La espera de dejar pasar

En el capítulo de ayer, hablábamos de las esperas vitales que nos encontramos en el camino, pero hoy lo vemos desde el punto de vista de los y las que provocan parte de esas esperas.

Qué mejor que esperar a que los temas pendientes se pasen o se solucionen solos. ‘Sólo es un pronto’ y como el tiempo adormece, pues ya será menos grave más tarde. Nos gusta mucho eso de eludir responsabilidades. Cruzarse de acera cuando nos viene mal, o decir que ‘el móvil me lo dejé en el bolso y ya era muy tarde cuando vi la llamada’. Bendita tecnología.

Sí, es muy adulto (y no es sarcasmo) lo de dejar pasar las cosas. Si en algo se caracterizan los niños es en ser crueles y esa crueldad es fruto de la sinceridad. No la sinceridad objetiva de una persona vivida, sino la sinceridad de decir sin tapujos lo que piensan y decirlo al momento. Los adultos, no son crueles. De todos es sabido.

Será entonces que es muy de adultos responder con tazones de indiferencia a las personas que más te ofrecen. Sí, en cuanto parece que ese que ofrece empieza a pedir lo suyo, la persona que ha estado alegremente recibiendo se asusta del monstruo que ha creado. áPor Dios! Si nunca he rechazado (casi) nada por no hacerle daño. Si es que me cae bien, no es por nada. Pero… esto no puede ser. No puedo controlar la situación. Esto es demasiado violento. Haré lo que hacen los adultos, no voy a ser cruel. Dejaré que se le pase el mal momento. Es que todos tenemos alguna vez un mal momento. Dejar pasar es la mejor opción, sí, sí. Siempre funciona. :-)

áFotos No!

Luego, también está lo de huir a Cuenca o Saturno (según gustos) para evitar la expresiones viscerales demasiado íntimas. El truco es el siguiente: ya que te vas, al que tienes en stand-by sólo le dejas la opción de que evite los temas escabrosos los últimos días antes de la huída, ya que en esos días sólo estás para fiestas, no para comeduras de tarro. Es estupendo. :-)

Aunque siempre queda lo del caparazón. Los venden muy bonitos y alegres, algunos con orejas de gato, de colorines y hasta con canciones en japonés. Su uso es simple. Cada vez que nos venga un tema pendiente sólo hay que sostener fuerte-fuerte el caparazón y esperar, cuan numantinos, a que se le quiten las ganas de traspasarlo al tema pesado ese. :-)

Lo único que recomiendan los expertos si eres de los/las que dejan pasar el tiempo para solucionar los temas pendientes, es convertirse en un/una erudito/erudita en meteorología y siempre llevar un buen paraguas a mano, porque nunca se sabe cuando va a haber tormenta, como dicen Los DelTonos…

Banda Sonora recomendada:

  • «Soy un ser humano» x Los Enemigos – «Obras Escondidas (1985-2002)».
  • «Tormenta» x Los DelTonos – «GT» (2005).

Dedicado con mucho cariño (aunque no lo parezca) a una amiga que lo leerá y a otra que no. Un abrazo a la que lo lea.

Vergüenza propia

Es mejor no negarlo. La doble negación es una afirmación pesimista y el pesimismo sólo es un optimismo a medio llenar, así que muérdanse la lengua y bailen, infelices. Y es que negar que nos avergonzamos del nosotros mismos de hace 5 minutos, hace un mes, hace un año o hace un lustro nos patetiza. Y para patéticos ya están los desesperados. «¿Desesperado, yo? Nunca. Habrase visto…»

Como criaturas atrapadas en el sufrido pathos aristotélico y amantes del foie de pato, disimulamos nuestra vergüenza cuando vemos antiguas fotos de nosotros mismos como dolientes adolescentes. Esos bigotillos-pelusa, esos pelos, esas gafas, esa camisa (áPor Dios! ááESA camisa!!), esas caras… Incluso nuestra morfología craneal nos resulta diferente a la actual. Nos volvemos crueles frenólogos amateurs. Éramos tan pringaos que en esas épocas repudiábamos el foie e incluso el vino bueno. Estúpidos escépticos…

¿Saben? Toda esta flagelante autohumillación sólo tiene una intención: «Virgencita, virgencita que me quede como estoy». No empecemos a recordar las bochornosas situaciones o las grandes cagadas que hicimos por no haber sido más audaces y despiertos/as. Estos entrañables episodios los guardamos en la cajita de notas para mi autobiografía, libro que esperamos escribir en cuanto mueran las personas que nos vieron en nuestros momentos más patéticos y des-lúcidos.

