidente ¿qué te queda cuando el cartón-piedra parece cartón-piedra? A ver si ahora vamos a tener que desear a nuestras y nuestros conciudadanos a pesar de sus malos acabados de serie.

Que vuelvan los genios que Ikea expulsó de las lámparas y que nos den tres deseos, como era tradición.

Banda Sonora recomendada:

  • áCuánta belleza! x Ilegales – El apóstol de la lujuria (1998).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/ilegales.belleza.mp3

Vergüenza propia

Es mejor no negarlo. La doble negación es una afirmación pesimista y el pesimismo sólo es un optimismo a medio llenar, así que muérdanse la lengua y bailen, infelices. Y es que negar que nos avergonzamos del nosotros mismos de hace 5 minutos, hace un mes, hace un año o hace un lustro nos patetiza. Y para patéticos ya están los desesperados. «¿Desesperado, yo? Nunca. Habrase visto…»

Como criaturas atrapadas en el sufrido pathos aristotélico y amantes del foie de pato, disimulamos nuestra vergüenza cuando vemos antiguas fotos de nosotros mismos como dolientes adolescentes. Esos bigotillos-pelusa, esos pelos, esas gafas, esa camisa (áPor Dios! ááESA camisa!!), esas caras… Incluso nuestra morfología craneal nos resulta diferente a la actual. Nos volvemos crueles frenólogos amateurs. Éramos tan pringaos que en esas épocas repudiábamos el foie e incluso el vino bueno. Estúpidos escépticos

¿Saben? Toda esta flagelante autohumillación sólo tiene una intención: «Virgencita, virgencita que me quede como estoy». No empecemos a recordar las bochornosas situaciones o las grandes cagadas que hicimos por no haber sido más audaces y despiertos/as. Estos entrañables episodios los guardamos en la cajita de notas para mi autobiografía, libro que esperamos escribir en cuanto mueran las personas que nos vieron en nuestros momentos más patéticos y des-lúcidos.

Humano feliz

Y nos preguntamos: «¿Cómo podíamos ser tan pringaos?» Malas noticias tenga usted. Lo habitual es que los pringaos sean ellos mismos. Tras esta revelación, rompan sus espejos, huyan a Brasil para hacerse una buena cirugía estética reidentificativa, tírense al monte y háganse huraños eremitas. No servirá de nada. Todos somos débiles y un poco idiotas cada vez que nos exponemos tal cual somos. ¿Por qué la sinceridad es tan patética? Humillarse ante alguien hace ya mucho que no se considera una muestra de afecto y respeto, sino de patetismo. Será que desde el invento del agua corriente y el devor-olor (en cómodas plantillas y polvos) lo de lavar los pies de la gente que uno aprecia ya no se estila.

Y es el estilo, que no el savoir-faire, lo que marca a los pringaos. Apunten: el estilo es ese conjunto de convenciones arbitrarias y vacías de sí mismas (que una vez tuvieron sentido) que no son adaptables ni personalizables a cada individuo, son standard y uniformadoras. Todo lo externo a lo estilable provoca vergüenza ajena.

Citando a Mamá Ladilla y a House (ese hombre): Homo Homini Lupus. Cuando el individuo está consigo mismo, sin compañía humana, cuando le es imposible provocar vergüenza ajena, se autoinflige vergüenza propia. No quiere el ser humano reconocer que lo que ha sido lo sigue siendo y que su visión tan críticamente cruel e implacable sobre su forma de ser en el pasado es sólo el miedo a mostrarse tal cual es en el presente.

Individuo, no te reconozco. ¿Tú también, bruto mío? Será porque de noche todos los prados son gratos. ¿Alguien ha visto mi antifaz? Llego tarde al carnaval.

Banda Sonora recomendada:

  • Me sobra carnaval x Los Enemigos «Nada» (1999).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/enemigos.carnaval.mp3

Dedicado a los que quieren ser pringados sólo en la intimidad conyugal. Ya volveréis, ya.

Por fin

Hoy he hablado contigo. Sí, aunque no lo recuerdes. Estabas ahí, donde siempre he querido que estuvieras. Por fin te tenía delante y yo tenías las ganas y el valor de sacar el tema. Ha sido difícil mantener la conversación sin tus desvaríos para no profundizar en lo que teníamos pendiente desde hacía tanto tiempo. Creo que el haberte planteado fríamente como fueron y son las cosas, sin echarte (de primeras) nada en cara, ha ayudado a centrarnos y no ser crueles e infantiles.

Ha estado bien. Te he dicho todo lo que pensaba de tí y de mí. A veces, esa pose taciturna y hermética me asustaba ¿Me estaré pasando? Te ha costado arrancar, pero por fin has admitido tu miedo. Fíjate, qué cosas: tenías más miedo de que de mí. No podías continuar huyendo de los problemas eternamente, porque el mayor problema para tí eres tú ¿Qué tal te sienta? Bueno, ésto es como las adicciones; el primer paso es admitir el origen de tus males.

