Oh, sí, nena

Mira tú, hombre

Oh, sí, nena. Me pone mucho cuando me miras así. Oh, sí. Cuando me miras como a través; mirándome sin verme aunque me estés hablando. Oh, sí, nena. Me pone.

¿Cómo lo haces? áDios! Ese desprecio tan exagerado que en lugar de ofenderme o humillarme me pone. Esa bipolaridad, esos cambios de registro histriónica-gélida, risueña-gélida, aburrida-gélida que suceden con mi mera aparición en escena. Oh, mi particular Miss Hyde, cómo me pone.

Mírame, mírame mucho sin mirar. Con la cabeza levemente ladeada y las pupilas vacuas diciéndome palabras sacadas de un congelador. Oh, sí nena. Tú sí que sabes mirar y ser madura. Sobre todo ser madura.

Oh, sí, nena. Me pone. Me pone triste no comprender y verte desperdiciar el tiempo.

Banda Sonora recomendada:

  • Hoy x Mamá Ladilla «Analfabada» (2002).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/mama_ladilla.analfabada.hoy.mp3

Cualquier día es el día de alguien, pero sólo dura un día.

Simpatía por empatía

Una persona tan venerable como puede ser Eduard Punset hablaba hace unos días sobre la empatía entre los seres humanos. La empatía es en base la capacidad de ponerse en el lugar el otro y actuar teniendo en cuenta que lo que hagamos puede afectar tanto negativa como positivamente a la otra persona. Todos tenemos personas venerables a nuestro alrededor que respetamos y a veces hasta literalemente veneramos como un pupilo venera a su maestro. Las ideas y decisiones que esos venerables tengan nunca serán censuradas por nosotros, vulgares gusanos que caminamos a su lado. Como mucho, nos atreveremos a opinar sobre ellas, pero nunca las censuraremos. Juzgaremos, pero no condenaremos.

Estas respetables personas son capaces de escoger de entre el cornezuelo y el centeno y relacionarse con personas dignas de su honorabilidad. Es agradable comprobar que uno no es tan malo como se autoconvence cuando tiene entre su círculo de amistades a una de estas personas venerables. Pero, como siempre, hay peros. A veces, esta persona juciosa y respetable atrae a su círculo de gentes honorables a algún elemento extraño que no pega ni con cola. ¿Cómo puede arrimarse a alguien incoherente, egocéntrico y superficial? ¿Era mentira todo lo que creíamos del venerable hasta el momento? Realmente, ¿no será una persona respetable, sino un excelente actor?

Simpáticos empááticos

Cómo decirle. Cómo hacerle ver que esa persona incoherente no puede encajar en su círculo relacional y mucho menos con él o ella misma. Siempre queda la duda de que habrá algo más, que debajo de la superficialidad habrá honorabilidad y respeto. Y precisamente por eso, por respeto a nuestra persona venerable intentamos tratar al elemento extraño como uno más. Buscamos la empatía con el punto discordante. Pero, si no hay mata, no hay patata y sólo nos queda ser simpáticos ante su ausencia de profundidad. Simpatía por empatía con nuestra persona venerable en definitiva. ¿Nos obliga entonces a ser falsos el respeto hacia nuestra persona venerable? Qué conflicto de conceptos, pardiez.

Y es que todo viene porque somos humanos. Porque tenemos pulsiones que nos hacen tomar decisiones incongruentes en momentos de poca lucidez. Que no somos perfectos y los hechos puntuales mientras no sean rutina no nos convierten en malas personas. Ser venerable no es ser perfecto. De todas formas, al final todo vuelve a su ser. Apesadumbrada, nuestra persona venerada siempre acaba admitiendo que estaba equivocado/a y quería ver algo más en la otra persona, cuando sólo había de menos. El sexo y el cariño, en presencia y/o ausencia, vencen a nuestros valores morales e intelectuales y nos echamos a perder. Pero eso, es otra historia.

Banda Sonora recomendada:

  • «¿Por qué voy a tratarte bien?» x Los DelTonos – «Ríen mejor» (1996).

Campeando con urbanidad

El campo da alergia al urbanita, mientras que la ciudad le da alegrías. Hay mucho que mirar en el espacio que hay entre la ciudad y el campo.