Humano feliz

Y nos preguntamos: «¿Cómo podíamos ser tan pringaos?» Malas noticias tenga usted. Lo habitual es que los pringaos sean ellos mismos. Tras esta revelación, rompan sus espejos, huyan a Brasil para hacerse una buena cirugía estética reidentificativa, tírense al monte y háganse huraños eremitas. No servirá de nada. Todos somos débiles y un poco idiotas cada vez que nos exponemos tal cual somos. ¿Por qué la sinceridad es tan patética? Humillarse ante alguien hace ya mucho que no se considera una muestra de afecto y respeto, sino de patetismo. Será que desde el invento del agua corriente y el devor-olor (en cómodas plantillas y polvos) lo de lavar los pies de la gente que uno aprecia ya no se estila.

Y es el estilo, que no el savoir-faire, lo que marca a los pringaos. Apunten: el estilo es ese conjunto de convenciones arbitrarias y vacías de sí mismas (que una vez tuvieron sentido) que no son adaptables ni personalizables a cada individuo, son standard y uniformadoras. Todo lo externo a lo estilable provoca vergüenza ajena.

Citando a Mamá Ladilla y a House (ese hombre): Homo Homini Lupus. Cuando el individuo está consigo mismo, sin compañía humana, cuando le es imposible provocar vergüenza ajena, se autoinflige vergüenza propia. No quiere el ser humano reconocer que lo que ha sido lo sigue siendo y que su visión tan críticamente cruel e implacable sobre su forma de ser en el pasado es sólo el miedo a mostrarse tal cual es en el presente.

Individuo, no te reconozco. ¿Tú también, bruto mío? Será porque de noche todos los prados son gratos. ¿Alguien ha visto mi antifaz? Llego tarde al carnaval.

Banda Sonora recomendada:

  • Me sobra carnaval x Los Enemigos «Nada» (1999).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/enemigos.carnaval.mp3

Dedicado a los que quieren ser pringados sólo en la intimidad conyugal. Ya volveréis, ya.

Ingrasos

Cita original: (…) que no pasaba esto ni patrimonio ni ingrasos (…)
Localización: Conversación de mensajería instantánea
Autor: ‘Incluso el Infierno tiene sus leyes’

INGRASOS del Verbo ingrasar

1. Estipendios obtenidos por la venta de aceite (en los países mediterráneos) o mantequilla (en los países más norteños) de segunda mano.

2. Ridículo, nimio, insignificante ‘José Luis es tan ingraso que el otro día casi me siento encima de él sin darme cuenta‘ Dada la pésima calidad de estas grasas recicladas, por los restos de alimentos que contienen, los beneficios conseguidos eran tan bajos que resultaban ridículos.

Entrada de la nueva Semánti.K que se ve por internet. Colección de aparentes errores ortográficos y de expresión que tienen explicación (i)Lógi.K.

La fuerza de inseguridad de su estado

Vaya, vaya. Así que usted lo hizo sin saber. Bien es cierto que estas cosas pasan, aunque luego nunca se sabe a la larga si fue para bien o para mal.

Y dice que fue usted solo. Bueno, no le compadezco, si le digo la verdad, pero me resulta usted inquietante. No, no me malinterprete. Si usted hasta tiene cara de buena persona, no parece que haya roto un plato en su vida, pero sabiendo lo que ahora se sabe comprenda usted que no le vuelva a mirarle de igual manera.

Sí, sí. Comprendo que la situación era límite, pero tengo una curiosidad insana. En confianza, me avergüenza hacerlo, pero me siento en la obligación de preguntarle. Ya sabe usted que la curiosidad es un instinto casi tan incontrolable como el sexo. En fin, desde que me enteré de todo me he preguntado ¿de dónde sacó tanta fuerza?. No pretendo ofenderle, pero hasta el día de hoy le tenía a usted por una persona bastante pusilánime. Excúseme por mi apreciación, aunque comprenda que es debido a la estupefacción provocada por la realidad que ahora se ha descubierto ante mis ojos.

Presa fácil(mente perdida)

A ver si lo entiendo y perdone mi insistencia. ¿Todo fue por miedo? ¿por pánico? Eso fue lo que le dio la fuerza necesaria para realizar tan indigna proeza ¿cierto?. Podría decir que es apasionante contemplar cómo un animal acorralado es más temible que el más grande de los depredadores. Dicen que es pura química, que la adrenalina vence a la voluntad y al raciocinio en situaciones extremas, aunque no me niegue que, a toro pasado, la situación no era para tanto. Claro, fue una acumulación. Como una explosión ¿no?. Siempre hay momentos en los que tememos que el cielo va a caer sobre nuestras cabezas, el pavor nos domina y se nos junta con una mala noche de mil vueltas en la cama. Es comprensible, pero no excusable. Hágase cargo.