Hay que tener cuidado con ciertas cosas...

Si te he hecho pasar algún momento doloroso, siento que hoy no haya sido el mejor momento para hablarlo todo. Por lo menos, la incertidumbre y la ansiedad de la espera a la solución ya han acabado. Lo bueno del dolor que quizá ahora sientes es que remite. La ansiedad, en cambio, nunca se va. Se despierta contigo todas las mañana y hasta altas horas de la noche no te deja dormir.

Confío en que no haya quedado en un simple «yo tengo la razón y tú no» y que estos momentos de catarsis que hemos compartido hayan servido para demostrarte que a pesar de todo, de entre todo lo que hemos vivido me quedo con lo bueno. Por esto aún te sigo respetando. No lo confundas con condescendencia o caridad emocional. Es simplemente que ya no hay suposiciones y teorías maquiavélicas. Desde hoy nos conocemos mejor porque por fin (parece mentira después de tanto tiempo) nos hemos atrevido a mostrarnos sin caretas.

Tampoco le des más vueltas. Es normal que no recuerdes haber hablado conmigo hoy. Y es que hoy otra vez, al igual que ayer y antesdeayer, en el escenario de mi imaginación hemos arreglado las cosas pendientes entre tú y yo. Y ha sido perfecto.

Banda Sonora recomendada:

  • «El mensajero« x Kiko Veneno – «Échate un cantecito» (1992).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/kiko_echate_mensajero.mp3


Dedicado a mis mujeres: a las dos que todos los días suben al escenario del lado sano de mi cabeza y a la que poco a poco consigue vaciarse del hombre que le ha llenado la cabeza. Besos para todas.

Vencidos – Melancólico Miserere

*Extenso, sí, pero intenso y con dedicatoria. Recomendado a los cercanos.

¿Dónde estáis? ¿He empezado a correr solo y no me he dado cuenta? Joder, antes de comenzar esta guerra que llaman vida de adulto, creía que ibáis a estar a mi lado cuando decidiese avanzar. Además, precisamente ahora, en el mejor momento: tenemos independencia económica, hemos viajado, hemos visto, hemos probado, hemos hablado, hemos leído, hemos cambiado… Va a ser eso, que hemos cambiado. Pero, ¿cómo se puede cambiar tanto? Nos íbamos a comer el mundo, creo que hasta nos podríamos haber creado uno a nuestra medida por nuestros cojones.

Éramos imberbes intelecuales. Sólo nos faltaba un poco de mundo, tampoco demasiado, ya éramos bastante lúcidos. Teníamos ideas geniales y muchas veces las llevábamos a cabo. áCuántas veces nuestras ocurencias han salido en la tele! Nos han robado muchas ideas, demasiadas, por no hacerlas.

No nos creíamos nada y nos atrevíamos con todo. No se os podía dejar solos; de un día para otro habías liado la de Dios es Cristo. Alucinaba al verlo y me fastidiaba el no haber participado. No nos lo tomábamos demasiado en serio, no dejaban de ser experimentos, pero creíamos que había que hacer cosas, que teníamos que crear. No parar nunca. Si no había calidad, por lo menos que fuese en cantidad.

Pensaba que con el pasar del tiempo y la llegada la de la ansiada independencia comenzaríamos a ser los putos amos del universo. Será que no he querido ver que mis compañeros de guerra ya no participaban a mi lado en las batallas. Esas batallas ya eran sólo mías y no me he quería dar cuenta de ello.

De un tiempo a esta parte, siempre me he sentido en vanguardia dentro de esas contiendas, pero siempre os he sentido a vosotros en la retaguardia, reconfortando y apoyando sin palabras. También es cierto, que ante lo que para mí son ahora nuevas ideas, nuevas fromas de crear, para vosotros son sólo ideas extrañas. Creía que comprendíais (casi) todo lo que intentaba hacer. Pensaba que vuestras ganas de hacer cosas evolucionarían. Me decía a mí mismo que simplemente estabais cansados. La vida adulta es malísima para la salud y deduje que os dejaba exhaustos, pero que el rescoldo de la creación por el placer de crear seguía calentorro, como una gata en celo.

¿Derrotado o tenaz?

He intentado seguir con el estandarte bien alto en medio del campo de batalla. He caído a veces, pero he vuelto a batallar. Hace mucho que no ganamos ninguna batalla en esta maldita guerra vital, pero nunca me he declarado vencido. Derrotado, sí: destrozado, hastiado… pero de las derrotas se saca voluntad, o por lo menos se intenta.
¿Y vosotros? ¿Os habéis declarado vencidos? ¿Ya no hay nada por lo que crear? ¿Ya no creéis en vosotros mismos? Quizá sea un maldito inconsciente egoista y sólo vea lo que a mí me satisface. Ya he intentado muchas que me gusten el fúbol, la tele, la música de moda, los bares llenos, los cubatas y hasta una vez me planteé comprar un piso (y no es coña). Cuanto más me he acercado a todas estas cosas, más cerca de estar vencido me veía.

