«Entras» – PequeRelato I

Entras rompiendo baldosas con tus nuevos tacones. Así, desde arrriba, el gesto altivo te queda como más alto.
¿ con tacones? Ah, vale. Es que has ido a la pelu.
¿Te has fijado tú en que tengo gafas nuevas?
Seguro que sí. Vigilarnos mutuamente, es lo único que sabemos hacer desde hace tiempo el uno con el otro.

Maria Pita Pita Del...

Banda Sonora recomendada:

  • Regreso al sexo químicamente puro x Ilegales «El día que cumplimos 20 años» (2002).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/ilegales_20an_sexo.quimicamente.puro.mp3

Dedicado a María Pita por decir lo de «Quien tenga honra, que me siga», a todos los que intentan conservar su dignidad, en particular la canción a Herenvardo y la foto a uno que seguro le suena de algo: duados76.

Autorretretres X

Mala suerte. Esta entrada no contiene desnudos ni integrales ni parciales. Mentes sucias es lo que sobra en los interneses

áQué empiecen las celebraciones! Con esta entrega tan marcada, Sr.K termina la primera época expositiva de los Autorretretes. Oooohh… Dice a coro el público, pero no se preocupen: la segunda era de los Autorretretes llegará, no se sabe cuando, pero llegará.

En los autorretretes de hoy:
Con el ánimo de defraudar a todos aquellos que han entrado a esta décima entrega Autorretrética buscando fotografías X de japonesas en servicios públicos, ahí que van los Autorretretes enmarcados:

autorretrete_bu_lapecora.jpg autorretrete_bu_barsilo.jpg autorretrete_arandaduero01.jpg autorretrete_bu_duff01.jpg autorretrete_bu_opalo.jpg
autorretrete_arandaduero03.jpg autorretrete_bu16.jpg autorretrete_ss01.jpg autorretrete_bu01.jpg autorretrete_leon04.jpg

Banda Sonora de final feliz recomendada:

  • En fin… x Los DelTonos – Inéditas para www.losdeltonos.com (2006).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/LDT.ineditas.en_fin.mp3

Entregas anteriores: [Autorretretes I][Autorretretes II][Autorretretes III][Autorretretes IV][Autorretretes V][Autorretretes VI][Autorretretes VII][Autorretretes VIII][Autorretrete Conmemorativo (IX)][Todos]

Save the Deers – Salvemos los Ciervos

Entrañables, aunque de toscas formas y comportares, los ciervos de barra son una especie que desde hace un tiempo no se tiene en suficiente consideración. A pesar de que su hábitat cada día se ve mejorado por los empresarios hosteleros concienciados que semana tras semana abren más lugares donde los cérvidos pueden abrevar a placer y dar lo mejor de si mismos, existe una grave amenaza hacia ellos y su medio ambiente.

Salvemos los Ciervos, Porque ellos lo valen

La campaña Save the Deers – Salvemos los Ciervos (S.D.-S.C.) quiere conseguir en cada ciudad del mundo un espacio de convivencia adecuado para el desarrollo físico y ligeramente intelectual del ciervo de barra. La campaña tiene un cariz preventivo ante la creciente ola de anti-ciervismo que la organización Deer’s Right Watch (Reloj Derecho de Ciervo) ha descubierto a raiz de un reciente estudio realizado por el I.I.R.C.. La principal conclusión del estudio es que la cultura alternativa y las actividades culturales clásicas pueden llegar a acabar con el medio ambiente de los cérvidos a nivel global.

Ciervos en su hábitat

La proyección de futuro es pesimista: de aquí a unos cuantos años los pubs, discotecas y bares de raggatón que son territorio de caza de los ciervos desaparecerán o por lo menos su número quedará reducido hasta un punto en el que la población cérvida tendrá que emigrar hacia otros lugares de pasto como salas de teatro alternativo o bares de decoración estridente y con música que sólo conoce el pinchadiscos. Esta reducción será consecuencia de la exclusión social a la que se verán relegados por la presión de los partidarios de la cultura poppie que cada vez son más irrespetuosos y condescendientes con los ciervos al criticar cruelmente los habituales abrevaderos de la especie en peligro.