¿Cuánto tiempo hace que el campo no es campo? Los maquiavélicos urbanitas – primero como domingueros y luego como desesperados compradores de viviendas-gangas – han transformado el extrarradio de las urbes – de las que dicen huir – en pequeñas farsas de microciudades en las que las incomodidades de la vida campestre son sólo folklore. Ya sea jugando con fuego con una barbacoa comprada en el carrefur o poniendo a prueba los límites de la lógica en abastecimiento de agua, el campo ha dejado de ser el «duro campo» para ser un espacio indeterminado que ni tiene lo bueno de la ciudad ni lo malo del campo de toda la vida. Como decía aquél: «Nada con exceso. Rema con mesura», pero de sobrados está el mundo lleno y el «porque yo lo valgo» es algo más que un slogan para modelos de bella pelambrera.

Campo estructurado

Aahh… la tranquilidad del campo… esa tranquilidad que tanto molesta. No hay hada que hacer: no hay videoclub, la conexión de internet es de 128 kbps y la TDT no llega hasta aquí. Tampoco es cuestión de copular como monos todo el día – que es lo que se suele hacer ante el aburrimiento – porque luego salen niños y hay que bajarlos a la ciudad a que estudien en colegio privado. Así que de follar, ni hablamos (como siempre) y de ir a la era menos, porque ahora es una urbanización con piscina.

El campo de los mosquitos, los tábanos, las heridas en las rodillas y los chaparrones que te pillan en medio de la nada sólo es para los aventureros del siglo XXI que con sus botas de goretexÃ?®, sus forros polares, sus camisetas con las que no se suda, sus bastones de aluminio ultraligero, sus gafas de mosca y su mezcla especial de aután y protección solar factor 30 se enfrentan los fines de semana a la naturaleza en estado puro del campo. Senderos señalados de dificultad técnica extra por los que se ven cosas que nunca creerías. Poblaciones genuínas «de las que ya no quedan» con una refrescante máquina de Coca-ColaÃ?® en la Calle Mayor. Asadores de piedra para hacer parrillada en pleno parque natural y disfrutar de la comida churruscada al natural. En defintiva, el campo políticamente correcto e inofensivo para el aventurero amante del campo, del todoterreno y del quad, ese gran invento para los asilvestrados.

El campo ya no es para el que lo trabaja. El campo es para el que pasa frío, se moja, se ensucia las manos y le pican los mosquitos. Puertas no le habremos puesto y quizá por eso se nos ha llenado de urbanitas campeadores.

Banda Sonora recomendada:

  • La llorona x La Polla Records – Hoy es el Futuro (1993).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/lapolla.llorona.mp3

Casémonos

Sí, quiero. Casémonos mañana. Tú y yo. Bueno, mañanana no, Las Vegas nos pilla un poco lejos. Para cuando quede libre alguna iglesia entonces. Creo que hay alguna por la zona. Pero, si eso, mejor en una de las viejas; son más iglesias que esas que hacen en los bajos de los bloques de pisos. Si parecen peluquerías, por Dios. Es por los abuelos, ya sabes, son muy tradicionales. Además, ¿qué clase de boda sería sin fiestón? Je, je, la última antes de ser esposo y esposa. Je, je… sí…


Es que casarse es lo mejor que te puede pasar. Lo dicen hasta las canciones…
[pulsar+escuchar+gozar]

Es el estado ideal del ser humano y de la sera humana. Lo dice la tele… ya sabes, y si lo dice la tele es que es verdad. Creo que en la radio también, pero ya ves tú ¿quién escucha la radio? ni que fuese un viejo. Y viejos seremos cuando la muerte nos separe. Je, je. Toda la vida. Hasta el final…

Sí, amor, por supuesto, faltaría más (o menos). áQué bonito el amor! ¿eh? y eso a pesar de los años. Sí, como el primer día. Si lo cuidas y alimentas no se crea ni se destruye, sólo se transforma. Lo decía Eisenstein. Casarnos es lo que necesitamos para olvidarnos de los demás y que la gente no nos moleste y nos invite a sus casas.

La mente centrada en el amor

Nos casaremos, sí, quiero. Sé que el malestar se va a acabar. El matrimonio te hace feliz. Sí, será mágico y especial. Todo desaparecerá de un plumazo y sin esfuerzo. ¿Cómo no lo habremos hecho antes?. Ya estoy nervioso por empezar a ser feliz.