Es completamente imposible ser lo que se quiere ser, pero la intención de acercarse a esa utopía es la vida en sí misma. Es, en definitiva, la mejora del hombre por el mismo hombre, siendo él mismo protagonista de su propia historia. Antes, íbamos a ser lo que quisiéramos. Ahora sólo veo vencidos a mi alrededor y lo siento en el alma.

Ojalá no estéis vencidos, espero que sólo estéis descansando para el ataque definitivo. Ojalá (si no es juntos, por lo menos por separado) no dejéis de devorar ideas y de crear nuevas. Ojalá no os vea sólo en los bares. Ojalá sigáis bebiendo sólo cerveza.

Banda Sonora recomendada:

  • «Esta mañana he vuelto al Barrio» x Los Enemigos – Gas.
  • «Satélite» x Los DelTonos – GT
  • «Melancólico Miserere» x Siniestro Total – Policlínico Miserable

Dedicado a los que siempre habéis estado ahí y que seguiréis estando, a pesar de todo.

La maestría de ser crítico coherentemente

Sería maravilloso que todo el mundo fuese coherente con lo que piensa… Bueno, mejor pensado, no. Si todo el mundo fuese coherente con lo que cree que piensa, se cometerían muchas más atrocidades de las que ya de por sí se cometen.

Imaginemos que un señor o señora, haciendo sus cábalas y silogismos mentales un día por la noche antes de dormir, se le ocurre que toda la gente con perilla merece su desprecio [áMalditos sean!]. Quién sabe… sus deducciones quizá partieron de un pelo de perilla que se encontró en su sopa de pelos púbicos.

En fin, ¿no es acaso una injusticia que este señor o señora desprecie a todos los perillanes por ser coherente con lo que piensa?

Coherencia animal

El absurdo nos rodea y por mucho menos un día se disparó una escoba. Dejando de lado el gran problema de exclusión social que sufren las personas con perilla, la coherencia no sólo es ser consecuente, exige cierto raciocinio.

Hubo una época en la que las escuelas contaban con maestros de coherencia y crítica. Sí señor. Aunque, claro, ninguno de ellos quería ejercer como maestro en coherencia y crítica porque hay que predicar con el ejemplo. Lo dejaron claro en su en su manifiesto contra la enseñanaza de coherencia y crítica: «La coherencia se aprende, no se enseña. Es completamente incoherente enseñar coherencia. Nos declaramos inútiles para la docencia y la ciudadanía»

Sin profesores de coherencia y crítica ¿Está perdida nuestra sociedad en la incoherencia? ¿Es sexy la perilla? … Yo creo que sí [a ambas preguntas].

Tarde gris

No debí comer esas patatas con alioli y luego acompañarlas de ese cuarto de torta de jamón con tomate. Quién iba a saber que el bar estaba tan lleno y que me tendría que quedar en la barra con todos los pinchos a la vista. Y que tampoco tenían menú del día, qué carajo. No sé, como que había muy pocos locales hosteleros por esa zona y lo de comer de pinchos, como que me hacía. No me quería arriesgar a quedarme sin saciar el hambre de una dura mañana de trabajo. Que luego había que volver, como desgraciado currela de turno partido que es uno.

No debí salir del bar, pero es que hacía buen día. Sol caliente sin ser abrasador, hierba verde y fresquita en los jardines – de esa que ya predica el fin del verano – y ganas de conocer nuevos mundos hosteleros en esa terra ignota por la que deambulaba. Al final, resultó ser que no es que hubiese pocos bares-restaurantes-mesones-cafeterías, es que estaban muy escondidos.

No debí comerme todas las patatas fritas que acompañaban a los tres filetines. Sí, filetines, cañajos ellos, y tres eran, tres. No debí comerme los tres. El último, hasta me costaba. Quizá fuera por el pan tan rico que me pusieron para empujar las viandas y mojar en el moje.

No debí intentar lavar mi conciencia con una ensalada mixta de primer plato y un kiwi de postre. El problema de tener conciencia es que nunca se calma y siempre toca las narices.

Además, mi problema no es de conciecia, porque soy estúpido. ¿Qué coño hago con una barriga ahíta de sí misma y de nuevo en el trabajo? Tarde gris, amigo, aunque luzca el sol. Y aún diría más; tarde gris porque en la calle calienta el sol y aquí sólo hay aire acondicionado.

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áUn, dos, tres! áUn, dos, tres! Los párpados son enemigos, así que mejor no parpadear. Aunque piquen los ojos. Aunque el cuello se venza. Aunque… mmmh… ¿qué estaba diciendo?… esta tarde gris, o algo… ese sol que calienta… esas gentes paseando… mmmh… qué verdes colinas en las que el pastor me lleva a pasear mientras nos tomamos unas bravas viendo a Matías Prats en la tele…

Banda Sonora recomendada:

  • Me estoy quedando dormido x Hank – «áDios mío, Larry…! ¿Qué demonios es ésto?» (1999).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/hank.dormido.mp3