Habladores y escuchadores

Simplemente: LO ÚNICO QUE QUIERE LA GENTE ES QUE ALGUIEN SE PARE Y LE ESCUCHE.* "¡Jei, haceime caso, payos!" *(demostrado por 1 de cada 10 otorrinolaringólogos)

Cuando una persona empieza a hablar sola, le quedan dos opciones: o dejar de hacerlo definitivamente o continuar hablando para sí misma, a pesar de toda esa gente que señala con el dedo en su dirección y cuchichea. Este último caso es el mágico paso de hablador a  lunático. Pero, no nos engañemos, el hablador necesita a un escuchador, al igual que el lunático necesita a la luna para aullar. No hace falta que exista comprensión por parte del escuchador. Con un ligero movimiento de cabeza y conatos de interrupción, que nunca lleguen a romper el flujo de palabras del hablador-lunático es suficiente.

Hablando sin palabras

Lo decía Freud y muchas madres y padres lo saben; vivir engañados es vivir felices. ¡Qué tragicómico! Sabemos que nadie va a llegar a comprender como nosotros mismos nuestras ideas pero, nos autoengañamos para seguir teniendo fuerza para difundir nuestra ideaología. Y es que todos somos la persona más interesante del mundo… para nosotros mismos. Es pues el oficio de hablador una manifestación integrista del ego, pero como de pacotilla.

Hablar y dar la chapa es un ejercicio de verborrea, pero el de escuchar es una práctica espiatoria, como el chivo, aunque en realidad sea expiatorio. Un buen hablador cuenta con el pacto tácito del escuchador. Para el resto, Dios inventó los blogs.

Banda Sonora recomendada:

Olor a orín

En un intervalo corto de tiempo he coincidido con un señor de avanzada edad, con cojera renqueante, nada estilosa, como es la de House, y con un pegajoso olor a orín.

La primera vez, fue de espaldas y en el supermercado como inmediato cliente anterior a mí en la cola de la caja. Con respiraciones sonoras, metía torpemente en bolsas bricks de vino y latas de refresco de cola. Hábilmente, una vez abonada mi compra, me adelanté a él inhalando en profundidad su ácido aroma a orina. Repulsión y condescendencia fueron los sentimientos con los que salí del súper además de la sensación de oler yo mismo a orín. Sensación que me acompañó hasta la puerta de mi humilde morada.

Unos pocos días después, en una de esas visitas que todo hijo debemos a nuestros padres, coincidimos a la entrada del portal. Era reconocible a distancia por sus renqueantes movimientos al intentar abrir la puerta y por su característico olor. Iba a resultar que el señor del olor a orín era vecino de mis padres. «Tan lejos, tan cerca…». Sostuve la puerta desde desde detrás notando más profundamente su hedor. Como ya hiciera en el supermercado, me adelanté a él tras cerrar la puerta del portal sintiendo de nuevo el ya, a esas alturas, familiar olor pegado a mi cuerpo y a mi pituitaria.

*El Callejón del Pis, entre Laín Calvo y Huerto del Rey, Burgos D.F.

Tras subir los escalones que conducían a los ascensores, llegó la sorpresa. Al verlo de frente, mientras esperaba aguantando la puerta del ascensor, observé su ropa limpia (mejor planchada que la mía) y con buen gusto dentro de la moda para caballeros de cierta edad. Pero, lo que completó el desconcierto fue cuando habló y dijo algo del mal tiempo, influído sin duda por el ascensor con su puerta abierta, siempre deseoso de ser escenario de las conversaciones que llevan su apellido. Detuvo incluso su pesado andar y se apoyó sobre su bastón con solemnidad al comenzar a hablar. Su voz era clara y su mirada inteligente. Nada correspondía con la idea que comunicaba su olor a meados que aumentaba a cada paso que daba hacia mí. Fue una chispa de dignidad, como señor que era (y es, supongo). Chispa al fin, porque su olor nublaba al instante cualquier percepción benévola sobre su persona.