*Que cada palo aguante su vela y que los palos no rompan muchos huesos. Dedicado al primero que se lo pida*

VídeoTrayectos vol. VI: Fisterra + Santiago 01.09.08

viaje en autobús a fisterra – paisajes – fabla bárabara – andando – caballo – bici, coche y amazona a caballo – andando – cabo fisterra – el lagarto de fisterra – piernas – andando – fuente – playa desde el bus – escaleras mecánicas – italianos jugando al conejo de la suerte italiano na praza do obradoiro – relax – calcetines virtuales

Todos los VídeoTrayectos de golpe en la Categoría VídeoTrayectos.
Lo que prentenden ser los VídeoTrayectos se puede conocer en su primera publicación.

*Contenido extra de este VídeoTrayecto:

El Lagarto de Fisterra

Hay un lagarto gallego en el cabo de Fisterra que sabe gallego, castellano, inglés, francés y un poco de alemán. Vive entre las rocas, justo en la pendiente que va desde el faro al mar. Ese lugar en el que los pregrinos queman sus botas, o lo que tengan más a mano, al terminar su Camino en este fin de la tierra. Precisamente, esto del quemar cosas molesta un poco al Lagarto de Fisterra porque el fuego le acojona mucho, aunque los días de invierno echa de menos a algún peregrino que otro para que le caldee un poco el ambiente. Y es que en el cabo cuando le pega, le pega hasta tumbarte.

Le viene muy bien que además de los peregrinos lleguen turistas que se traen la comida de casa en lugar de irse de restaurante. Él se hace a todo: empanada, filetes, yogures, fruta… La fruta le gusta mucho y las peras le chiflan. Son tan dulces y tan fresquitas… Mientras no le dejen plásticos – que le raspan el paladar al entrar y que le dejan andares raros al salir – como le decía su madre, «es un jabalí». Come lo que sea y con quien sea.

Además, hace buena compañía. Si le ofreces parte de tu comida, se pondrá a tu lado a comer, siempre que no le toques las narices o hagas movimientos extraños. Es muy asustadizo desde pequeño. Cuando acabe, se relamerá mientras te mira y te acompañará hasta que te tomes el postre, por si se te ofrece algo más.

Los días que hace sol se posa en su piedra favorita y se deja llevar por la inmensidad del mar en Fisterra. Suspira de vez en cuando sintiéndose un don nadie ante el gran océano que le llena la vista y luego piensa que vive en un lugar que no está nada mal. Que «está de puta madre», como dice un coleguilla suyo del cabo de Cee.

Al anochecer, se siente guapo y calentorro cuando el inmenso sol rojizo se mezcla con su piel verde fosforito. Vuelve entoces a suspirar porque sabe que cada día es de los últimos europeos en dar las buenas noches al sol.

El faro le alumbra por las noches, aunque tampoco le sirve de mucho tener luz de noche porque en cuanto se pone el sol y refresca le entra una modorra… Es más, si tuviese ganas y subiese todas las noches al faro, se podría dar un festín diario de estúpidas polillas e irritantes mosquitos. Algún día lo ha pensado, pero él está bien abajo, con los turistas, los peregrinos y tal. Quizá alguna nochevieja se dé el homenaje y suba.

Tiene sueño pesado, pero los días de niebla odia a las malditas trompetas de la sirena del faro. Todo el día dando guerra y a un volumen brutal. Si eres lagarto y en lugar de orejas tienes agujeros, el sonido de sirena de niebla se te clava hasta la punta del rabo. Y que no se rompen las jodidas. De 1888 y aún sirven. En esos días se acuerda mucho de su colega del cabo de Cee, que tiene faro, pero no tiene sirena.

Aunque tampoco lo pasa tan mal. Conoce gente, degusta gastronomía internacional, no le cuesta trabajo tener la casa arreglada y todo el mundo dice que vive en un lugar único y mágico. El Lagarto de Fisterra manda saludos siempre a todos los conocidos de los que van al cabo para que también ellos se acerquen a hacerle una visita. Así que dense por saludados. Palabra de Lagarto.