No hace falta que me diga nada. Sé apreciar cuando alguien está arrepentido. ¿Sabe? creo que todo es por nuestra educación católica. Siempre la moral nos ha servido más de obstáculo que de guía. Cuando descubrimos que todo lo que nos gusta o nos produce placer sensorial está censurado y mal visto por una moral tan castradora nos sentimos muy mal. Es pura inseguridad ¿sabe?. Pero, bueno, tampoco quiero ahora hablarle de mis teorías morales y filosóficas. La situación es límite y requiere que nos centremos. Como iba diciendo, creo que usted siente el arrepentimiento por lo que ha hecho, pero es evidente que no siente culpabilidad. Espere, espere. No me diga que es una contradicción. A usted le molesta y le avergüenza la manera en la que se han desarrollado los hechos, pero la intención originaria le sigue pareciendo justa, aunque yo mismo no llegue a comprender su lógica. Dígame, ¿usted ha sido así toda su vida y se ha guardado todo esto durante tanto tiempo? Claro, y ha tendo que salir todo a la luz precisamente así y precisamente aquí.

Vaya,vaya. Nunca dejará de sorpenderme mi capacidad de asombro y cómo me las ecuentro de frente y no las esquivo. Espero que se mejore y que le vaya bonito. Seguiré pendiente de su evolución.

Banda Sonora recomendada:
Precisamente así x Siniestro Total «Popular, democrático y científico » (2005).

Beis

Fulanito D.T. pasó sus primeros años de matrimonio en completo desasosiego hasta que descubrió dos cosas; una, que beis también se escribía beige y dos, que en realidad el dichoso color – que llenaba a todas horas la boca de su mujer – era igualito que el «color carne» de las plastidecor de su infancia.

Plástico tirado

Tras esta epifanía, tuvo que distribuir su odio entre el «color carne«, su mujer y él mismo.

Banda Sonora recomendada:
«¿Dónde se habrá metido esta mujer?» x Julián Hernández – … y todo es vanidad. Homenaje a Javier Krahe (2004)

Citas K – Vol. XI

Te recuerdo que la última vez que te fuiste de farra con los compañeros de trabajo una de tus compañeras te dejó de hablar. A ver cuantos más se animan a hacer lo mismo a partir de esta noche.
Cita agorera sobre las situaciones que las fiestas de guardar y el trabajo generan.
Cita que se recuerda siempre con un «ya te lo dije» una vez acaba el periodo festivo.

Banda Sonora recomendada:
«Lo dije bien» x DelTonos – Ríen Mejor (1997)

Dedicado a esos+esa con los que da gusto trabajar ^_^d. El futuro es nuestro.

Campeando con urbanidad

El campo da alergia al urbanita, mientras que la ciudad le da alegrías. Hay mucho que mirar en el espacio que hay entre la ciudad y el campo.

¿Cuánto tiempo hace que el campo no es campo? Los maquiavélicos urbanitas – primero como domingueros y luego como desesperados compradores de viviendas-gangas – han transformado el extrarradio de las urbes – de las que dicen huir – en pequeñas farsas de microciudades en las que las incomodidades de la vida campestre son sólo folklore. Ya sea jugando con fuego con una barbacoa comprada en el carrefur o poniendo a prueba los límites de la lógica en abastecimiento de agua, el campo ha dejado de ser el «duro campo» para ser un espacio indeterminado que ni tiene lo bueno de la ciudad ni lo malo del campo de toda la vida. Como decía aquél: «Nada con exceso. Rema con mesura», pero de sobrados está el mundo lleno y el «porque yo lo valgo» es algo más que un slogan para modelos de bella pelambrera.

Campo estructurado

Aahh… la tranquilidad del campo… esa tranquilidad que tanto molesta. No hay hada que hacer: no hay videoclub, la conexión de internet es de 128 kbps y la TDT no llega hasta aquí. Tampoco es cuestión de copular como monos todo el día – que es lo que se suele hacer ante el aburrimiento – porque luego salen niños y hay que bajarlos a la ciudad a que estudien en colegio privado. Así que de follar, ni hablamos (como siempre) y de ir a la era menos, porque ahora es una urbanización con piscina.

El campo de los mosquitos, los tábanos, las heridas en las rodillas y los chaparrones que te pillan en medio de la nada sólo es para los aventureros del siglo XXI que con sus botas de goretexÃ?®, sus forros polares, sus camisetas con las que no se suda, sus bastones de aluminio ultraligero, sus gafas de mosca y su mezcla especial de aután y protección solar factor 30 se enfrentan los fines de semana a la naturaleza en estado puro del campo. Senderos señalados de dificultad técnica extra por los que se ven cosas que nunca creerías. Poblaciones genuínas «de las que ya no quedan» con una refrescante máquina de Coca-ColaÃ?® en la Calle Mayor. Asadores de piedra para hacer parrillada en pleno parque natural y disfrutar de la comida churruscada al natural. En defintiva, el campo políticamente correcto e inofensivo para el aventurero amante del campo, del todoterreno y del quad, ese gran invento para los asilvestrados.