Compartí, hasta el segundo piso, el cubículo del ascensor y me empapé de su esencia úrea. Salió, renqueando de nuevo, a la oscuridad de detrás de la puerta del ascensor, que lo absorvió al instante. No se despidió, supongo que por mi inexistente réplica en la conversación de ascensor sobre el clima. Se fue, pero quedó su entidad. La esencia que perciben los que se cruzan con él. Hasta el sexto piso conviví con la condescendencia y repulsión que ya había sentido antes, pero ahora había una nueva invitada: la desazón. Aunque tampoco duró mucho, la verdad. El hedor no dejaba espacio a la lucidez.

En conclusión, siempre seremos lo que parecemos y, sólo a ratos, conseguiremos ser nosotros mismos.

Banda Sonora recomendada:

  • «Pelo de perro» x La Vacazul – «Pelo de perro» (1998).

*La fotografía que ilustra este texto es del callejón que comunica la Plaza Huerto del Rey con la Calle Laín Calvo en la ciudad bravía de Burgos. Es conocido en ciertos círculos como «El Callejón del Pis«, por ser el lugar donde los incontinenetes de sábado por la noche evacúan su orina. Característico por su penetrante olor los fines de semana.

Lo que dura, dura

Estén atentos: no es lo mismo durar que permanecer. Tampoco es lo mismo permanecer que prevalecer. Affaires semánticos e interpretaciones variopintas aparte, ¿lo permanente es inalterable? ¿cómo se altera un impertérrito? No lo sé. «Yo sólo vine a comprar pan».

Intentando vislumbrar cuánto dura lo duradero nos podemos dar de morros con el «siempre» de toda la vida. Esperanzados e ilusos creemos que la garantía de nuestros actos, relaciones y quehaceres placenteros sobrepasa los dos años que por ley nuestro estado garantiza para el mundo popular, democrática y científicamente conocido como mundo realââ??¢.

La permanencia física no es la mejor muestra de la prevalencia de nuestras mejores relaciones. No por mucho salir amanece más temprano los domingos. Ni con el cambio de hora, sepan ustedes. Cuando compartir tiempo y espacio con alguien se debe a que uno no quiere desdecirse de lo que un día llamó «para siempre» o «yo siempre estaré allí», la permanencia por permanecer se convierte en un acto vacío. Existe pues un pacto de caballeros en el que ninguna de las dos partes dice que preferiría estar en otro sitio. Es que a los traidores se les fusila y eso da mucho miedo, dense cuenta.

Lo que dura, dura y lo que dura me da igual

Cuando «algo huele mal en Dinamarca» sus gentes se suelen acostumbrar al olor. Hacen como si no lo huelen, pero luego en el water, el lugar más íntimo de la sociedad occidental, se dejan llevar por las arcadas acumuladas durante toda una vida de mal olor. Así, nos encontramos con que lo único que realmente parece durar para siempre es el mal olor anejo a los ciudadanos, que hacen como si no les molestase, pero que tiemblan como Sr. Cabeza en el bol si tienen la más mínima sospecha de que alguien va a decirles que algo huele mal.

Así los impertérritos (en el cielo como en la tierra) aprietan los labios para no alterarse ante las obviedades que sólo son obvias para ellos, otros quieren que la garantía que acompaña a lo nuevo se extienda más allá de lo que la dura-lex manda. Donde no hay mata no hay patata y todos nos encontramos en la calle.

Un sponsorizado Bruce Lee decía lo de «Be water my friend». Lo permanente no es inalterable, es adaptable y de ahí su durabilidad. Lo único que hace falta es reconocer que todo cambia, fluye y se transforma. Cuando Dimamarca apesta quizá sea que el perro se ha cagado y que a nadie le apetece recoger sus heces. ¿Alguien ha visto mi kit recoge-caca de gran danés?

Banda Sonora recomendada:

  • Por un amor… x Siniestro Total «Popular, democrático y científico» (2005).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/ST.popdemocien.amor.mp3

Citas K – Vol. VII

cainSan odia odiar, por toda la energía que requiere. Ya que te pones a odiar, mejor hacerlo bien, que odiar mal es peor que querer mal (Ã?¬ Ã?¬)
[Ver Cita Original]

cainSan dixit – anfitrión de los lados sanos e insanos de Sr.K – plurkeando en los oscuros días del otoño-invierno.

Banda Sonora recomendada:
«Pues entonces te odio» x Individuos – I.N.R.I (IESVS NAZARENVS REX IVDAEORVM) 2007

Guión reprimente

Dialéctica dura

Suenan unos toques en la puerta del despacho. Se gira el pomo y se abre lo justo para que asome un rostro que mira ladeado al interior.