Despecho de diario

¿Qué diría su diario a la adolescente si lo hubiese abandonado durante un día? Seguro-seguro que la llave del candado no se abriría a la primera y la adolescente se pondría ansiosa. Después, no encontraría la última página escrita. Pasaría páginas hacia adelante y atrás con los ojos desorbitados mustiando «pero, pero…». El diario vibraría de regocijo sin que la adolescente lo advirtiese cuando comenzase su siguiente truco; mostrar sólo sus páginas en blanco. Entre asustada y cabreada, la adolescente arrojaría el diario a la cama, el cual, como broche final a su travesura, rebotaría blandamente y se quedaría por fin abierto en la última página que su dueña escribió.

No me toques el amor

Abrazada a sus propias rodillas y con los ojos húmedos quemándole, la adolescente miraría largo rato desde el ángulo opuesto de la cama al maldito diario que tan difícil se lo pone. De un brinco perfectamente ejecutado, gracias a su juventud y a las clases de ballet, se tumbaría boca abajo con los pies en alto y al mismo tiempo agarraría con firmeza al travieso diario con las dos manos. Estiraría maquinalmente su brazo hasta alcanzar su boli preferido de la mesa de estudio y suavemente, con algo de reparo, comenzaría a escribir en la hoja en blanco la fecha. Tras una pausa expectante ante las posibles reacciones del diario comenzaría a redactar con su mejor caligrafía
«Querido diario:
Lamento mucho haberte tenido tan abandonado últimamente. Te juro que no volverá a pasar…
»

La adolescente sonreiría cómoda y confiada. El diario se dejaría llevar por el roce del boli, suave y cariñoso, como siempre. Escuchando a través de sus hojas, asentando y guardando secretos como sólo los diarios saben hacer y que tuenti, facebook y fotolog envidiarían impotentes desde la pantalla del portátil que reina sobre la mesa de la habitación.

Banda Sonora recomendada:
«En el 2000» x Natalia Lafourcade – «Natalia Lafourcade» (2002).
http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/natalia_lafourcade.en_el_2000.mp3

Cuando

Cuando 3 y 1 no son 4 y resulta que son muchos más. El día especial pasa a través de uno y a la cuenta de la vieja las cosas quedan cada vez más lejos. Encima, no le dejan a uno escoger el día que mejor le viene para hacer fiesta.

Hace un año Sr.K se llenó de K’s. A día de hoy, se llena de pocas ganas. Será la edad. No se compadezcan y déjenle cantar.

  • No estoy para fiestas x Los enemigos «Na de na» (1996).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/enemigos.no_fiestas.mp3

Después de todo crecemos para ser mejores y esto nunca fue mejor. Evolución individual pseudodarwiniana. No nos saldrán alas, pero que nos quiten lo bailao.

Sr.K / cainSan va a tener cosar que hacer y mostrar en próximas fechas, permanezcan atentos a sus TFT’s

Elementos de la espiral. Parte I: El caos y el mandar todo a tomar pol saco

Bonita forma la espiral. Expansiva, pero a la vez retraída. Si gira y gira, hasta hipnotiza a los habitantes de las películas de Serie B. Vórtice casero que nos atrae y repele sin ser imán ni muhaydín. Tengan ustedes en cuenta que es la atracción la que cohesiona. Sí, a nivel atómico y a nivel atónito, que no vayan ustedes a decir que no se les llena la boca cada vez que pueden hacer mención a «La Teoría del Caos» en cualquier ámbito doméstico.

Háganse cargo – una vez más – de que necesitamos darnos explicaciones. Pero, si las damos con bata blanca y con una pizarra detrás nos quedamos como más tranquilos. La Teoría del Caos nos dice que la cohesión, el sentido y la existencia en el tiempo de cualquier sistema se basa en la atracción hacia un punto, objetivo, persona, cosa o ente.

áAy! Con lo bien que estaríamos con nuestros sistemas estables, siempre tendiendo hacia la misma dirección y sentido de nuestras vidas. Pero, nos vamos de la olla como garbanzos entripados. De repente, desestabilizamos todo nuestro acogedor y tranquilito persosistema grupal porque no nos creemos eso de la balsa de aceite. Más que nada porque nunca hemos visto una, ni navegando ni en embarcaderos habituales. áHala! áA tomar pol saco todo! áCómo las liamos! áLo estable es una mierda! áViva la incertidumbre! ááViva!!

