VídeoTrayectos vol. IV: Camiño Santiago + Santiago 30.08.08

o tren – o WC do tren – cascada urbana en santiago de compostela – pies y peregrinos – praza do obradoiro – gentes – trompeta – semáforo parlanchín – señoras coloridas – bellotas en mano – parque san domingos de bonaval

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Lo que prentenden ser los VídeoTrayectos se puede conocer en su primera publicación.

Citas K – Vol. VIII

En cuestión de detalles personales e intimidades, el tuenti es a los blogs como la pornografía es al erotismo cuando hablamos de cine. Pero, cuando hablamos de softcore, el fotolog es el rey. Sin duda.
Palabras pensadas después de darse una vuelta por el tuenti, el facebook, los fotologs y el plurk. Todo el mundo quiere 15 minutos de gloria, pero no hay tanto tiempo para todos.

Banda Sonora recomendada:
«Yo Yomismista» x Def Con Dos – Recargando 2004

Etiquetados, cajitas y envidia

El día que repartieron las etiquetas hubo alguno que se despistó y se quedó sin ninguna. Desde entonces, ese tipo de personajes vagan ubicuos, pero sin lugar donde estar porque hay muchos sitios en los que sin etiqueta no puedes entrar.

Quizá, su mayor problema sea relacionarse con los etiquetados. Suelen ser torpes sociales mirados con partes iguales de desconfianza y condescendencia por los que sí lucen etiqueta. Es complicado, compréndanlo. La misma inquietud que les hizo estar en otro lado mientras repatían las etiquetas es la que les hace ser rechazados por los etiquetados. No son capaces de ceñirse a la etiqueta del etiquetado con el que intentan relacionarse. La conversación no se ciñe a lo que se supone que uno debe pensar, decir y/o hacer según su etiqueta. En esos momentos, el nervioso etiquetado suele sacar su Dymo de emergencia para pegarle en la frente al sin-etiqueta una etiqueta de loco, irresponsable o antisocial. Por suerte para el sin-etiqueta, con el sudor del rubor por la violenta situación la etiqueta improvisada suele caerse al poco de ponerla.

Molde encajado

Pero, también tienen que relacionarse con los de las cajitas. Esos que además de las etiquetas que llevan pegadas por todo el cuerpo gustan de dormir en posición fetal dentro de cajas de cartón etiquetadas por ellos mismos. Son problemáticos de por sí, háganse cargo. Cuando no duermen increpan a cualquiera que pase a su lado, lleve etiqueta o no, con lo de «más te valdría buscarte una buena caja y echarte a dormir». Aunque son muchos, no suelen provocar grandes cambios en el devenir de los sin-etiqueta. Con sus cajitas, su movilidad se ve limitada a torpes saltitos que les fatigan enseguida. Caminando más rápido que ellos y buscando un camino alternativo, los sin-etiqueta suelen evitar enfrentamientos improductivos.

Así que resulta que los sin-etiqueta viven en conflicto todo el día. Vaya, pues lo llevan bien para vivir con tanto agobio. Se les suele ver sonreir. Las malas lenguas dicen que lo hacen para disimular lo mal que se sienten por dentro. Imaginense; si ustedes mismos tuvieran que vivir sin etiquetas o fuera de la cajita, ¿cómo podrían controlar el malestar y la ansiedad? Deben estar destrozados por dentro, los pobrecillos. Lo que tapa una etiqueta y lo que cubre una buena cajita de cartón no se puede dejar al descubierto así como así. ¿Tendrán frío los sin-etiqueta?

Banda Sonora recomendada:
Me gusta ser normal x Los Acusicas del disco «Yo maté a Kenedy» (2006)

Letras amusiK.das – Amiguita ansiedad

Cabeza de Mujer - Stephan BalkenholSegunda muestra de posibles canciones sin música, pero con letra del lado sano de la cabeza de Sr.K. Dedicado al mundo ansioso en el que vivimos y a la agradable coincidencia de recuperar antiguos escritos.

Disfruten:

Amiguita, amiguita.
Mi amiguita la ansiedad.
Bello nombre te pusieron
para ser un malestar.

Aunque a veces vas y vienes,
soy vivienda habitual.
Entre las tripas y el pecho
siempre hay hueco para estar.

Amiguita, amiguita.
Traicionera y tan sagaz
que aprovechas que estoy solo
para entrar sin avisar.

¡Buenos días! Me sonríes
y yo aún sin levantar.
Me acosté contigo anoche.
Dabas vueltas sin parar.