– Esteee… ¿puedo pasar?
– Eh… sí, sí. – con aire distraído – Siéntese.
– Gracias.

Ambos personajes, frente a frente, se miran a los ojos. Comienza un silencio sepulcral que dura lo suficiente para ser incómodo…

– Sabe por qué le he hecho llamar, ¿no es así? – dice el que estaba tras mesa del despacho.
– Bueno, la verdad. Así, seguro-seguro, no estoy. – responde el recién llegado y baja la cabeza – La verdad que estoy un poco desconcertado. Usted nunca me había llamado para hablar conmigo y como…
– áBasta! – en tono cortante – No intente evitar lo inevitable. Usted y yo sabemos que ha fallado y que por eso está aquí…
– ¿Fallado? – con un hilo de voz – pero… no sé… ¿en serio?
– Desde hace un tiempo a esta parte su compromiso se había cumplido a rajatabla – levanta la barbilla – y esta semana ha fallado. No lo puede negar – baja el mentón y mira por encima de las gafas que lleva puestas a su interlocutor.
– Bueno, visto así, claro que he fallado. Pero, ya sabe. Es que he tenido mucho lío de aquí p’allá y luego un principio de semana duro…
– Si usted llama «lío» a salir dos noches seguidas hasta altas horas con varias mujeres diferentes los dos días, pues llamémoslo así.
– Joer, dicho así no suena ni tan mal. ¿Me lo podría apuntar en una hoja? ¿o grabarlo en mi mp3? Es para enseñárselo a mis amighos, que luego dicen que soy un sociópata.
– … – con los ojos como platos – De verdad que usted no tiene ni pajolera idea de qué va todo esto.
– ¿Es una pregunta?
– No, es el enunciado de una verdad absoluta.
– Ah… y eso es malo.
– ¿Es una pregunta?
– Sí, pero sin entonación interrogativa.
– Pues le respondo que sí. Que sí que es mala su irresponsabilidad y su falta de compromiso. Se empieza retrasando un post en el blog y se termina viendo la tele. Hay miles de blogueros perdidos por todo internet que sólo encienden el ordenador para poner el mesenyer y ver pogüerpoins que les envían por correo. Pocos consiguen rehabilitarse.
– Hombre, visto así es un poco tremendista ¿que no?
– Pero, vamos a ver – adelantando el cuerpo – ¿No sabe usted que la pereza es la enemiga de la actividad y que sin actividad no hay vida ni mundos dentro de mundos?
– Eso es una obviedad tan obvia que parece mentira que salga de usted.
– áEs usted imposible! – levantando los brazos en aspaviento – ¿Tanto le cuesta admitir que se ha dejado, que no ha hecho bien su trabajo, que no le apetecía?…
– Piénselo, usted que es tan culto e intelectual. – alza el dedo indice apuntando al techo y lo hace girar – No perdamos la sutileza de la insinuación. La poética del erotismo. El menos es más. Es tan obsceno afirmar con rotundidad que casi me puedo llegar a sentir azorado con esta situación que usted me está planteando.

Ambos personajes se aguantan mutuamente la mirada. Tras un rato de silencio incómodo, el personaje que hizo entrar al que se asomó por la puerta hace un gesto para que se aproxime su interlocutor.

– Oye – en voz baja – ¿tú cómo acabarías esta situación?
– Con una frase lapidaria y musiquita, como siempre.
– ¿Sabes? esta tarde una señora me ha enseñado el culo.
– Vaya una frase lapiraria de mis cojones…
– Y luego dirás que por qué tengo tan mal café. No me perdonas una, maldito perro del averno.
– Anda, anda… ya pongo yo la musiquita. Un combo Los Enemigos – Siniestro Total de delicatessen. Si es que no se os pue mandar hacer nada. Al final, to lo tie que hacer una…

Nos alejamos de los personajes y fundimos a negro. Aparecen los títulos de crédito con esta banda sonora:

  • Tumbado a la Bartola x Los Enemigos – ¿Dónde vamos?
    CD 3 del triple conmemorativo por los 20 años de Siniestro Total (2002).