Por otro lado, existe un grave problema también a largo plazo para la perpetuación de la especie. Sus técnicas de cortejo son cada vez menos efectivas, por lo que las posibilidades de aparearse y reproducirse empiezan a reducirse. Aparte del bien conocido estómago de la especie en sus gustos sexuales sobre todo a última hora, las féminas que se rinden a sus encantos son cada vez de peor calidad. Asistiremos en próximas generaciones a una degradación genética de la especie que será fatal para su supervivencia. Perderemos, a la postre, el típico sonido de la berrea de verborrea piropil de las noches de celo, que son todas.

Sr.K se hace eco de esta campaña y apoya esta buena causa. Si tú la apoyas ámuévete!. Hacen falta más hechos y menos palabras.

…y recuerda: por la noche, todos somos ciervos.

*Diseño del logo sobre una base del Official Seal Generator descubierto gracias a Blogófago.

Visto en la tele

* Atención puede herir sensibilidades cándidas. +18 años *

…mientras libaba el fime bálano suavemente ora arriba, ora abajo, le vinieron unas ganas súbitas de trasegar más allá y probar al completo al dios príapo. Siendo menesterosa en su quehacer, recibía el beneplácito de su bisoño compañero con los pescozones que arritmicamente propinaba en las posaderas de nuestra aplicada mamadora de grandes mamas.

Súbitamente y provocando gran pasmo entre los dos amancebados, se abre la puerta de la cochambrosa alcoba con cuadros de bazar oriental y se persona el cónyuge de la aplicada libadora de falos de egregio busto. Tras la bramada de cuatro bravuconadas por parte del nuevo personaje, la fémina, enardecida en exceso por la actividad precedente a la interrupción de su contrario, hace una propuesta a los dos varones. Ya que dar achares a uno de sus dos convidados a la cuchipanda iba a hacer decaer la fiesta, sugirió que el exento de caricias orales fuese vagón de cola del trenecito del que ella misma sería succionadora locomotora.

Diligentemente y haciendo uso de su supremacía temporal conseguida con su abrupta entrada en el aposento, el marido de la libidinosa mujer requiere ser coche de cola en el improvisado convoy de carne dentro de carne. El otro individuo con una mezcla de resignación y humillación accede a la petición e inmediatamente se ve atrapado en un movimiento rítmico que sólo le proporciona dicha cuando su pelvis se acerca a las tragaderas de la lujuriosa dama y se aleja de la verga del consorte bravucón.

A continuación, dedo en botón y a otro canal. Y es que el cable es lo que tiene; ves desde documentales hasta alcaldes graciosetes. áAh! sí, y porno, claro. Esa es la movida. El cable enriquece. ¿Alguien lo duda?

La tele no es cultura, pero ¿la cultura es tele?

Banda sonora:
El emérito Julián Hernández en un disco sobre los 7 pecados capitales. Aquí la letra, para los que la sigan al pie.
De la serie Espertpénti.K «Visto en…«. Capítulos siguientes: [II]

Un cigarrillo en el parque (Parte I)

Hacía un buen día. Frío, pero era un buen día de esos de febrero con el cielo azul y sol esplendoroso. Como venía haciendo desde hacía una temporada, sobre las cuatro-cuatro y media de la tarde este chaval de 16 años salía a darse un paseo. «A cuidar la línea». Lo de hacer deporte extenuante nunca había ido con él. Así que mejor ensaladita pa cenar todos los días y paseo por las tardes. Además, le venía bien salir de casa y darle vueltas a la cabeza. Tenía muchas cosas que pensar aunque tuviese sólo 16 años.

Antes de encaminarse definitivamente al parque habitual de sus paseos, entra en una minúscula tienda de chucherías con miles de bolsas de chuches, golosinas y juguetes baratos que llenan el escaso espacio del local desde el suelo hasta el techo. Con timidez y algo de culpabilidad, pide un Lucky suelto y un Happydent de menta. Entrega una moneda de 5 duros al señor de pelo completamente blanco que toda la vida ha llevado la tienda y no le devuelve cambio. 20 pesetas por el cigarrillo y 5 pesetas por el Happydent. A consumir uno después de otro. Siempre ha sido así y siempre lo será.

Camina a buen ritmo, con el estómago recordándole que hace nada que ha comido. Enseguida llega a la playa. Playa fluvial. No se puede esperar otra cosa de la meseta castellana. Gira a la derecha para adentrarse en una zona en pendiente más arbolada y menos transitada. Pasa en su subida una fuente de piedra de caño casi inexistente y chorro ridículo que hiede a hojas podridas y a limo acumulado durante años. Justo por encima de ella hay una vieja mesa-merendero metálica repintada mil veces y que ahora es azul celeste. Resopla al sentarse sobre la mesa y apoyar sus pies sobre uno de los bancos.