La química entre los dos
siempre te hace recular
y aunque empieces la maleta
nunca la terminarás.

Ni me quieres ni te quiero
y aunque quiera no te vas.
Ya no sé ni como echarte.
Tú no quieres ni marchar.

Anterior entrega de Letras amusik.das.

Findes variados

El Finde, ese invento de tiempos en los que no existía el 4ú turno. Los usuarios de Mac en ocasiones lo confunden con el Finder, que es el equivalente al Explorador de Windows, pero cuando miran al reloj del ordenador y ven que dice sab o dom saben que el Finde está aquí y que el Finder está ahí.

Si el fin del ser llamado humano es ser feliz, este fin debe de ser algo parecido al Fin de Semana por el sentimiento de muchos cuando los viernes acaban su jornada laboral. Tiempo al tiempo. Por eso el Fin de Semana se ha convertido en el Finde. Todo el tiempo que se pueda aprovechar en el Finde es poco y en sms se optimiza en forma de fnd. Escupiendo latinajos – que se nos quedan entre los dientes – decimos que el tiempo es fugitivo. Atrasar el fin del Finde es un fin de por sí.

Espacio-Tiempo de Finde

Nos rodean. Los Findes son legión, dense cuenta. El apretado Fin de Mes. El desconcertante Fin de Trayecto reiterado por megafonía. El etílico Fin de Curso. El frustrante Fin de Carrera para acabar en el paro. El extraño Fin de la Inocencia. El temido Fin del Mundo que suele ser colega de Fin de Los Tiempos. El cabalístico Fin de Siglo, etc.

Pero, el que más nos gusta es el fiestero – que no festivo – Fin de Año. Coincide siempre con el habitual Fin de Mes. A veces, es lo mismo que el Fin de Siglo o hace un combo especial con el más amado de los Findes, el Fin de Semana. Está claro, en Fin de Año, el populacho se lo pasa como Dios porque es que es el único Finde que es muchos al mismo tiempo.

Aprovechen sus Findes porque siempre después de un Finde hay un triste lunes y en particual el lunes del Fin de Año no existe. Como decíamos hace casi un año, es El Día Desaparecido.

Banda Sonora recomendada:
«El gran calambre final» x Los Enemigos – La Vida Mata (1990)

No te pega

No te pega fumar. Como que es raro para alguien como tú. Formal, serio y responsable. Y esos tacos que sueltas de vez en cuando hasta me hacen sonrojar sólo por que los dices tú.

¿No has pensado en dejarlo? No sé, como que no te queda bien lo del cigarrazo. Y esos eructos que atruenan. ¿No puedes ser más disimulado? ¿No serás también de esos que mueven las sábanas cuando se tiran un pedo en la cama?… ¿Cómo? Ah, bombear los pedos dices que se llama. No, no lo había oído antes. Joder, no dejas de asombrarme.

Aah. Va a ser eso, sí

En comparación lo de que te guste morderte las uñas de los pies no es tan chocante, la verdad. Parece mentira que con tu barriga seas capaz de hacer semejantes contorsiones. Eres… no sé, chocante.

No, no, no, no. No son prejuicios… áQue no! Es que pareces mejor persona cuando se te conoce menos. Bueno, entiéndeme, tampoco es eso. Eres buena persona de por tí, pero no sé. Que quieres que te diga. Se me hace raro que fumes.

Banda Sonora recomendada:
«Feo, fuerte y formal» x Loquillo y Trogloditas – Feo, fuerte y formal (2001)

En Spotify: Loquillo y Trogoloditas- Feo, fuerte y formal

Dedicado a la señorita Uxi que ni ha sido la primera en decirlo ni será la última ;-P

VídeoTrayectos vol. VII: Santiago (en dos partes) 02.09.08

Por cuestiones técnicas – y por cuestiones estético-conceptuales, aunque no lo parezca – este VídeoTrayecto está dividido en dos partes. Disfruten de la proyección.

gentes – 1 no-santo – tuna compostelana – misa de peregrinos de las 12 con monja y curas – gaiteriro en prácticas – give me 5, man! – r.i.p.s – o blanco tren – (triste) propina en el suelo – balaustrada con praza do obradoiro al fondo

gentes – calles – nombres curiosos – gaiteriro de los buenos – eh, colega ¿y mi cerveza? – gentes – perrico – más gentes – culebra de hierba

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La fuerza de inseguridad de su estado

Vaya, vaya. Así que usted lo hizo sin saber. Bien es cierto que estas cosas pasan, aunque luego nunca se sabe a la larga si fue para bien o para mal.