    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/enemigos_siniestro.bartola.mp3

VídeoTrayectos vol. X: León (Vertiginoso) 05.09.08

saliendo de hotel – desayuno – calles – plano – calles y gentes – san marcos – calles, muros y gentes – musac – contenedores – guarda-mochilas – señor – señora en foto – salas – sillas de plástico – WC – salas – instalaciones artísticas – dibujines graciosetes – boli en vídeo – esculturas chaposas – saca-mochilas – tienda – taza-pantone – insecto-mecánico – saliendo del musac – sede junta castilla y león – chimenea – calles – auditorio – san marcos – jardín con lector – ntra. sra. del rosario – estación feve – calles, paraguas y gentes – almuerzo de huevo frito – volviendo a hotel – saliendo (de nuevo) de hotel – san isidoro exteriores e interiores – letrones león – volviendo (definitivamente) a hotel

Todos los VídeoTrayectos de golpe en la Categoría VídeoTrayectos.
Lo que prentenden ser los VídeoTrayectos se puede conocer en su primera publicación.

Citas de W.C. | fascículo 2 | No me sigáis

Citas de W.C. - No me sigáis, no sabéis dónde voy (pues dilo, tonto)

Va a estar usted muy equivocado, caballero. Con el carné oficial de gurú-oráculo no pretenderá ahora decirnos lo de «no les incumbe». Mire usted que ya me costó lo de tragar con lo de los seres bondadosos que nos llevarán en sus naves al paraíso. Lo de la poligamia se me dio bien al principio – aunque eso de que todos mis hijos se parezcan entre ellos y ninguno se parezca a mí como que me incomoda un poco. Tampoco me voy a quejar de nuestra máxima «lo tuyo es mío y lo mío es tuyo» porque nunca antes había jugado tanto a la play.

Pero entiéndame, entiéndanos; de cerca y en camiseta, somos simples humanos necesitados de un poco de cariño del líder. ¿Acaso no lame el pisoteado la suela de la bota que le aplasta la cara contra el suelo? Le informo: lo de «dar amor sin esperar nada a cambio» es una frase hecha. Que hasta el más romanticón espera recibir algo de lo que aprovecharse de su amor. Así que, no nos toque la moral – que siempre con su guía será recta e impoluta – y díganos a dónde va con esa hermana menor de edad y la caja fuerte con el mundano dinero del que nos desprendimos al unirnos a usted. ¿En serio que no nos va a decir dónde va usted?

Banda Sonora recomendada:
¿Quién es usted? x Los Acusicas «Yo maté a Kenedy» (2005).

**Citas de W.C. es una serie de fotografías de las pintadas que se pueden encontrar en los servicios de los bares que pueblan el universo conocido acompañadas por un texto que guarda cierta relación con ellas. Para ver todas [pulsa aquí].**

VídeoTrayectos vol. III: Vigo + Samil + Cangas 29.08.08

andando – gente, lluvia y paraguas en vigo – el afilador – guay – ardilla – playa de samil – gaviotas – navegando hacia y desde cangas do morrazo* – galerna en vigo

Todos los VídeoTrayectos de golpe en la Categoría VídeoTrayectos.
Lo que prentenden ser los VídeoTrayectos se puede conocer en su primera publicación.

*Sí, ni se ve Cangas, pero ¿que no mola navegar?. Además, «yo ya fui, yo ya fui y menos mal que no llovía»

Por cierto, estimados visitantes terrestres y extraterrestres: exactamente hoy, 14 de septiembre Sr.K, del lado sano de mi cabeza cumple 2 años. En esta ocasión no hay reflexión profunda ni fastos fastuosos.

Siempre nos quedará la memoria, perdón, el archivo:
Primera entrada de Sr.K
Aviso del primer aniversario de Sr.K.

Gracias a todos, desgracias a los desgraciados y saludos a los que se han quedado por el camino.

Tarde gris

No debí comer esas patatas con alioli y luego acompañarlas de ese cuarto de torta de jamón con tomate. Quién iba a saber que el bar estaba tan lleno y que me tendría que quedar en la barra con todos los pinchos a la vista. Y que tampoco tenían menú del día, qué carajo. No sé, como que había muy pocos locales hosteleros por esa zona y lo de comer de pinchos, como que me hacía. No me quería arriesgar a quedarme sin saciar el hambre de una dura mañana de trabajo. Que luego había que volver, como desgraciado currela de turno partido que es uno.