Llega entonces ese momento dulce de encender el Lucky en soledad. Lo prohibido. Lo secreto. La intimidad. Primera calada honda. Echar el humo por la nariz y la boca al mismo tiempo. Entornar los ojos por el sol que se filtra entre las ramas de los árboles sin hojas y por el humo que te rodea la cara. Ese mareo de los 16 con el tabaco.

¿Quién viene?

Mirando a nada, se da cuenta de que por el camino en pendiente que acaba de recorrer sube una figura. Entorna sus ojos de nuevo, pero en esta ocasión es para que sus ojos de miope ayudados por sus gafas le descarten una idea descabellada que le acaba de pasar por la cabeza. Exhala lentamente el humo de la última calada sin desviar su mirada del tipo que se va acercando y se queda con la boca abierta, exhalando nada.

El tipo también le mira y de vez en cuando vigila sus propios pasos en la subida, como si tuviese que asegurarse constantemente de que el terreno que pisa no se va a derrumbar. Sonríe según avanza. El chaval de 16 años sabe, está seguro de que la sonrisa es nerviosa. Del tipo «situación incómoda«.

No se oye otra cosa que el rumor lejano de la ciudad y un graznido de corneja tras el resoplido que el extraño ha soltado al detenerse frente al chaval. Se encorva y apoya las manos sobre sus rodillas, como si estuviese fatigado. Desde detrás de sus gafas mira con la misma sonrisa que le ha acompañado en la subida y habla al estupefacto chaval.

– Hola. – suelta con algo de temblor en la voz – Bueno… Ya sabes quien soy ¿no?.

El chaval asiente, hierático, con los ojos fuera de sus órbitas y con la boca cada vez más abierta al borde del desencaje de mandíbula. El recién llegado retoma la palabra.

– Yo, soy tú con 31 años.

[Continúa en » Un cigarrillo en el parque (Parte II)]

Autorretretes II

Segunda entrega de un proyecto que roba el nombre de un singular disco con el que no tiene nada que ver. Lo que se ve es lo que hay: más de un año de autorreratos en W.C.’s por diferentes puntos de España y parte del extranjero. Sr.K acoge una selección del autor.

Disfruten y vigilen sus aseos, puede que se encuentren a alguien haciéndose autorretratos

En casa ajena - Lejona, Bilbao Caixaforum - Barcelona Close To Me - Burgos Edificio Promecal - Burgos Chicago Rock - Burgos

Entrega anterior: [Autorretretes I].

Acción-reacción

Desapasionado. ¿dónde se fueron las ganas? No es apatía. Hace mucho tiempo que las cosas no te emocionan. Las disfrutas, vas y vienes, estás, las gozas, pero la patata no se te pone a mil.

Ya piensas que te has quedado sin alma, que la vendiste al mejor postor a cambio de que te dejasen de molestar las obsesiones en noches de insomnio. Ahora duermes mejor, pero ¿descansas?. ¿De qué vas a descansar si no has tenido en todo el día emoción que te desgaste?

Lo más cercano que tienes a la emoción son los momentos de ansiedad cuando echas de menos un cigarrillo. Claro, no podías hacer como los de tu edad. Emocionarte con cada principio de temporada del fútbol, con cada nuevo nacimiento y/o avance de su/s hijo/s o con cada nueva cortina para el salón. Tú, nada. Mucho movimiento y dinamismo, pero poca energía. ¿No has pensado en las drogas? No, claro, claro. La sobreinformación que hay sobre ellas les quita toda la emoción.

Humanito de mi corazón

Como sigas así te vas a quedar sin chicha. Será cuestión de lanzarse, a ver si así la sangre vuelve a fluir. Lanzarse a la vida, entiéndeme. No hacer puenting. Por cierto, el que se inventó semejante palabro merece una traición o por lo menos herpes bucales permanentes. Tú te mereces labios sanos, pero te lo tendrás que currar para que te desaparezca ese gris cenizo que a veces te sale de dentro. Desapasionado, pero con fe, esperanza y calidad.

Banda Sonora recomendada:
«La Espera» x Los Enemigos – Obras Escocidas 1985-2000 (2000).

En Spotify: Los Enemigos – La Espera