Agarrando

«Por un lado, existe un atractor por el que el sistema se ve atraído, pero a la vez, hay «fuerzas» que lo alejan de éste. De esa manera, el sistema permanece confinado en una zona de su espacio de estados, pero sin tender a un atractor fijo.» Wikipedia dixit.

No piensen que el caos es estar en medio de la nada o que acabe en destrucción total. El sistema se vuelve caótico cuando tras desestabilizarlo lo volvemos a estabilizar con nuestro buen o mal hacer. El caos es la montaña rusa con sus subidones y sus bajones, no los bajones en sí. El caos es desconcertante porque nunca sabemos cuándo estaremos bien y cuando estaremos mal. Pero, al menos sabemos que lo que es estar, estaremos. La única certeza de un sistema caótico es que siempre en su desarrollo en el tiempo tras una desestabilización llegará una estabilización. El caos es imprevisiblemente cíclico.

Y ¿qué opina la espiral de todo esto? Pues qué va a decir, la pobre; que sufre en silencio el caos. Que si una de las fuerzas que provoca el caos es la de mandar todo a tomar pol saco, la otra tiene que ser la firmeza. Sí, la firmeza. Háganle caso, que de esto las espirales saben un rato. Aunque lo veremos luego, que ahora le viene mal.

Banda Sonora recomendada:
«¿Por qué yo?» x Los Enemigos – Tras el último no va nadie (1994)

En Septiembre, acabemos con el sistema

Porque de ronda en ronda vamos y lo que te rondaré morena. Hemos llegado al límite. Ese límite que estos jóvenes, que han cumplido 100 años recientemente, llaman Ronda Solar. Otros lo llaman curso y muchos lo meten dentro de los oscuros meses del invierno, que en la meseta esteparia-castellana tiene residencia habitual. Señoras y señores bienvenidas y bienvenidos a Septiembre el mes preferido (y la canción favorita) de Sr.K.

No se lleven a engaño: los buenos propósitos para el año se tienen que hacer ahora. El año nuevo es una invención judeo-cristiana del diablo para entretenernos en invierno. ¿No recuerdan los tiempos del cole? Aunque ya sean mayores, coman huevos y planten libros ¿No notan ese gusanillo? El de ir a comprar cuadernos, lápices y bolis nuevos, el del olor del forro para los libros nuevos, el de reencontrar a los amigos del curso… Dense cuenta de que ya poca cosa queda por recoger en el campo y pocos cambios ha habido en las ciudades, que van despertando con desgana del aletargamiento de agosto.

Qué mejor momento que éste, en el que la rueda de la vida está a punto de volver a coger velocidad y llevarnos por sus tortuosos derroteros, para ser más animales que nadie, para escuchar a nuestros biorritmos: « ¿Qué me dices? ¿que este curro es una mierda?… no si ya lo decía yo… ¿que esa chica no me hace bien? … pues tienes toda la razón biorritmito mío áQué haría yo sin ti, si es que te tengo abandonado!… pero, de lo del curro hasta que no se invente lo de vivir sin comer, creo que se quedará como está… »

Arcolores

Urbanitas del mundo, somos afortunados por no tener que ir a vendimiar, pero la ciudad nos ha trastocado los ritmos naturales y ya somos como los gorriones que cantan diana a las 3 de la mañana debajo de una farola. Nos planteamos por costumbre nuestros objetivos anuales borrachos de comida y enfermos de bebida cada 1 de enero. Mente y cuerpo fuera del cinto (que tanto aprieta) con una lucidez eufórica que no es ni lucidez ni euforia.

Pero, si no ¿de qué vivirían los gimnasios, los psiquiatras, los abogados, las inmobiliarias, los cirujanos plásticos y las floristerías si todo humano se pusiese objetivos adecuados a su realidad? Usted puede conseguir que los pilares de esta sociedad se queden sin clientes solamente siendo más agreste y animal que sus conciudadanos. áSeptiembre para el que se lo trabaja…!

Y siempre nos quedarán Los Enemigos para darnos ideas de qué hacer en Septiembre:

Del disco «Obras Escocidas (1985-2002)»