No debí salir del bar, pero es que hacía buen día. Sol caliente sin ser abrasador, hierba verde y fresquita en los jardines – de esa que ya predica el fin del verano – y ganas de conocer nuevos mundos hosteleros en esa terra ignota por la que deambulaba. Al final, resultó ser que no es que hubiese pocos bares-restaurantes-mesones-cafeterías, es que estaban muy escondidos.

No debí comerme todas las patatas fritas que acompañaban a los tres filetines. Sí, filetines, cañajos ellos, y tres eran, tres. No debí comerme los tres. El último, hasta me costaba. Quizá fuera por el pan tan rico que me pusieron para empujar las viandas y mojar en el moje.

No debí intentar lavar mi conciencia con una ensalada mixta de primer plato y un kiwi de postre. El problema de tener conciencia es que nunca se calma y siempre toca las narices.

Además, mi problema no es de conciecia, porque soy estúpido. ¿Qué coño hago con una barriga ahíta de sí misma y de nuevo en el trabajo? Tarde gris, amigo, aunque luzca el sol. Y aún diría más; tarde gris porque en la calle calienta el sol y aquí sólo hay aire acondicionado.

duermevelos_azulesp.jpg

áUn, dos, tres! áUn, dos, tres! Los párpados son enemigos, así que mejor no parpadear. Aunque piquen los ojos. Aunque el cuello se venza. Aunque… mmmh… ¿qué estaba diciendo?… esta tarde gris, o algo… ese sol que calienta… esas gentes paseando… mmmh… qué verdes colinas en las que el pastor me lleva a pasear mientras nos tomamos unas bravas viendo a Matías Prats en la tele…

Banda Sonora recomendada:

  • Me estoy quedando dormido x Hank – «áDios mío, Larry…! ¿Qué demonios es ésto?» (1999).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/hank.dormido.mp3

Vagar no es de vagos

Os echo de menos amigos. Hay tantos sitios a los que ir. Tantos sitios que cerrar. Ver que cada bar en el que aterrizo se podría multiplicar por mil. Que daría igual que mañana fuera lunes. Que cualquier lugar, espacio y tiempo sería bueno. Que ahora bebiendo solo, sólo me acuerdo de vosotros.

He conocido mundos nuevos donde hacer lo de siempre. Lugares comunes para otros que podríamos hacer nuestros. Ciudades extrañas en las que sentirnos extraños. Eso sí, todos – o parte – juntos.

Todo lo que no pudimos conocer y compartir en tiempos. Todo el tiempo que nos faltó, ahora, nos faltará para siempre. «Nunca mais», dicen aquellos del oeste. Nunca mais digo yo. ¿Buscar el mismo compartir con diferentes caras? No, pocas cosas se repiten y ninguna repetición es exacta porque el tiempo nunca se repite. Es tan original el cabrón que sólo sabe avanzar. Os echo ahora de menos, amigos. Pero luego, mañana, se me pasa.

El descanso del vagante

Es jodida la profesión de explorador. Es frustrante pensar como hacer saber que aquí y ahora estaríamos a gusto. Cómo expresar que si nos olvidásemos de todo, todos y todas, podríamos recuperarnos mutuamente, aunque fuera por unos instantes. Pero, la vida-rodillo nos ha llevado pegados como un chicle en su girar y girar. ¿Tanto cuesta parar?

Quizá sea por ese movimiento eterno por lo que vagamos, divagamos, nos encontramos y nos alejamos. Porque tenemos mentes diversas y despiertas. Porque vagar no es de vagos, es de vagabundos y en el camino nos encontraremos. Seguiré vagando y acordándome de vosotros en cada venta que pare a descansar. Seguiré brindando p’adentro con vosotros cada vez que en una de esas ventas me haya tomado más de tres cervezas y tenga papel y boli para escribir.

Santiago D.C. – Irlandés La Cava de St. James 01.09.08

Banda Sonora recomendada:
The Wanderer x U2 «Zooropa» (1993).

En Spotify: U2 – The Wanderer

De la serie Vagar no es de vagos en Sr.K, del lado sano de mi cabeza
[Ver serie completa]