Y dice que fue usted solo. Bueno, no le compadezco, si le digo la verdad, pero me resulta usted inquietante. No, no me malinterprete. Si usted hasta tiene cara de buena persona, no parece que haya roto un plato en su vida, pero sabiendo lo que ahora se sabe comprenda usted que no le vuelva a mirarle de igual manera.

Sí, sí. Comprendo que la situación era límite, pero tengo una curiosidad insana. En confianza, me avergüenza hacerlo, pero me siento en la obligación de preguntarle. Ya sabe usted que la curiosidad es un instinto casi tan incontrolable como el sexo. En fin, desde que me enteré de todo me he preguntado ¿de dónde sacó tanta fuerza?. No pretendo ofenderle, pero hasta el día de hoy le tenía a usted por una persona bastante pusilánime. Excúseme por mi apreciación, aunque comprenda que es debido a la estupefacción provocada por la realidad que ahora se ha descubierto ante mis ojos.

Presa fácil(mente perdida)

A ver si lo entiendo y perdone mi insistencia. ¿Todo fue por miedo? ¿por pánico? Eso fue lo que le dio la fuerza necesaria para realizar tan indigna proeza ¿cierto?. Podría decir que es apasionante contemplar cómo un animal acorralado es más temible que el más grande de los depredadores. Dicen que es pura química, que la adrenalina vence a la voluntad y al raciocinio en situaciones extremas, aunque no me niegue que, a toro pasado, la situación no era para tanto. Claro, fue una acumulación. Como una explosión ¿no?. Siempre hay momentos en los que tememos que el cielo va a caer sobre nuestras cabezas, el pavor nos domina y se nos junta con una mala noche de mil vueltas en la cama. Es comprensible, pero no excusable. Hágase cargo.

No hace falta que me diga nada. Sé apreciar cuando alguien está arrepentido. ¿Sabe? creo que todo es por nuestra educación católica. Siempre la moral nos ha servido más de obstáculo que de guía. Cuando descubrimos que todo lo que nos gusta o nos produce placer sensorial está censurado y mal visto por una moral tan castradora nos sentimos muy mal. Es pura inseguridad ¿sabe?. Pero, bueno, tampoco quiero ahora hablarle de mis teorías morales y filosóficas. La situación es límite y requiere que nos centremos. Como iba diciendo, creo que usted siente el arrepentimiento por lo que ha hecho, pero es evidente que no siente culpabilidad. Espere, espere. No me diga que es una contradicción. A usted le molesta y le avergüenza la manera en la que se han desarrollado los hechos, pero la intención originaria le sigue pareciendo justa, aunque yo mismo no llegue a comprender su lógica. Dígame, ¿usted ha sido así toda su vida y se ha guardado todo esto durante tanto tiempo? Claro, y ha tendo que salir todo a la luz precisamente así y precisamente aquí.

Vaya,vaya. Nunca dejará de sorpenderme mi capacidad de asombro y cómo me las ecuentro de frente y no las esquivo. Espero que se mejore y que le vaya bonito. Seguiré pendiente de su evolución.

Banda Sonora recomendada:
Precisamente así x Siniestro Total «Popular, democrático y científico » (2005).

Confesiones crepusculares

Mírate. En el dedo índice derecho, antihemorroidal y en izquierdo, pomada antihongos, porque en la piscina o vaya-usted-a-saber-dónde se pilla cualquier cosa.

Te miras ambos índices después de lavarlos – porque no se deben mezclas ambas pomadas – y los rozas con sus respectivos pulgares. Además, hoy no te has tomado las pastillas y notas que la urticaria idiopática que va y viene vibra bajo tu piel. Si no rascas, no habrá habones… Si no rascas, no habrá habones…

Te giras y acaricias tus curvas, bueno, tu curva característica de hombre. Con el dedo índice del antihemorroidal escarbas en el profundo agujero de tu ombligo y sacas una pelusilla que tiras al water. Como el dedo huele tras su visita al centro de la barriga, te vuelves a lavar las manos con agua muy caliente. Te acuerdas de un documental sobre gente con manías, fobias y comportamientos compulsivos.

Tras lavarte los dientes, cierras el tubo del dentrífico – tubo que preocupantemente tiene el mismo color que la crema antihemorroidal – con esos dedos índices que no puedes dejar de mirar. Exhalas tu ahora fresco aliento al espejo y mantienes la boca abierta. Entre empastes, fundas, agujeros negros en las muelas y las que echas de menos crees que conseguirás pagar la educación universitaria a los cinco hijos del dentista gracias a la dentadura completa que te tendrán que poner antes de los 50.