El campo ya no es para el que lo trabaja. El campo es para el que pasa frío, se moja, se ensucia las manos y le pican los mosquitos. Puertas no le habremos puesto y quizá por eso se nos ha llenado de urbanitas campeadores.

Banda Sonora recomendada:

  • La llorona x La Polla Records – Hoy es el Futuro (1993).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/lapolla.llorona.mp3

Oh, sí, nena

Mira tú, hombre

Oh, sí, nena. Me pone mucho cuando me miras así. Oh, sí. Cuando me miras como a través; mirándome sin verme aunque me estés hablando. Oh, sí, nena. Me pone.

¿Cómo lo haces? áDios! Ese desprecio tan exagerado que en lugar de ofenderme o humillarme me pone. Esa bipolaridad, esos cambios de registro histriónica-gélida, risueña-gélida, aburrida-gélida que suceden con mi mera aparición en escena. Oh, mi particular Miss Hyde, cómo me pone.

Mírame, mírame mucho sin mirar. Con la cabeza levemente ladeada y las pupilas vacuas diciéndome palabras sacadas de un congelador. Oh, sí nena. Tú sí que sabes mirar y ser madura. Sobre todo ser madura.

Oh, sí, nena. Me pone. Me pone triste no comprender y verte desperdiciar el tiempo.

Banda Sonora recomendada:

  • Hoy x Mamá Ladilla «Analfabada» (2002).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/mama_ladilla.analfabada.hoy.mp3

Cualquier día es el día de alguien, pero sólo dura un día.

Ilustrando a los hombres

In-formación roja

Los pasos marcianos sonaban sobre el asfalto.
– áAlerta, hombres! – susurró el comisionado.
Pasaban en ese momento ante un instituto de belleza.
Del interior de la casa surgió una risa furtiva.
(…)
– áEn nombre de Dios! – gritó Ettil, con los nervios deshechos –. áVolvamos a los cohetes! áVolvamos a casa! áNos agarrarán! ¿No las veis? áEsos horribles animales marinos, esas mujeres ocultas en sus frescas cuevitas de piedra artificial!
– áCállese!
Miradlas, pensó Ettil. Agitan los vestidos como agallas verdes y frías sobre las columnas de las piernas.
Ettil dio un grito.
– áCierre la boca!
– áVan a arrojarse sobre nosotros, esgrimiendo cajas de bombones y ejemplares de El amor y la moda y Bellezas de Hollywood, chillando con sus bocas rojizas y grasientas! áVan a inundarnos con trivialidades, a destruir nuestra sensibilidad! áMiradlas, a punto de morir electrocutadas, con sus voces susurrantes, sus cantos y sus murmullos! ¿Os atreveríais a entrar ahí?
– ¿Por qué no? – preguntaron los otros marcianos.
– áOs freirán, os sacarán la sangre! Nadie podrá reconoceros. Os harán pedazos, os azotarán hasta que no quede de vosotros sino un marido, un hombre trabajador, el hombre que paga para que ellas puedan venir a sentarse aquí, a devorar sus malditos chocolates. ¿pensáis que podríais dominarlas?
– Sí, por todos los dioses.
A lo lejos se oyó una voz, una voz alta y aguda, una voz de mujer que decía:
– ¿No es gracioso ése del medio?
– Los marcianos no son tan malos después de todo. Son sólo hombres – dijo otra.
– áEh, eh! áYoo-hoo! áMarcianos! áEh!
Ettil escapó dando gritos.
(…)

Ray Bradbury

Extracto del relato «La mezcladora de cemento» de la recopilación de relatos «El hombre ilustrado» – «The Illustrated Man» 1951. Traducción de Francisco Abelenda. Ediciones Minotauro 1977-1998.

Banda Sonora recomendada:

  • Los Platillos Volantes x Siniestro Total – Cultura Popular (1995).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/ST.platillos.mp3

* Pausa valorativa por la saturación de VídeoTrayectos. Volverán cuando sea conveniente. Gracias por su atención.

Coming soon…

Próximamente...

No queda mucho.

Algo viene y viene a quedarse.

Permanezcan atentos a Sr.K.

Momentos musicales para soportar la espera:

  • El Mofeta Elías x Mamá Ladilla «Autorretrete» (2005).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/mama_ladilla.mofeta_elias.mp3