Cara en herrumbre

Desde detrás de tus gafas ves que tu ojo izquierdo está irritado por culpa de las gramíneas a las que te has enfrentado esta tarde sólo por salir a la calle.

Observas que los pelos de las orejas te han vuelto a crecer más negros aún, si cabe. Te fijas en el entrecejo y ves que se ha repoblado a pesar de tus esfuerzos a coup de pinza. Y hablando de pelos, mañana habrá que afeitarse y ya estás viendo una cana nueva en la barba. Aunque en peores sitios pueden salir… Abres el armario para comprobar que sólo te queda una cuchilla nueva y que hay poca crema hidratante. Esa crema hidratante que dices a los demás que usas en lugar del after-shave, pero que relamente utilizas en cara y cuerpo como vulgar metrosexual, te afeites o no.

Cortas un trozo de papel higiénico y te suenas los mocos. Vuelves a cortar otro trozo de papel higiénico y vuelves a sonarte los mocos. Carraspeas y toses tres veces. Antes los catarros te duraban dos días. Ahora, dos semanas.

Cierras la puerta del baño y con paso quedo te acercas a tu dormitorio. Según abres la puerta estornudas violentamente tres veces seguidas. La ráfaga de aire frío que entra por la ventana que te dejaste este mediodía abierta ha podido con tus senos nasales. Con el pañuelo de papel menos acartonado que encuentras entre los miles que tienes en los bolsillos del albornoz que llevas puesto consigues detener el hilillo líquido de moco que tu nariz ha comenzado a segregar tras los estornudos.

Ya una vez tumbado en la cama, colirio para los ojos y un chute de spray nasal para cada fosa, por eso del ataque de las gramíneas invisibles. Miras la hora. Poco más de las 12. Preparas el desperador y te das cuenta de que estás cansado, pero no lo suficiente como para caer dormido en 2 minutos. Miras tus libros y revistas. Decides que mañana irás a la biblioteca de una vez para tener algo nuevo que leer mientras esperas al sueño.

Apagas la luz y miras al techo sin ver. Te preocupa sobremanera que no recuerdes qué has comido hoy. Cuando por fin te viene el recuerdo, te giras y cierras los ojos. Con una medio-sonrisa que no se ve, pero que tú sientes te dices: «Mañana, más y peor»

Vacaciones en descompañía

A pesar de que yo aún no te conozco y que tú tampoco me conoces a mí ¿sabes lo que hubiese sido perfecto para esta tarde de vacaciones en esta ciudad extraña?… Que hubieses estado aquí. Sí, que a lo tonto hubiésemos comido de tapas sin pretenderlo. Que abrumados por los vapores del vino y la cerveza y por el empacho de los pequeños bocados nos hubiésemos vuelto a la pensión, con el sol picando en nuestros cuellos a pesar de ser ya finales de verano.

Nos hubiésemos tumbado no muy pegados para no sudar demasiado. En la tele podríamos haber visto un documental que hablaba sobre los pigmentos inocuos en la pintura hasta quedarnos dormidos. Al poco rato, nos hubiéramos despertado. Primero tú, sí. Me habrías besado en ese dulce momento del duermevela en el que la habitación ajena empieza a tomar forma dentro de mi cabeza. Sólo rozándome los labios.

A continuación, nos hubiéramos quitado la poca ropa que llevásemos puesta y podríamos haber espabilado al unísono echando un polvo suave y cariñoso. Al final, desnudos en la cama, abrazados y en silencio tendríamos calor. Te habrías levantado a ducharte y tapándome lo justo con la sábana hubiera zapeado durante un rato.

Habitacion de vacaciones

Podríamos haber ido a dar una vuelta ya refrescados y con el sol más bajo. Hubiéramos disfrutado sintiendo al uno cerca del otro descubriendo a la par con la vista y el oído esta ciudad desconocida.

Ya lo sabes, la perfección no existe y a ti no te encontré en la calle.

Ponferrada – 05.09.07

Banda Sonora recomendada:
Nadie me quiere x Los Enemigos + Raimundo Amador «Se Buscan Fulmontis» B.S.O. (1999).

*Se admiten correciones en los condicionales y subjuntivos. El reto ha sido duro para uno de la Ciudad Bravía.

De la serie Vagar no es de vagos en Sr.K, del lado sano de mi cabeza
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